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“Qué fea es la política”

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“Qué fea es la política”
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 17 de febrero de 2012

“La política no me gusta”, “nunca me ha gustado”, “es muy fea”, “yo no voto”, “me caen mal los políticos”, “todos son iguales”, “dicen puras mentiras”, “no les creo nadita”, “fuchi”, me da “güeva” la política, “no ha cambiado nada”, “el país sigue en las mismas”. Esto y más suelen hablar todos aquellos que no dan ni una pizca por los partidos y sus políticos, bueno escuchar a los “chavos” es peor.

Como no van a dar ganas de enojarse, molestarse o “encabronarse” de todo lo que vemos y observamos del presunto quehacer de la llamada clase política mexicana.

Me pregunto: ¿es esta la política? ¿son estas las ideas? ¿podrá salir adelante el país con los partidos que tenemos?. Esta en chino.

Que torpes e inocentes hemos sido muchos, construyendo castillos en el aire o imaginando que vivimos una plena democracia partidaria. Creyendo que tenemos partidos modernos a la altura y exigencias del país y buenos líderes que producen ideas o que por lo menos leen algún texto.

Pero me quedo corto con las jugadas, enroques y arreglos que hacen las elites o cúpulas del poder para resolver sus diferencias internas.

Manda y da el manotazo en la mesa, quien tiene el control absoluto de estos organismos partidarios. Quien no obedezca en nombre de la “sagrada unidad”, es lanzado al infierno o el limbo.

Conste, nadie se asusta de lo que son actualmente los institutos políticos en México, los ciudadanos nos merecemos esto y más, nunca participamos, solo nos quejamos y queremos que todo nos caiga del cielo. Así nos acostumbró el PRI.

Por ejemplo, en el Revolucionario Institucional poblano, solo unos tienen derecho a aspirar a una candidatura, porque sus militantes y aquellos que han hecho la “talacha” en cada elección, deben seguir con su tarea histórica de seguir remando y cargando su cubeta y su broncha.

Practican la antropofagia entre sus miembros, se trampean para acomodar las cosas. Son depredadores y en bien  de los supremos intereses del poder, la autoridad divina manda y todos deben obedecer.

Se comen los unos a los otros para poder sobrevivir políticamente, nada importa más que seguir jugando dentro de la cancha.

¿Cuál democracia partidaria o civilidad política?, en las dos principales fuerzas (PRI, PAN), quitan aquí, ponen allá, colocan en otro lado, suprimen, borran, juegan con sus aspirantes y hacen lo que se les pega la gana. Total, los políticos mexicanos están acostumbrados a eliminarse o aplastarse los unos a los otros.

Así, solo los más fuertes y quienes tienen peso e influencia logran salir del pantano, los que negocian en las alturas siempre salen ganando, ceden aquí y ganan por otro lado.

Los antropófagos políticos  se destruyen entre ellos, se lanzan todo tipo de acusaciones, se odian, se maldicen, se grillan, se apestan y hacen alianzas perversas.

Los priistas resentidos y  los desplazados, terminan buscando afanosamente un espacio en otro partido, lo fundamental es seguir vivos.

Muchos militantes de cualquier color, solo quieren seguir viéndose, cuando sienten que  nadie los “pela” o no son candidatos, se ponen “verdes”, se deprimen y se sienten muertos. Eso no les gusta, por eso pelean cualquier candidatura aunque sea en los partidos “chiquitos”.

Que “bonito” quedo el escenario priista: Blanca Alcalá y Juan Carlos Lastiri, candidatos a senadores; Javier López Zavala, diputado plurinominal; Fernando Morales, líder del PRI y Alejandro Armenta Mier, coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto. Tanto escándalo y demagogia para eso.

Bueno en la derecha legal (PAN) no cantan mal las rancheras, por obvias razones de seguridad política y ante los escenarios del tricolor, han pospuesto su elección interna del domingo venidero. Nada importa, la burocracia partidaria impone sus condiciones, lo mismo hace su candidata a la presidencia de la República y los hombres de poder. Lo primero es lo primero, el aparato partidario así debe funcionar, la democracia interna, eso vale un tamal.

Los depredadores azules también existen y como no desean perder la presidencia, no quieren “broncas” internas, todo es negociable y buscan sus propios equilibrios.

Solo esperemos que en las izquierdas no ganen los antropófagos amarillos, que impongan una cultura política diferente. Será difícil.

Hoy como nunca los espacios se pelean a muerte en los partidos, significan mucho, representan todo y acuerdos allá arriba, en donde dicen se hace la política nacional.

Por eso la antropofagia y la depredación le ganan terreno a las ideas políticas y a la democracia interna en los propios partidos. Con políticos de este tamaño, el país estará en peligro, no están a la altura de las nuevas exigencias que requiere la nación.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009