Nuevo edil de Texmelucan, rehén de Jorge Estefan Chidiac
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En San Martín Texmelucan se vivió tres años aciagos con la gestión del alcalde Noé Peñaloza, que siempre tuvo al municipio al borde de la ingobernabilidad. Y cuando la población todavía no acaba de reponerse de ese periodo oscuro, ha llegado al poder el edil priista Carlos Sánchez Romero, quien ya dio muestras de que tendrá un gobierno improvisado, desordenado y controlado por el ex diputado federal Jorge Estefan Chidiac, con lo que muchos creen que el recién estrenado presidente municipal acabará emulando a su antecesor.
Con sorpresa, los asistentes de la toma de protesta del alcalde se percataron de que a Carlos Sánchez Romero no le dio tiempo, en los últimos siete meses, periodo en que duró el periodo de transición, planear un programa mínimo de obras, elegir a su equipo de colaboradores y enterarse del procedimiento legal que debía seguir para asumir el cargo de presidente municipal.
Y es que en la sesión de cabildo en que Sánchez Romero asumió el puesto, inició con dos horas y media de retraso, no se pasó lista a los regidores, y fue el edil quien dirigió la sesión y él mismo se tomó protesta del cargo, cuando estas dos últimas labores le correspondían al síndico.
Eso sin contar que la invitación al acto no incluía la lista de regidores y solamente tenía impresa la palabra “Toma de protesta”.
Lo grave no es se hayan dejado de acatar las formalidades de una sesión de cabildo, sino que el nuevo alcalde pronunció un discurso en el que hizo una larga serie de promesas que están fuera de la realidad, como son:
Señaló que invertirá 100 millones de pesos en la construcción del Libramiento Norte del municipio, más 70 millones en el Libramiento Sur y 55 millones más en el Mercado Domingo Arenas, sin especificar qué obra realizará en este tercer rubro.
El problema de esos anuncios, es que el alcalde comprometió una inversión mínima de unos 225 millones de pesos, cuando el presupuesto anual de San Martín Texmelucan no rebasa los 100 millones de pesos.
Dicho de otra manera, tendría que destinar casi la totalidad de los fondos de dos años y casi un tercio del último ejercicio fiscal de su trienio, para que le alcanzara para hacer las obras prometidas. Y eso es imposible, ya que llevaría al ayuntamiento a la inoperatividad.
Otro aspecto negativo del nuevo edil de Texmelucan es que tomó protesta el martes y hasta ayer, no tenía formado un equipo de gobierno.
El día en que tomó las riendas del ayuntamiento, se esperaba que nombrara a la mayoría de los funcionarios de la Comuna. Eso no ocurrió. Solamente pudo anunciar tres cargos, que son: el secretario general, el tesorero y el director de Seguridad Pública.
En el caso del tesorero, destacó que el designado es Héctor Sulaimán, quien fue director del Organismo Operador de Limpia durante el gobierno de Blanca Alcalá Ruiz y es hombre de confianza de Jorge Estefan Chidiac, de quien se dice, será quien acabe dirigiendo la Comuna de San Martín Texmelucan.
Los priistas que acudieron a la ceremonia de unción de Sánchez Romero empezaron a renegar del alcalde, pues llamó la atención que nadie importante llegó a la ceremonia. El nuevo edil fue desairado por los dirigentes del PRI y oficialmente se dijo que asistiría el secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, pero al final acudió en representación del Poder Ejecutivo, el subsecretario Víctor Manuel Barceló.
El enojo de los priistas no solamente fue por la desangelada ceremonia, sino porque ya trascendió que el grueso de los funcionarios de la Comuna, incluidos muchos trabajadores, serán personas ajenas de San Martín Texmelucan, y eso significará un desplazamiento de los miembros locales del tricolor de esa ciudad.
El alcalde ayer cumplió su segundo día de gobierno y ya muchos ciudadanos de San Martín Texmelucan empiezan a mostrar desencanto hacia Sánchez Romero y temor de que acabe siendo igual que Noé Peñaloza.
Sobrino de Tiro Moranchel es nombrado funcionario del IAPEP
Una falta de sensibilidad ha mostrado el nuevo director del Instituto de Asistencia Pública del Estado de Puebla (IAPEP), el panista Guillermo Velázquez Gutiérrez, al nombrar como su secretario particular a Édgar Moranchel Carreto, quien es sobrino de Edmundo y Mauricio Tiro Moranchel, quienes defraudaron a cientos de usuarios de las empresas Sitma e Invergrup.
Actualmente los hermanos Tiro Moranchel se encuentran en prisión por los fraudes de Sitma e Invergrup, sin que surja una solución de pago para los afectados que depositaron sus ahorros en esas empresas que resultaron ser fraudulentas.
Pese a que los timos de empresas financieras generaron el conflicto social más grave del sexenio pasado, Velázquez no tuvo recato de nombrar a Édgar Moranchel como funcionario del IAPEP y en los pocos días que lleva en ese puesto, ya empezó a destacar por su trato prepotente y altanero contra el personal del instituto.