Ebrard reta a un debate a López Obrador
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En los festejos por el 22 aniversario del PRD sobresalieron las porras para el jefe de Gobierno del Distrito Federal. “¡Marcelo, Marcelo, Marcelo!”, se escuchaba. Entre perredistas, Ebrard lució por su estatura, el traje gris oxford abotonado que hacía juego con una corbata amarilla y por la posición estratégica en la que se plantó en el templete, desde el que se veía la Plaza de la República repleta de simpatizantes perredistas que hasta hace no mucho se desgañitaban por López Obrador.
“¡Presidente, presidente, presidente¡”, le gritaban a Ebrard, quien poco antes de empezar su discurso realizaba muecas hacia la izquierda, muecas hacia la derecha, arrugaba la frente y abría la boca como para un bostezo, pero para comunicarse con la gente: “H-o-l-a”, parecía decir a los de la derecha, sin emitir sonido. Con el cuerpo tieso y casi sin girar el cuello cambiaba la mirada al otro lado. Se tocaba el corazón y con los dedos estirados y el brazo rígido soltaba una señal de adiós.
Estaba justo en medio de los dos principales dirigentes del sol azteca, Jesús Zambrano y Dolores Padierna. Al lado de éstos, los gobernadores de Michoacán y Guerrero. Y repartida hacia un extremo y otro, media plana de su gabinete, que interrumpió funciones para estar en el cumpleaños 22 del PRD con olor a arranque de campaña, sobre todo si se compara con el evento de hace un año en San Hipólito, lugar cerrado al que sólo entraron militantes.
De los fundadores del PRD, como el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, ni sus luces.
Andrés Manuel López Obrador estaba a punto de pasar inadvertido hasta que por allí Dolores Padierna, secretaria del partido, medio hizo una referencia y dijo que el proyecto Morena debe acompañar al candidato de 2012.
La plana mayor del PRD, sin embargo, descubrió que, al menos en el cumpleaños 22 del partido, el ex candidato dejó de ser el más apapachado.
“¡Buuuuuuuuuu!, ¡Bájenla, bájenla¡ Mejor ya cállate, Lola”, gritaron los simpatizantes del perredista Héctor Barrera, de Coyoacán, identificados con una manta grande con ese nombre y vestidos con playeras amarillas con las iniciales “MEC” (Marcelo Ebrard Casaubom) en el dorso. Lo mismo vino la rechifla de los de Iztapalapa, Tláhuac, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Gustavo A. Madero y otras demarcaciones que fueron “invitados” por delegados o diputados del respectivo territorio.
Hasta los “viejecitos” que llegaron en un microbús de la ruta de Iztacalco contratado para la ocasión, y que forman parte de la llamada Revolución Blanca del diputado Emilio Serrano, esta vez sus gritos fueron para “¡Marcelo, Marcelo, Marcelo!”
Eran quienes habían estado, en su mayoría, vestidos de color claro en los mítines convocados por el ex candidato presidencial perredista.
El jefe de Gobierno fue alargando la sonrisa. Conforme habló, a la hora de su discurso, después de Padierna y Zambrano, se dio cuenta que la gente estaba de su lado. Y fue subiendo el tono de su voz y de su discurso hasta retar, sin nombrarlo, a López Obrador.
RETA A DEBATIR A LÓPEZ OBRADOR
Sin mencionarlo por su nombre, Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, retó a Andrés Manuel López Obrador a sostener un par de debates en el último trimestre de este año para defender cada uno su proyecto y atenerse a los resultados de una consulta ciudadana que hará el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para definir al abanderado presidencial de 2012.
“Me voy a sujetar a lo que disponga la opinión pública en noviembre. Si ésta dice que el candidato sea el de la voz, conforme a la ley, actuaremos para estar en el 2012.
“Pero si la opinión pública dice otra cosa, lo voy a respetar porque soy gente de palabra y porque en la izquierda tenemos que dar una lección de respeto y de que somos capaces de tener unidad, nuevas ideas y de luchar por el futuro de México”, aseguró Ebrard.
En la celebración del 22 aniversario del PRD, que se llevó a cabo la tarde de ayer en el Monumento a la Revolución, y ante la presencia de Jesús Zambrano, dirigente nacional del sol azteca, Ebrard dijo que este partido debe convocar a todas las fuerzas de la izquierda para definir el procedimiento que se habrá de seguir para tener a un candidato de unidad.
“Me han preguntado ¿que si quiero ser candidato?, les he dicho que por supuesto, porque no soy un servidor público mediocre, por supuesto porque nos hemos preparado 30 años, por supuesto porque estamos seguros de que podemos cambiar el rumbo de este país, pero de lo que se trata no es de lo que quiera cada quien o cada cual”, enfatizó el jefe de gobierno capitalino.
Y enseguida, Marcelo Ebrard dejó claro el caso de los debates:
“Que se convoque para que tengamos en el mes de octubre, propongo aquí, cuando menos dos debates para que se sepa qué propone cada cual o qué significa cada cual y propongo también que en el mes de noviembre se haga la Consulta Nacional y se le pregunte a la opinión pública de nuestro país quién debe ser el candidato a la Presidencia de la izquierda mexicana.”