Año nuevo y cuenta atrás
joomla.2009
Con ánimo renovado- como pasa cada inicio de año- todo mundo anda haciendo planes para mantenerse con salud, dinero y amor. Típico de la temporada, hasta los más infelices de la tierra se encentran imbuidos de un espíritu generoso y andan ofreciendo bendiciones y parabienes hasta a sus enemigos más odiados. Tal vez no sea en todos los casos, pero en términos generales los poblanos andamos contentos y optimistas ante este año nuevo. Tal vez el deseo más ferviente de quienes somos jefes de familia, es que esperamos que se acabe tanta violencia en todo el territorio nacional.
Porque la verdad resulta muy lamentable que mientras unos iniciamos los primeros segundos del año en familia y dándonos fuertes abrazos para desearnos lo mejor, otros lloran a sus muertos- como la familia asesinada en Guerrero- y otros se consternan ante la grotesca frialdad con la que asesinaron a la “Pelirroja”, famosa secuestradora de Monterrey.
No hay una persona de las que conozco, que no pida por que regrese la paz y la armonía a nuestro país. En Puebla podemos darnos de santos ante la tranquilidad con la que aún podemos transitar por nuestras carreteras y poblaciones en general. Desde luego que no faltan los negritos en el arroz, pero afortunadamente son los menos.
Pareciera que Puebla tiene gente que ha aprendido a cuidarse sin llegar a la paranoia colectiva que ya viven en Jalisco, Monterrey, Guerrero, Chihuahua, Michoacán y Morelos, por citar algunos puntos del país. Tal vez la mayor inquietud de los poblanos hoy en día, es saber en cuento se incrementará el despido de trabajadores al servicio del gobierno del estado, una vez que Mario Marín deje de ser el gobernador del estado y Moreno Valle asuma sus funciones constitucionales.
Fuera de eso, la incertidumbre no llega a causar los estragos que se padecen los migrantes nacionales y sudamericanos que ahora hasta han sido secuestrados para literalmente esclavizarlos con diferentes fines. Ante esta cruda realidad, los poblanos debemos mantenernos serenos y entendidos de que este años en particular, nos depara sorpresas de toda índole.
Habrá a quienes la revolución les haga justicia y otros que se quedarán con un palmo de narices luego de albergar vanas esperanzas en mejorar su economía. La preocupación de varios ciudadanos que no votaron por Moreno Valle y su propuesta aliancista, es que ante la inminente entrega de poderes, el gobernador electo inicie una cacería de brujas a pesar de que ha su comportamiento diplomático con los funcionarios marinistas.
Las versiones de que ahora viene su revancha, son tan variadas como inverosímiles. Lo peor del caso, es que quienes repiten este tipo de augurios de pésimo gusto, son algunos de los menos cercanos y más mercenarios del equipo de Moreno Valle. Visto lo cual, sería bueno tener bien claro que si no fuimos colaboradores de la victoria electoral de Rafael, es obvio que no estaremos en su lista de integrantes de su gobierno.
Ergo…¿para qué ceder a la tentación de elucubrar escenarios imaginarios al respecto? Sin adelantarse a los hechos, lo que miles de empleados ligados al marinismo debemos hacer, es tener las cuentas claras de nuestras responsabilidades correspondientes y dejar de respirar por la herida. La política es una juego de azar donde unos ganan y otros pierden. Y como dice la canción… “fue un juego y yo perdí; esa es mi suerte. Y pago por que soy buen jugado…” Habrá quienes con el triunfo aliancista sean más felices; esa es su suerte.
Lo que no podemos permitirnos es caer en depresión, en la contemplación ó en la indignidad de lamer botas para no salir de la nómina. Cuando se tiene capacidad, experiencia y profesionalismo en el oficio político-administrativo, no se puede uno abaratar. Quienes ya amarraron posiciones por la vía de la deslealtad y el rastrerísmo, pagarán su precio en su momento.
Quienes fueron invitados ex profeso por Moreno Valle, deben sentirse entusiasmados; ojalá se hagan humildes y generosos. Lo que tenemos una responsabilidad institucional, debemos conducirnos como auténticos profesionales y trabajar hasta el última día del mandato de quien nos brindó semejantes oportunidad.
Luego debemos esperar estoica y responsablemente las indicaciones del propio gobernador electo. Si los ratifica, que bueno. Y si no, hay que entregar sin chistar. Como en cualquier juego, si ganamos nos felicitamos y si perdemos no hay que lloriquear. Que lo mismo pierde un hombre, que una mujer. Con la cuenta atrás…¡Feliz Año Nuevo! Y a empezar.