Ayuntamientos: a cumplir
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Después de un largo lapso poselectoral, el martes pasado inició la gestión de los nuevos ayuntamientos de la entidad y, en el caso particular de la ciudad de Puebla, el encabezado por el Presidente Municipal Eduardo Rivera Pérez, es el tercer gobierno surgido de un partido diferente al PRI.
Gabriel Hinojosa Rivero (1996-1999) y Luis Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús Paredes Moctezuma (2002-2005) fueron los primeros ediles de nuestra capital emanados del PAN y, en su momento, la ciudadanía de Puebla emitió su veredicto acerca de sus respectivas gestiones, toda vez que ninguno contribuyó a que su partido retuviera el ayuntamiento en la siguiente elección local.
Lo que las nuevas autoridades de todos los ayuntamientos – y en especial del municipio de Puebla – deben entender es que ahora tienen la obligación de cumplirle a la gente y responder a las muchas expectativas que generaron en la pasada campaña política y, sobre todo, en los más de 6 meses que pasaron después de sus victorias en las urnas.
En el caso del Presidente Eduardo Rivera Pérez, hoy le corresponde vivir un contexto especial, porque las administraciones federal y estatal también emanaron del PAN, lo que – al menos en teoría –deberá contribuir a que haya una gran coordinación, armonía y trabajo conjunto entre los 3 niveles de gobierno.
En esta ocasión, el edil y su equipo no podrán justificar ineficiencias o insuficiencias con el pretexto de que las gestiones estatal o federal les quitaron recursos o bloquearon programas. Hoy, Felipe Calderón Hinojosa, Rafael Moreno Valle y Eduardo Rivera tendrán que demostrarle a la ciudadanía que pueden gobernar bien.
Es cierto que las exigencias y necesidades de la ciudad de Puebla no son fáciles de enfrentar y nadie en su sano juicio espera que en uno o dos trienios se superen los problemas y rezagos ancestrales de un municipio, que exige buenas acciones y decisiones de gobierno todos los días, porque en esa medida se generan las demandas de la gente; sin embargo, sí es posible y hasta exigible que la nueva gestión mejore la infraestructura urbana y mantenga los aceptables niveles de seguridad pública.
También es necesario que el ayuntamiento que acaba de asumir el cargo mejore los servicios públicos básicos y facilite la llegada de industrias y generación de empleos bien remunerados, porque solamente así, se puede combatir la pobreza y la marginación.
Los poblanos esperamos respuestas efectivas y prontas de todos los niveles de gobierno, ya que merecemos que cumplan con las altas expectativas que ellos mismos generaron.