lunes, 15 junio 2026
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Elba Esther mostró ante Calderón su lejanía con Lujambio y su cercanía a Moreno Valle

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 27 de mayo de 2011

El acto en el que se anunció la reforma al Programa Nacional de Carrera Magisterial, realizado ante un público inusual que provenía de todas partes del país, estuvo lleno de mensajes políticos entre líneas, que sirvió para que Elba Esther Gordillo Morales, la líder del SNTE, dejara en claro ante el presidente Felipe Calderón Hinojosa dos aspectos fundamentales:

Uno, la animadversión que la presidente del SNTE siente hacia Alonso Lujambio, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, y que significaría que el sindicato no lo quiere como candidato presidencial.

Dos, la estrecha relación que Elba Esther Gordillo Morales tiene con el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, al destacar durante su alocución –en por lo menos un par de ocasiones– que a ambos los une no solamente un mismo proyecto político, sino una fuerte amistad.

Qué mejor manera que, en los últimos cuatro meses, Gordillo Morales ha estado en Puebla tres ocasiones, cuando hay gobernadores que a lo largo de su sexenio no reciben una sola visita de la dirigente magisterial.

Un tercer aspecto relevante, es que Gordillo estuvo reunida con Moreno Valle Rosas, el mismo día en que se supo que un grupo de gobernadores panistas se han pronunciado a favor de que el titular de la Secretaría de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, pudiera ser el candidato presidencial del PAN.

Lo cual plantea la posibilidad de que Gordillo haya estado de acuerdo con ese apoyo y ello haya motivado a que marcara su distanciamiento con Lujambio frente el presidente Felipe Calderón.

Entre aquellos políticos del SNTE que están atentos a buscar lecturas entrelíneas en actos como el del miércoles, el acto realizado en el Complejo Cultural Universitario de la UAP no fue una simple firma de cambios al programa de carrera magisterial, sino  estuvo lleno de mensajes que parecerían estar acordes a la coyuntura electoral del próximo año.

Para empezar, un aspecto que para muchos pasó desapercibido es que a lo largo de su intervención, Gordillo Morales buscó nunca referirse al titular de la SEP federal por su nombre, a tal grado, que cuando agradeció a Calderón por la reforma al Programa Nacional de Carrera Magisterial, que acordaron cuando el panista era candidato presidencial, dijo: “Usted instruyó –para hacer el cambio en cuestión– a quien tenía que instruir”.

Al inicio del acto, la presidente del SNTE estuvo ubicada a la izquierda de Calderón y a la derecha estaba el titular de la Secretaría de Educación Pública. Cuando el mandatario buscó que ambos quedaran en medio, una vez que se firmó el documento que plasma los cambios a la carrera magisterial, la profesora evitó quedar cerca del secretario de Educación, y nuevamente se colocó a un costado del jefe del Poder Ejecutivo federal.

Dicho comportamiento parece ser consecuencia de la tensa relación que existe entre Lujambio y Fernando González, el subsecretario de Educación Superior y yerno de Gordillo  Morales. El primero de ellos, es quien da la cara por la SEP y es uno de los hombres del gabinete más cercanos a Calderón. Pero el segundo, es quien ejerce 70 por ciento del presupuesto federal de educación y quien es considerado experto en temas educativos.

Se dice que Gordillo siempre ha presionado para que Calderón ascienda a Fernando González a titular de la SEP y que seguirá insistiendo en lo que resta del sexenio, razón por la cual la dirigente del SNTE nunca acabará de tener una relación totalmente cordial con Alonso Lujambio.

Pero más allá de los asuntos del yerno, queda claro que el acto del miércoles también forma parte de los esfuerzos de Felipe Calderón de no perder el apoyo electoral de la profesora, luego de que la líder del SNTE ha dejado entrever la posibilidad de que su alianza con Enrique Peña Nieto no se reduciría únicamente para lograr que el PRI gane la elección de gobernador en el estado de México, sino podría prolongarse para que el tricolor regrese a los Pinos.

A ello obedeció que en el evento del Complejo Cultural Universitario los dirigentes seccionales del SNTE de todo el país notaron un importante cambio en los discursos de Felipe Calderón y Alonso Lujambio. Ambos, buscaron mostrarse incluyentes y conciliadores.

Por esa razón, tanto el presidente como el titular de la SEP en todo momento enfatizaron que los cambios se habían hecho con la participación de “las maestras y maestros”, y para beneficio de todos los docentes.

No cabe duda que esa actitud de Lujambio y Calderón, muestra el tamaño del miedo que se siente en el PAN y en los Pinos, de que el próximo año el SNTE en lugar de ser un aliado, se convierta en un rival político.
 

Staff Puebla On Line 2009
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