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Malo y muy deficiente el transporte público

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Malo y muy deficiente el transporte público
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 10 de febrero de 2012

En las grandes y principales ciudades del país, como en muchas otras de América Latina, el transporte público se ha convertido en un servicio fundamental y necesario para la gente que habita estas metrópolis. Sobre todo en las capitales que día a día crecen en términos poblacionales por la migración interna del campo a la ciudad y otros factores sociales.

Cabe señalar aquí, que el uso del transporte público por las grandes masas sociales, tienen que ver por las condiciones socio – económicas de los grupos urbanos, en su mayoría clases medias bajas y pobres que diariamente utilizan este medio para la realizar todas sus actividades.

Hay capitales en donde dicho servicio es malo, deficiente, sucio e inoperante, en otras es regular o bueno, limpio y seguro, depende en mucho de la visión que tengan sus autoridades. Pero en la mayoría de las ciudades de México, dicho medio de trasportación sigue siendo un cuello de botella, que no lo han podido resolver.

Es un problema grave y delicado, porque tiene que ver con una enorme demanda y necesidad social, otros factores urbanos que presentan, pueden ser: las vialidades y la falta de una planeación urbana. Es un servicio público manoseado, utilizado políticamente, rentable y en consecuencia con un alto grado de corrupción, por los permisos  y las rutas que se autorizan.

Puedo considerarme un usuario cotidiano del transporte de pasajeros, del microbús, combi  o algo parecido a ello. De ahí que tratare de describir algo de lo que sucede: lleva años y años de discursos, propuestas de solución y hasta ahora el transporte público en Puebla, sigue igual o peor.

Sobre las unidades: Son sucias, en mal estado, pintarrajeadas, huelen mal, las ventanas no se pueden abrir en tiempos de calor y tampoco se cierran en los meses de frío. Los timbres no sirven, los asientos son incomodos y peligrosos, a toda costa tratan de llenar las unidades; el olor a gas o gasolina es penetrante, algo inaceptable y asqueroso, son las botellas llenas de orines que dejan los choferes en su interior.

Los conductores: Son personas neuróticas, muy estresados, sucios, irrespetuosos, violentos, groseros, hacen lo que quieren con el pasaje y nos tratan como ganado.

Ponen a todo volumen su radio, muy de mañana solo escuchamos noticias de accidentes, robos y muertos, después sus canciones de “rompe y rasga”, de bandas  y grupos tropicales.

Cuando son rutas con mucho pasaje, los “enfrenones” son brutales, se rebasan sin miramiento alguno, pasan como locos los topes, brincamos y damos de sentones en los sus “jodidos” asientos rotos. Nos bajan pasando la esquina, casi nos empujan para salir del autobús. Hablan por celular, fuman, van “echando desmadre” con sus cuates o amiguitas, dejan subir a cuanto payaso o cantante quieren.

Rutas: están mal planeadas y diseñadas, hay una sobre saturación, las autorizan sin una correcta evaluación urbana, no responden a las necesidades de cada una de las zonas. No tienen terminales fijas. Checan en donde les da la gana y convierten esos lugares en basureros. Pasadas las nueve de la noche el servicio escasea y pocas llegan a las zonas lejanas de la ciudad.

Ningún pasajero tiene segura su vida en el transporte público, nadie responde por los usuarios.

Corrupción: ayer se entregaron muchos permisos para el transporte público, lo hicieron crecer sin control alguno, las consecuencias están a la vista. Los grandes permisionarios que estuvieron con el viejo régimen, gozaron de permisos, algunos funcionarios se despacharon con la cuchara grande y las organizaciones corporativas del PRI también hicieron negocio.

La única condición era: prestar sus unidades para los eventos masivos del tricolor o del gobierno en turno.

SCT: Fue la caja chica del sistema, espacio público para el tráfico de influencias, coyotaje y una zona de alto peligro, por todos los intereses económicos que se mueven ahí.

Sus inspectores viales y del transporte, son “caciques” que controlan por años ese espacio y nadie entra sin su consentimiento. Se agencian las mejores rutas para cobrar sus cuotas y las delegaciones en los municipios. Es una parcela rentable y peligrosa, nadie los toca y conocen todas las rutas, dueños y las que más dejan.

El pasaje: cada vez que quieren lo suben, argumentan que todo aumento y que es insostenible su mantenimiento. Presionan y chantajean a las autoridades, amenazan con pararlo y terminan ofreciendo su mejoramiento, nunca lo hacen.

Los choferes: no tienen ninguna prestación laboral, tienen que entregar la cuenta diariamente, pagan cualquier reparación, si atropellan o cometen un homicidio doloso paran en la cárcel.

Los pasajeros o usuarios: estamos jodidos, nada nos protege y batallamos de manera diaria con un servicio público que es malo, muy malo. No tenemos de otra que seguirlo usando. Es tiempo de hacer algo para que el transporte se modernice y sea otro en beneficio de la gente.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009