Empleo: solución para reducir los índices de pobreza
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Redoblar los esfuerzos que el Gobierno Federal lleva a cabo en coordinación con los demás niveles de gobierno en materia de empleo, mejorar los índices de ingresos per cápita y con ello, el poder adquisitivo de los mexicanos, así como aminorar las cifras de pobreza que se vive en el país, deben ser tópicos de prioridad en la agenda del Ejecutivo para atender las necesidades que la población ha demandado con premura en este sexenio.
Una de las demandas más sentidas de toda la población a la par del tema de inseguridad que priva en el país, es el del empleo, y es que a pesar de que en los últimos 11 años, el Gobierno Federal ha tenido recursos históricos para atender la problemática de México, la realidad es que los trabajos y esfuerzos realizados no se han visto reflejados en el bolsillo, ni en la mesa de la mayoría de la población. Las acciones emprendidas por el Ejecutivo no han funcionado para mejorar la calidad de vida de los mexicanos.
Por ejemplo, según el último reporte titulado “Panorama de la Sociedad 2011” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los mexicanos son los que más tiempo dedican al trabajo, sea remunerado o no gratificado entre los países que integran dicho organismo.
Con lo que se deduce que además de la escases de empleos que existe en el país, quienes gozan de tenerlo pasan la mayor parte del día en su desempeño, son mal remunerados y no cuentan con los derechos y prestaciones que la ley dicta.
De tal modo, que en promedio los ciudadanos trabajan casi 10 horas al día, con comparación a las poco más de ocho horas que laboran los demás integrantes de la organización.
Por otro lado, la OCDE registró que la mayor diferencia donde la brecha promedio es de 2 horas y 28 minutos es en el tiempo invertido en el trabajo no remunerado, -realizando actividades como limpieza o cocinar en casa-, donde es de 4 horas y 21 minutos entre hombres y mujeres mexicanos.
Además de lo alarmante que es saber que México ocupa el segundo lugar en desigualdad de ingresos y el nivel más alto de pobreza relativa, pues uno de cada cinco mexicanos es pobre, comparado con sólo uno de cada 10 en promedio en el organismo. En este sentido, la OCDE afirma que casi a la mitad de los mexicanos les resulta difícil o muy difícil poder vivir de sus ingresos.
Este panorama económico y social que ha venido en detrimento desde hace varias décadas y que hoy se agrava más, forma parte de la situación de crisis que experimentan las familias mexicanas, al no recibir un salario digno, con el que la canasta básica y los servicios de educación, salud, vivienda, transporte y diversión sean satisfechos.
Asimismo, la problemática que conlleva el pasar casi todo el día en el trabajo, al minimizarse los tiempos de convivencia con los hijos; lo insuficiente que resultan las remuneraciones laborales y a su vez, el alza constante de los precios en el mercado, son factores que también impactan a la sociedad mediante la inseguridad y los actos vandálicos.
Por ello, exhorto una vez más a las autoridades gubernamentales a tomar cartas en el asunto, para destinar mayores partidas presupuestales a los programas que tienen como finalidad abatir los índices de pobreza, fortalecer al sector empresarial e incrementar las fuentes de empleos formales bien remunerados que mejoren la calidad de vida de los mexicanos.
Que todos los actores políticos vean en el ciudadano y en México el interés supremo de la nación, y no sean más generadores de pobres, lo que el país necesita es justicia social, respeto a las leyes, trabajos dignos, vivir en paz y en armonía y sobre todo recuperar la confianza de que México puede salir adelante.
*Secretario Adjunto a la Presidencia del CDE PRI Puebla.