Ven con simpatía en gobierno del estado errores de Eduardo Rivera
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La debilidad manifiesta que enfrenta la administración del alcalde de la capital, Eduardo Rivera Pérez, en algunos círculos del gobierno del estado la ven como una situación que poco les preocupa, y en cambio fortalece al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas en su relación con el PAN, y por ahora no se ve necesario entrar en rescate del desastre que está representando la gestión del panista al frente del ayuntamiento de la capital.
Y es que para los proyectos futuros al grupo del gobernador le conviene que el PAN –pese a que se supone es el partido en el poder– entre en una etapa de postración, que por ahora se percibe en dos formas:
Por un lado, la falta de cohesión que existe al interior de esta fuerza política y que se hará manifiesta en la próxima renovación del Consejo Estatal de Acción Nacional, principalmente por la confrontación que habrá entre los grupos del senador Ángel Alonso Díaz Caneja y del actual presidente del partido, Juan Carlos Mondragón. Dicha situación amenaza con prolongarse hasta por lo menos el proceso electoral de 2012.
Por otro, la debilidad, falta de proyectos, yerros y divisiones que enfrentan los gobiernos del PAN en los principales municipios, como son los casos de Puebla, San Pedro Cholula y Atlixco.
Desde la óptica tradicional parece poco lógico y congruente que el grupo que controla el Poder Ejecutivo se beneficie del debilitamiento del partido que está en el poder, pero ahora es diferente, ya que la relación entre Moreno Valle y el PAN es compleja y puede evolucionar hacia diferentes derroteros.
Por qué le convendría a Moreno Valle que prevalezca cierta debilidad del PAN. Se perciben por lo menos cinco posibles razones:
1. Si Rafael Moreno Valla Rosas decide en el proceso electoral de 2012 sujetarse a la alianza que seguramente hará Elba Esther Gordillo, la presidente del SNTE, con el priista Enrique Peña Nieto, el gobernador tendría que permitir que en el estado el PRI obtenga un número favorable de votos, y eso se puede lograr con un PAN dividido y poco fortalecido.
2. Si al PAN no le va bien electoralmente en 2012 y el gobierno de Eduardo Rivera entra en crisis, el gobernador podrá entrar en rescate de ambas partes, para al final mandar el mensaje al partido de “sin mí no pueden ganar”, y al ayuntamiento capitalino: “sin mí –ustedes los del PAN– no pueden hacer buenos gobiernos”.
Y en realidad eso ha ocurrido. Por sí sólo el PAN nunca ha sido buen gobierno en la capital y no podría haber triunfado en los comicios del año pasado sin el proyecto que construyó Moreno Valle.
3. Al debilitarse los grupos del PAN, y en el especial el de Eduardo Rivera, el gobernador Moreno Valle no tendría dificultad de controlar dentro de tres años la sucesión de presidente municipal de Puebla, poniendo a un candidato panista que sea afín a sus intereses, y podría reducir la fuerza de Acción Nacional para reclamar candidaturas.
De hecho, desde ahora empieza a haber mucho desconcierto en torno a la figura de Eduardo Rivera, pues antes de iniciar el sexenio muchos panistas lo veían como un prospecto para ser un buen alcalde, y después buscar ser el candidato a gobernador que pudiera intentar suceder a Moreno Valle.
Ahora se considera que si Eduardo Rivera logra concluir su primer año de gobierno sin evidenciar que su administración no tiene rumbo ni proyecto, sería una ganancia, y ya son pocos los que creen que pueda ser un prospecto para crecer como una figura política, luego de que concluya su trienio.
4. Si el PAN se debilita se mengua la fuerza de El Yunque, la cual es una organización que no está conforme con el gobierno del estado por tener una participación pírrica en los cargos del gabinete y en los primeros contratos de obra pública que se han otorgado.
5. En caso de que se dé un rompimiento de Moreno Valle con el PAN, este partido no será una fuerza política suficientemente sólida como para ser un contrapeso de peligro para el proyecto del mandatario.
Más allá del futurismo, en los últimos días se han puesto de manifiesto grandes diferencias entre Rafael Moreno Valle Rosas, que está en su momento de mayor fortaleza, y Eduardo Rivera, que se empieza a notar débil y sin rumbo.
Algunas diferencias notables son las siguientes:
A) Mientras Moreno Valle ha iniciado el primer macro proyecto de su gobierno en la capital, que es el viaducto de la calzada de Los Fuertes, Rivera Pérez es la fecha que no puede comenzar una sola obra o por lo menos mostrar la mejora de algún servicio público.
B) El gobernador presentó sin contratiempos, con un acto masivo y con despliegue amplio de recursos económicos, su Plan Estatal de Desarrollo; en cambio, el edil de la capital ayer con muchas dificultades pudo sortear la sesión de cabildo en donde se exhibió que su Plan de Desarrollo Municipal está lleno de errores, se hizo de última hora y no tiene une metodología que le dé un soporte sólido.
C) Pese a las críticas del sesgo autoritario y poco democrático que priva en el Congreso local, al final Moreno Valle tiene una fracción fuerte y bien coordinada de diputados que defienden los proyectos e iniciativas de gobierno del estado. A diferencia del cabildo de la capital, en donde el alcalde no puede mantener el orden ni entre los regidores del PAN, y la oposición siempre que puede, exhibe el poco oficio de gobernante que tiene Eduardo Rivera.
Estas diferencias no constituyen hechos fortuitos, sino son diferencias que cada vez serán más notorias y marcarán el rumbo de la relación entre Moreno Valle y Rivera Pérez.