Marín niega pacto de impunidad con RMV y Elba Esther
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El gobernador de Puebla negó tajantemente haber llegado a un acuerdo político de impunidad con su sucesor, Rafael Moreno Valle, y la mentora de este, la todopoderosa Elba Esther Gordillo
“Falso”, dijo Mario Marín para rechazar que haya signado un pacto de impunidad con Rafael Moreno Valle y Elba Esther Gordillo.
En una larga entrevista concedida a “El Sol de Puebla”, el gobernador saliente también negó haber pactado la entrega de Casa Puebla con el presidente Felipe Calderón y se deslindó de la derrota del PRI y de su “delfín”, Javier López Zavala.
“Yo no competí”, dijo.
Hete aquí un fragmento del estupendo trabajo periodístico de los reporteros Jorge Rodríguez y Belén Cancino:
“Yo no competí. Cuando yo compito, yo gano, pero no todos son Mario Marín”, así responde el mandatario saliente a los señalamientos que lo ubican como responsable de la derrota del PRI en el pasado proceso electoral.
“Las veces que he competido, como presidente municipal, como gobernador, cuando estuve al frente del PRI, gané. Siempre he sido ganador, pero tampoco puedo hacer milagros”, agrega.
A unas horas de perder la condición de gobernador del estado, Mario Marín Torres rechaza atribuir a él mismo y al gobierno que encabezó la debacle electoral del tricolor frente a los candidatos de la coalición Compromiso por Puebla, hecho que lo marcará por entregar el estado a la oposición después de ocho décadas de hegemonía priista.
“¡Es otro absurdo!”, contesta a la especie que lo pone como sospechoso de un acuerdo previo con el presidente Calderón y algunos otros personajes de la política nacional para dejarse ganar en Puebla. “¿En qué cabeza cabe pensar de esa manera?”, remata.
En entrevista exclusiva con EL SOL DE PUEBLA, justo después de realizar una última gira de trabajo por Amozoc, Marín Torres defiende, a “toro pasado”, como dice él, las nominaciones de Javier López Zavala y Mario Montero como candidatos de la Alianza Puebla Avanza, afirma que eran las mejores cartas del priismo e insiste en que fueron seleccionados por el PRI, mas no por él.
De Rafael Moreno Valle, gobernador electo, casi no habla. Le reitera sus buenos deseos y niega haberle comprado impunidad. “Pregúntenselo al gobernador que viene, no hay ningún acuerdo, falso (…) nada de eso está pactado”, subraya.
“¿Ni con la maestra Elba Esther Gordillo como testigo?”, se le pregunta.
“No, no, no…”, ataja.
NO COMPRÉ IMPUNIDAD: MARÍN
Aquí la entrevista completa publicada en “El Sol de Puebla” y realizada por Jorge Rodríguez y Belén Cancino:
Mario Marín Torres, de 56 años de edad, 33 de ellos dedicados al servicio público, deja el gobierno del estado de Puebla tras haber perdido para su partido, el PRI, el máximo cargo de elección popular en la entidad y la mayoría en el Poder Legislativo. Y lo hace con el fantasma a cuestas del caso Lydia Cacho, un escándalo mediático de magnitud sin precedentes que marcó su administración a partir del segundo año de gobierno, cuando la gestión apenas comenzaba.
Horas antes de convertirse en ex gobernador, declina atribuirse la derrota tricolor, niega haber comprado impunidad con Rafael Moreno Valle y resalta la cercanía de su gobierno con la gente como el perfil del marinismo. “No popular, porque hablar de un gobierno popular pudiéramos decir que solamente andaba con el pueblo, pero cuando hablo de cercano hablo de estar cercano a los empresarios, cercano a las universidades, cercano a las comunidades, a los productores del campo (…) traté de acercarme a todos los sectores productivos del estado”, aclara.
Pregunta: ¿Por qué perdió el PRI la elección de gobernador?
Respuesta: Bueno, fue una elección sui generis, no una elección normal. Lo normal es, como las leyes lo señalaban antes, era partido con partido. El primer factor es que hubo una coalición de partidos que nunca antes se había dado, y peor la izquierda y la derecha juntas, es un absurdo, pero bueno, se dio. Cada elección tiene sus propios actores, el candidato de la coalición contó con una buena plataforma, con una buena estructura, con recursos económicos suficientes, entonces el nuestro no estuvo a lo mejor a ese nivel de los recursos que el otro y los partidos que lo apoyaron (tuvieron).
P: ¿Qué opina de las versiones que aseguran que la derrota del PRI fue en realidad un voto de castigo para usted y su gobierno?
R: No, yo creo que no, yo creo que no porque, y ya lo verán, yo no competí. Cuando yo compito, yo gano, pero no todos son Mario Marín. Las veces que he competido, como presidente municipal, como gobernador, cuando estuve al frente del PRI, gané, siempre he sido ganador, pero tampoco puedo hacer milagros. A toro pasado, pues sí, se dicen muchas cosas, se hacen especulaciones, pero yo no creo que sea así tan sencillo. Hubo otras circunstancias, ajenas a uno, cosas extranaturales a nosotros que hicieron que así se dieran las cosas (…) y cuando me refiero a esas cosas es que se habla de que anduvo ahí, andaba soltando mucho dinero, comprando votos, y bueno, a veces hasta se las han aplicado al PRI en otros tiempos, ahora se las adjudican a la oposición, como sea fueron circunstancias ajenas, ajenas al candidato de mi partido, ajenas a nosotros, a mí.
Y sobre las interpretaciones que se le quieran dar, pues cada cabeza es un mundo y cada cabeza puede opinar lo que quiera, yo estoy tranquilo, las democracias así son, y bueno, ya lo decía yo, si algún día tengo oportunidad de volver a competir van a ver cómo ahí vamos a ver realmente si la gente me respeta, me quiere. (Esa) es la manera de saber cuando tú participas, pero cuando no participas yo no te puedo adjudicar cosas que no sean tuyas
P: ¿Por qué Javier López Zavala?, ¿no había mejores aspirantes?
R: Se hicieron análisis, se hizo (en el) partido, el Comité Ejecutivo Nacional, las nuestras, pues era el mejor posicionado y lo decían las encuestas serias, todas, inclusive un día antes todas las encuestas daban por ganador a nuestro candidato.
Digo, ahorita que las cosas no se dieron así pues se le dan muchas interpretaciones, que si hubo imposición y que si no sé qué, pero bueno, así sucedieron las cosas, y ese era el tenor, vaya, uno lo veía, tú ibas a los pueblos, platicabas con la gente y el que salía mejor posicionado era Javier. Pero insisto, en una elección normal como la que yo tuve, Javier hubiera ganado sin ningún problema, pero le echan montón, se hace la coalición y todas las demás cuestiones que suceden alrededor y bueno, pues eso hace variar el asunto.
P: ¿Era Zavala el proyecto transexenal de Mario Marín?
R: Mira, si hubiera sido Valentín (Meneses), si hubiera sido (Mario) Montero, se hubiera dicho lo mismo, ahí es lo absurdo a veces de esa forma de pensar. Entonces hubiesen querido que yo hubiera puesto a un enemigo, a un contrario, entonces ahora sí “ya no fue el proyecto transexenal de Marín”, pero con ese enemigo o con esa persona que no apareciera en las encuestas ni apareciera en la simpatía de la gente y se hubiera perdido igual, hubieran dicho “no pues cómo voy a creer que no piensa, cómo se la dan a fulano…” o sea, de todas maneras, insisto, la crítica, ahí la crítica sería “pues si tenía a Valentín, a Zavala, a Montero, tenía a no sé quién, cómo se sacó de la manga a alguien que… por eso perdimos”, ahorita estaría siendo crucificado por propios y por extraños.
Pero insisto, no puedes tú en un momento en aras de quedar bien, a que la gente no diga que “éste que yo voy a poner es mi cuate, porque si no van a pensar que quiero perpetuarme en el poder, entonces voy a poner a este desconocido que quién sabe quién sea” (…) Javier López Zavala tenía todos los méritos, además, desde luego, la gratitud y la identificación conmigo, fue mi coordinador de campaña y un gran operador político, fue un gran secretario de Gobernación, resolvió muchos problemas, lo traigo desde hace muchos años.
P: ¿Por qué Mario Montero, otro amigo suyo?, ¿por qué no alguien ajeno al marinismo?
R: Pues insisto: ¿quiénes podían aspirar?, pues la gente que tenía cercanía, presencia, si hubiera puesto a Valentín o Valentín hubiera sido el candidato hubieran dicho lo mismo, y lo mismo hubiera pasado si hubiera puesto a López Malo o a Gerardo Pérez Salazar, porque son los jugadores con los que puedes jugar. No te puedes sacar de la manga a alguien (que está) fuera de la jugada. El caso de Blanca Alcalá, pues era mi subsecretaria, y traía trayectoria, y de ella ahí sí no me dijeron que era continuación del marinismo ¿no?
P: Hay quienes sugieren que Mario Marín vendió la elección, que acordó con el presidente Calderón cederle la gubernatura del estado al PAN, ¿es cierto eso?
R: ¡Es otro absurdo! (exclama entre sonriente y molesto). No hombre, es un absurdo total, pleno. Pero es que insisto, no hay camisa que les acomode, dicho en otra expresión, tú no puedes complacer a toda la gente. ¿En qué cabeza cabe pensar de esa manera? Algún día seguramente haré algunos libros, se los prometo, y en uno de ellos tocaré el tema de la sucesión y les diré qué estuve haciendo como priista, qué me tocó hacer a mí como priista en mis ratos libres, pero van a ver que no hubo ninguna actitud encaminada a querer entregar la plaza a la contra. Tampoco soy como el presidente Zedillo, que sí se jactaba mucho y presumía de haber sido el (presidente) de la transición.
Las reglas del juego sencillamente cambiaron, la política así es, y bueno, yo sigo pensando en que sea para bien de Puebla. No me anima ningún sentimiento de rencor o de frustración o de coraje, yo cumplí con lo mío pero tampoco soy todopoderoso como para poder trascender en la mente de los demás. Cada candidato tiene su propia peculiaridad y su propio destino… el mío ha sido triunfador desde siempre a pesar de las adversidades que tuve desde niño, en la pobreza. Pero créanme, siempre he sido una persona muy optimista, muy trabajadora, echada para adelante, he ganado siempre.
P: ¿Cómo le fue en estos siete meses de transición, cohabitando con un gobernador electo?
R: Ha sido una transición armoniosa, tranquila, civilizada, no hemos tenido ni un contratiempo (…) es la buena fe la que nos puede permitir seguir avanzando, negarse ahorita o antes a entregar cosas o el actuar con rencor, actuar de manera prejuiciada, yo creo que no es correcto, eso a nadie le hace bien, por eso de nuestra parte no ha habido ni habrá, hasta el último momento, ningún obstáculo.
P: ¿Espera acciones de persecución en contra de usted y sus funcionarios a partir del próximo sexenio?
R: No, yo creo que no, siempre recomendé a mi gabinete ajustar sus actos a la ley, apegarse a derecho, actuar con honestidad (…) pero lo que hará o no hará Rafael (Moreno Valle), solamente él puede decidir. Pero insisto, ni digo que tengamos, que hayamos comprado impunidad como dicen por ahí algunos compañeros de ustedes.
P: Esa era la siguiente pregunta, ¿existen acuerdos de no agresión con Moreno Valle?, ¿hay algún pacto transexenal?
R: Ninguno, ningún acuerdo más que le vaya bien a Puebla. Y repito, si hay algo, que además ni le correspondería al gobierno sino a las instancias que auditan, que es la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública y los propios organismos estatales, el Orfise a nivel local, yo no podría aquí decirles “sí temo o no, no temo”, eso más que a mi pregúntenselo al gobernador que viene. No hay ningún acuerdo. Falso. Faltaría yo a la verdad si dijera “sí, sí, ya hablé con el gobernador que viene, que no, que no toque a nadie”, nada de eso está pactado.
P: ¿Se ha reunido con Elba Esther Gordillo y Rafael Moreno Valle a solas, después del 4 de julio?
R: No. Las veces que nos hemos reunido ha sido aquí en Casa Puebla, varias veces con Rafael, y hemos platicado.
P: ¿Nunca con la maestra Elba Esther?
R: No, no, no. Con Rafael muchas veces y con gente de su gabinete, pero no, no va por ahí
P: ¿Qué nos dice del caso Cacho a la distancia?, ¿lo considera prueba superada?
R: Sí, yo creo que se superó desde el primer año. Esto sucedió al inicio del segundo año de mi gobierno, después de haber hecho un magnífico papel y no lo digo yo, las encuestas así lo decían (…) al inicio del segundo año es cuando sucede este tema y yo creo que con la resolución de la Corte, que aunque se tardó un poquito, pero bueno, la resolución de la Corte fue muy clara para mí (…) creo que esto quedó superado. Para mí eso ya está en el olvido.
P: ¿Qué le dejó de lección ese escándalo?
R: Pues que hay una perversidad, que todo sucede a partir de una patraña que me hacen y que hoy se la están haciendo a otros personajes. El espionaje telefónico, eso es ilegal, antes lo era más, bueno hoy ya se medio reguló esa parte, se permite que haya intervención telefónica previa resolución del juez o de una autoridad cuando se suponga que hay criminalidad, que hay crimen organizado, realmente en ese caso, pero antes no había ninguna, es decir, cualquier grabación era ilegal, y ese fue mi principal elemento. Afortunadamente la Corte resolvió favorablemente y con eso se terminó.
Pero qué me deja, la lección de que en este país lamentablemente ya no eres libre de hablar por teléfono (…) yo también demostré en la PGR que esa grabación estaba editada, que estaba truqueada, que estaba compuesta y así lo dictaminó un dictamen pericial de una compañía americana, y de ahí, de la misma PGR así se determinó que no era una grabación, digamos, íntegra, que había sido manipulada, pero bueno, eso quedó en el olvido.
P: ¿El caso Cacho dejará una marca en el gobierno de Marín, al margen de sus resultados como gobernante?
R: Sí, seguramente va a pasar mucho tiempo en donde cuando me recuerden van a decir: “¡ah!, al que lo agarraron en la llamada!”, “¡ah!, el del tema de la periodista”, seguramente será, pero bueno, tengo la conciencia tranquila de que eso no fue un delito, no fue una falta. Hubiera sido muy negativo para mí el que con motivo de esa situación hubiera yo recibido una pena, aunque sea mínima, o un castigo, pero no, afortunadamente se vino por los suelos ese argumento, esa mentira de la señora (Lydia Cacho), y pues aquí estamos ¿no?
P: ¿Qué repetiría y que no volvería a hacer si pudiera regresar al 1 de febrero de 2005?
R: Repetiría todo lo que hicimos (…) y lo que no repetiría, bueno, como ya lo hago, hablar por teléfono para que no te agarren en una llamada (ríe), eso es lo que no repetiría nunca. De hecho no uso ya celular, el puro nextel, y prefiero mejor (hablar) personalmente, porque sí quedé espantado con esa situación (la del caso Cacho).
P: ¿Cómo define el perfil del marinismo?
R: Yo diría que como el de un gobierno cercano a la gente, muy cercano a la gente. No popular, porque hablar de un gobierno popular pudiéramos decir que solamente andaba con el pueblo, pero cuando hablo de cercano hablo de estar cercano a los empresarios, cercano a las universidades, cercano a las comunidades, a los productores del campo con los que trabajamos muy de la mano, en fin, cercano a todos (…) a los maestros en el tema educativo, eso nos hizo sacar buenas calificaciones en estos años, logramos dejar los últimos lugares en temas educativos sobre todo en educación básica, primaria y secundaria y estamos dentro de los 10 primeros lugares del país. Pero también en educación superior, construimos 17 nuevas universidades.
Fuimos cercanos a los jóvenes a través del deporte, hoy tenemos 197 unidades deportivas, canchas de todo tipo, entonces yo diría que esa es una característica, cercano y en consecuencia trabajador.
A mí podrán decirme muchas cosas, pero no dejamos de trabajar ni un día, sábados, domingos, días festivos, y esa creo que también fue otra característica, a pesar de los pesares, de los momentos críticos que tuvimos, nunca dejamos de trabajar, y yo diría que el mérito, tal vez, si se le puede llamar, de haber salido adelante a pesar de esa cuestión periodística de los medios.
Dije: “bueno, pues ahí se ve, yo me voy a trabajar” y de veras, a veces agarraba, inclusive las giras a los pueblos y ahí me quedaba o regresaba muy noche y al otro día otra vez muy temprano a otro pueblo y eso me permitió no perder el ánimo, no perderme en angustias, y se los digo sinceramente, yo nunca me angustié, nunca pensé que perdería el cargo de gobernador, nunca estuvo en riesgo. Sí se preocuparon muchas otras gentes, tal vez algunos funcionarios, mi familia ¿por qué no?, pero yo en lo personal, créanme, nunca perdí la fe, nunca perdí el ánimo de trabajo y me veía llegar al final, y creo que estamos cerrando bien.
P: ¿A qué se va a dedicar a partir del 1 de febrero?
R: Pues no he decidido todavía. Mira, uno de los planes está en abrir mi Notaría (…) tal vez regresar a la cátedra, antes fui catedrático de la BUAP, en la Escuela Libre de Derecho, entonces a lo mejor me incorporo a la cátedra, esas serían las actividades a las que me dedicaré.
P: ¿Seguirá los pasos de Manuel Bartlett y Melquiades Morales, que después de gobernadores fueron al Senado?
R: Puede ser otra opción, no estoy empecinado ¿eh? No, no estoy con la idea de que así sea. Puede ser otra opción pero eso tendrá que ser hasta el próximo año, no en éste.
Un punto que sí afirmó es que se quedará a vivir en Puebla, con su familia, en la misma casa que habitaba hasta antes de ser gobernador, allá por el rumbo de Xilotzingo.