Político preso, preso político
joomla.2009
Linda frase, plagada de cinismo más que de simbolismo, la que pronunció el indefendible Jorge Hank luego de ser detenido por las fuerzas castrenses al interior de su domicilio bajo la acusación de acopio de armas que amenaza con transformarse en involucramiento con la delincuencia organizada.
Durante cerca de dos semanas se especuló acerca de la posible detención de personajes importantes del priísmo –ex gobernadores- como parte de la estrategia calderonista de utilizar la justicia y el escándalo como apoyo electoral en las elecciones venideras, específicamente la Presidencial del 2012, porque a estas alturas nos queda claro que -el PAN y su candidato, Luis Felipe Bravo Mena-, ni con un milagro lograrían un buen resultado en el Estado de México.
La detención de este personaje, a un mes de celebrarse cuatro elecciones locales -Edomex, Nayarit, Coahuila e Hidalgo-, y a trece de las presidenciables, no es obra de la casualidad ni de la excelente labor del Gobierno Federal en materia de impartición de justicia, es, a todas luces, un acto con tintes electorales.
Tal como muchos analistas lo han mencionado, pareciera un golpe menor dado el peso político de Hank, sin embargo, si se ve con cuidado, más pareciera una jugada maestra que busca: iniciar la andanada de desprestigio del PRI y los priístas en general, recordándole a los mexicanos quienes son a partir de sus formas sucias y corruptas de usar el poder; golpear el avispero para medir el grado de cohesión de los miembros de ese partido y su capacidad de respuesta ante este tipo de persecución; y, finalmente, comprobar el grado de credibilidad que la opinión pública daría a estos ataques, independientemente de ser considerados jugadas que incidan en el ánimo del electorado.
Con el caso Hank, Felipe Calderón, ha logrado acorralar a los priístas. La detención del ex alcalde de Tijuana, cuya biografía está plagada de fechorías, insensateces, cinismo y miles de etcéteras más, coloca al PRI ante la disyuntiva de defenderle a capa y espada, cosa increíblemente difícil dado que no pueden apelar a su trayectoria limpia o su imagen honorable y, lejos de atraerles simpatías, ello les generaría aún más rechazo; o, como han hecho hasta ahora, hacer declaraciones tibias exigiendo la no judicialización de los procesos o el uso electoral de las instituciones del gobierno.
En cualquiera de los dos casos, el PRI pierde, si lo defiende a ultranza malo y si no lo hace peor, ya que estarían abriendo la puerta de la persecución política de otros personajes más emblemáticos pero igualmente repudiados por la ciudadanía, de ahí los fuertes rumores de la semana pasada y la estrategia, hoy fallida, de vacunación de los liderazgos priístas al hacer públicas las intenciones gubernamentales.
¿Cuál sería la reacción del electorado de ser acusados, por ejemplo, Mario Marín o Ulises Ruíz a finales de este año o principios del otro?, ¿qué pasaría si a la par de estas acciones detuviesen a un Chapo Guzmán –tipo el operativo Obama contra Bin Laden- y además, éste involucrara a algunos priístas como colaboradores o protectores de sus actividades?.
Por algo, al 2012 se le llama la madre de las batallas y, como en toda guerra, todo se vale. Así que no esperemos que el Hankazo se convierta en otro Michoacanazo y que, el Presidente del PAN, o sea Calderón, y su equipo no tengan bien armado este tinglado. Aunque todo puede suceder y, al menos, en las redes sociales ello ya se visualiza bajo el envío de este chascarrillo: “Qué le dijo Calderón a García Luna tras la detención de Jorge Hank?….¡Imbéciles, les dije que quería agarrar la jarra con Ron, no que agarraran a Hank Rhon!”
Muy pronto conoceremos el desenlace de este caso y el camino que toman los principales actores políticos rumbo al 2012, pero por lo pronto, le dejo con la nueva sandez dicha por Cordero, que pareciera se tomó como tarea recetarnos una a la semana en un ejercicio de impecable autoflagelación: “Si quieren de manera muy modesta, pero al menos con un salario mínimo se pueden comprar más cosas”……