Citelum usaría lámparas prohibidas por norma
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La empresa francesa Citelum, que ganó el contrato de prestación de servicios para el mantenimiento y reparación del alumbrado público de la ciudad de Puebla, usaran lámparas de inducción magnética, que en otros municipios del país se canceló su uso por ser una tecnología usada como negocio: se adquiere a bajo costo y se vende a un precio muy alto, pero además no cuenta con la norma oficial mexicana para ser usada como alumbrado público.
En Tonalá, Jalisco, fue prohibido el uso de este material mientras que en lugares como Mérida, Yucatán y Villahermosa, Tabasco, se demostró su ineficiencia.
La recopilación, basada en un análisis hecho por la empresa V Technologies and Solutions México y retomada por la fracción de regidores del PRI en el cabildo poblano, detalla que en México existen tres normas oficiales relacionadas con la iluminación: la NOM–064–SCFI–2000, para seguridad de luminarios en exteriores e interiores; la NOM–001–SEDE–2005, para alumbrado público y la NOM–028–ENER–2010, de eficiencia energética de lámparas de uso general.
Sin embargo, la iluminación con inducción magnética está fuera del programa de eficiencia energética anunciado en la pasada Conferencia sobre Cambio Climático (COP 16) que se celebró en Cancún en diciembre pasado, y por lo tanto, está fuera de la norma NOM– 028– ENER–2010.
Lo anterior está documentado en la publicación de esa norma publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 6 de diciembre de 2010, que deja fuera de esta norma a la inducción magnética; además, la iluminación por inducción magnética está considerada como fluorescente, y la norma NOM–001–SEDE–2005 prohíbe el uso de este tipo de iluminación en alumbrado público, al igual que las lámparas incandescentes, de tungstenohalógeno, de vapor de mercurio y luz mixta.
La empresa LVD HongYuan, una de las que desarrolló la tecnología de inducción magnética en sus lámparas señala en su portal de internet que este tipo es una “lámpara de fluorescente inducida que es un conjunto de generador de alta frecuencia, potencia bobina de acoplamiento y lámpara fluorescente sin electrodo”. Algunos fabricantes como Osram también confirman lo anterior.
Además, el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide) de la Secretaría de Energía reclasificó a este tipo de lámparas para ser usadas sólo como iluminación de exteriores, no en alumbrado público, según un documento del Fide del 10 de noviembre de 2010; es decir, no cuentan con el sello de este fideicomiso para garantirzar el ahorro de energía la iluminación de calles.
PROHÍBEN SU USO EN TONALÁ
En 2009, el ayuntamiento de Tonalá, Jalisco, anunció la licitación para el cambio de 26 mil luminarias con una inversión de 250 millones de pesos en adjudicación directa; de acuerdo a los reportes de prensa de esa ciudad conurbada a Guadalajara, el Tribunal de lo Administrativo del estado de Jalisco ordenó la suspensión de la obra tras la queja de una regidora de ese ayuntamiento.
La información periodística da cuenta que ese tipo de lámparas no cuentan con la certificación de ahorro de energía de Fide, no cumplen con la norma oficial mexicana y la Asociación de Normalización y Certificación Eléctrica señala que estas son fluorescentes: “se trata de una lámpara de descarga eléctrica en vapor de mercurio a baja presión, en la cual la emisión principal de luz proviene de una o más capas de material fluorescente, el cual es excitado por la radiación ultravioleta de la descarga”. Este tipo de tecnología, agregan los medios informativos jalisciences, se intentó usar en Santa Catarina, Nuevo León, pero también fue rechazado.
La información agrega que existen cinco razones para no usar luminarias de inducción: por las vibraciones, ya que las condiciones de operación en un poste de alumbrado pues presentan falsos contactos, su vida útil se reduce e incrementa el costo de mantenimiento.
Además, necesitan temperatura ambiente estable pues con tres grados arriba o abajo de su temperatura adecuada de operación el flujo luminoso se reduce; en temperaturas menores a 5 grados centígrados, las lámparas de este tipo presentan problemas para encender.
Son también vulnerables a las variaciones de tensión y tienen un bajo coeficiente de utilización en aplicaciones como el alumbrado público siendo este deficiente. Las curvas fotométricas son otro problema, dificultando el control de la luz de estas lámparas, pues no cubrirían la distancia que hay entre un poste y otro, colocados en México a distancias de 30 o 40 metros entre uno y otro, donde difícilmente cumplirían con los actuales criterios de medición y evaluacion de iluminación, luminiscencia entre otros aspectos.
INEFICIENTE EN MÉRIDA
En junio pasado, periodistas y vecinos de Mérida, Yucatán fueron a corroborar la eficiencia de las lámparas de inducción magnética a la calle 84 de esa ciudad, una de las recién iluminadas con esa tecnología por el ayuntamiento que colocó focos de 64 watts en postes de 7.5 y 9 metros de altura: donde la iluminación en los primeros fue alta pero en los postes de más altura fue muy deficiente.