lunes, 15 junio 2026
Posted inPuebla

Manual contra la corrupción

joomla.2009

Manual contra la corrupción
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 8 de febrero de 2011

Alguien debería editar un manual para los nuevos gobernantes. Y entre otras líneas plasmar en el documento las indicaciones o tips para poder encontrar las fuentes de la corrupción, digamos que institucionalizada. Créame que no es nada complicado porque dicho manual trataría de temas harto conocidos. Por ejemplo:

Los giros negros: así se llama el rubro del cual se obtiene dinero sucio o turbio pero difícil de detectar debido a que proviene de personas cuyo negocio subsiste gracias a las componendas. “Haces como que me revisas y yo hago como que cumplo con la ley”. Esta es una forma de simulación concertada entre autoridad y patrón, disimulo que produce muy buenos dividendos, tantos como para que los alcaldes de las grandes ciudades se hagan ricos sin usufructuar ni robar el dinero que ingresa a la tesorería. Y ojo: parte de esas “utilidades” podrían haber sido destinadas a “ayudar” al partido político en el poder cuyas nóminas dependen, en gran medida, de esta dádiva o embute que pone contentos a todos los involucrados. ¿Y cómo descubrir ese tipo de corrupción? Ahí está el quid porque primero habría que buscar a los amigos del gobernante que se hicieron ricos gracias a su disponibilidad en eso de blanquear el dinero negro.

Las aviadurías: es común que en los gobiernos (el que sea) se destinen equis número de plazas para ayudar a los amigos del gobernante. Y que dentro de esa costumbre los sueldos y compensaciones asignadas se dividan entre jefe y beneficiario. “Tú cobras y te mochas con la mitad”. Por obvias razones nunca hay quejas del aviador. Curiosamente me enteré que en los últimos días del gobierno anterior se dieron de baja muchas plazas. La razón: el 80 por ciento de ellas fueron asignadas a los aviadores que se mochaban con el jefe. Borraron las huellas pues. Y se llevaron entre las patas al otro veinte por ciento de empleados que sí trabajaban. Después le doy algunos datos precisos.

Las compensaciones: la asignación de este tipo de prebendas depende de quienes manejan lo que pomposamente se llama “recursos humanos”. A ellos les llega la instrucción de arriba para que asignen a cierto empleado una cantidad muy superior al salario. Nadie protesta y todos son felices porque esas órdenes permiten al encargado beneficiar a sus allegados y los subordinados que controlan la nómina correspondiente. Es una forma de mantener vigente el dicho: “El que salpica no se seca”.

El diezmo: se trata de una comisión cuyo nombre no va de acuerdo con el porcentaje que se reparte, mismo que a veces asciende al 20 por ciento. Procede en cualquier operación de compra o asignación de contratos de lo que sea, incluida la obra pública. Igual que los giros negros, es una costumbre difícil de comprobar porque en ella están involucrados el que manda, el que pide, el que acepta y el que ofrece.

Las concesiones: es común que este concepto se escuche en el área de la Secretaría que controla el transporte público organizado. Algunas agrupaciones acostumbran a recaudar cuotas entre sus agremiados, dinero que después reparten a las personas encargadas de otorgar las concesiones y revisarlas, supervisarlas y autorizarlas para que sigan funcionando. Son millones de pesos al año. En algunos sexenios la dependencia se convirtió en la caja chica del gobierno, siempre con la cobertura de la Contraloría estatal.

Pago de facturas: durante las campañas se traban compromisos (pase de la charola) que después tienen que reciprocarse: dinero por contratos; apoyo logístico por influencia; participación por nombramientos; información por poder. En fin…

Estos son algunos de los puntos que debería tratar el manual de marras. El problema estriba en encontrar quién ordene su elaboración.

acmanjarrez@hotmail.com

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009