Negros antecedentes del encargado de la seguridad de RMV
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Se llama Carlos y se apellida Tornero Salinas.
Sí, la nueva adquisición del gobierno de Rafael Moreno Valle para temas de seguridad.
Es hermano de Mauricio Tornero Salinas, Secretario Técnico del Consejo Estatal de Seguridad Pública, quien llegó a Puebla de la mano del procurador Víctor Manuel Carrancá.
A Carlos se le encomendó la tarea de operar el sistema de seguridad del mandatario poblano y, en particular, la coordinación de la ceremonia de “El Grito”, el próximo 15 de septiembre, en el zócalo de la ciudad.
Su responsabilidad ha generado diferencias con el secretario de Seguridad Pública, Ardelio Vargas, pues ahora Carlos se encarga de definir hasta la bitácora de los policías en actos públicos.
Con un espléndido sueldo, Carlos desempacó sus maletas por recomendación de su hermano Mauricio, una vez que éste llegó a la brillante conclusión que el zipizape en Huauchinango representaba una amenaza a la integridad de las instituciones y no se debía repetir.
Y qué mejor que traer a su hermano Carlos.
Nada más que el nuevo operador de policías en Puebla no tiene pasado, sino antecedentes.
Resulta que la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha emitido recomendaciones contra Carlos Tornero Salinas por su paso en otros cuerpos policiacos: 14/1994 y SLP/1578/08.
En 2008 fue copartícipe del peor escándalo de violación de derechos humanos:
Como director de la Policía de León fue cesado por videos que evidenciaban prácticas de tortura, donde se observaba a varios de sus elementos realizando actos que exhiben los entrenamientos extremos de la policía de élite, bajo sistemas de tortura y vejación.
Dichas actividades grabadas con celulares de los mismos elementos, saltaron a la luz pública en ese mismo año, donde más de 15 videos dan muestra de entrenamientos con actos de tortura, las cuales aún se pueden ver en la página:
http://www.youtube.com/verify_age?next_url=http%3A//www.youtube.com/watch%3Fv%3DDdxsvUunoxo
En los primeros segundos del video se puede ver que entre varios oficiales someten a uno de sus compañeros, le bajan el pantalón y la trusa, lo levantan y queda boca abajo y rápidamente comienzan a golpearlo en sus glúteos.
Son risas de los castigadores y quejidos del policía lo que se escucha en la mayor parte del video, enseguida liberan al policía, se ajusta sus prendas y dice: “lo que más me dolió es que me hayan jalado los pelos”. Todo como parte de una novatada.
En 1994, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió la recomendación 14/1994, en la que señala: “Que se inicie la investigación correspondiente a efecto de determinar la responsabilidad administrativa de los servidores públicos doctor Carlos Tornero Salinas y licenciado Gerardo R. Carranza Santana, agente del Ministerio Público Federal, titular de la Mesa I Investigadora en la ciudad de León, Guanajuato. Al primeramente citado porque en el ejercicio de su profesión practicó el examen médico al señor Mario Gómez Velázquez, certificando que sólo presentaba una lesión y no certificar las demás que presentaba; al segundo de los citados porque fue el funcionario bajo las órdenes del cual se actuó en la indagatoria 298/92-I sin tomar las medidas adecuadas para que la actuación de los elementos de la Policía Judicial Federal se apegara a Derecho, además de haber omitido la revisión de la integridad física del señor Mario Gómez Velázquez. Con esos resultados, dar la vista que corresponda al agente del Ministerio
Público Federal para que ejercite acción penal en su contra por los delitos que se tipifiquen, debiéndose cumplir igualmente las órdenes de aprehensión que se llegaren a dictar”:
http://www.cndh.org.mx/sites/all/fuentes/documentos/Recomendaciones/1994/014.html
De hecho, en su paso por León se divulgó que dos instructores, uno inglés y el otro méxico-cubano, fueron contratados por la Secretaría de Seguridad Pública de León para la formación del Grupo Especializado Táctico (GET), de la policía municipal local, que de acuerdo con videos difundidos, fueron entrenados en situaciones extremas durante 160 horas y en prácticas de tortura. Los capacitadores son el británico “Jerry Wilson” y “Gerardo Arrechea”, quienes son socios de una empresa dedicada al entrenamiento de grupos de élite policial, según revelaron jefes de la corporación que pidieron el anonimato.
Dichos instructores fueron contratados por el Centro de Formación Policial en marzo por recomendación de Carlos Tornero Salinas, director de la policía municipal de León, hermano de Mauricio e hijo de Carlos Tornero Díaz, ex jefes policiacos en el Distrito Federal.
Eso sí, su primer acto oficial como jefe de la policía municipal de León, Carlos Tornero Salinas, fue asistir a una celebración eucarística en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Luz; a la misa, ofrecida por el obispo local, José Guadalupe Martín Rábago, acudieron los integrantes del gabinete de seguridad encabezado por el alcalde panista, Vicente Guerrero Reynoso.
En el acto religioso, en el que también participaron integrantes de los cuerpos de policía, tránsito, protección civil y personal administrativo de esas dependencias, Martín Rábago pidió a quienes deben hacer valer la ley “conducirse con rectitud” y para ellos pidió “la protección de Dios”.
Cesado en León, terminó como delegado federal policiaco en Yucatán hasta donde lo alcanzó la CNDH.
Hoy está en Puebla.