Con Marín, Puebla vivía una seguridad “de ficción”
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La ubicación geográfica de la entidad poblana –tiene límites con siete estados y es paso que une al sureste mexicano con la capital de la República- la tienen actualmente prácticamente sitiada por una delincuencia que entra como “las cucarachas”, por cualquier rendija cuando huye de su hábitat natural.
Periódicamente recibimos “la visita” de ladrones, asaltantes, robacoches y ahora sabemos que hasta secuestradores que cruzan nuestros límites para cometer sus ilícitos y volver a sus centros de origen.
El aumento de lo que se considera delitos del furo común es alarmante, tanto como la ineficacia con la que se castiga a quienes los cometen y para confirmarlo solo basta referirse a los datos oficiales del Procuraduría General de Justicia del estado.
El sábado después del mediodía fue intenso para los cuerpos de seguridad de Puebla por la balacera que se generó en Ciudad Serdán luego del secuestro de dos empresarios y la detención de tres malosos que hoy se saben son policías de Veracruz.
El procurador de Puebla, Víctor Carrancá, confirmó que eran elementos de seguridad pero además tenían ya sus operativos contra empresarios de la región de Serdán, algo que no se sabía en el pasado, vamos ni siquiera se denunciaba. La balacera se registró en San Juan Atenco, un civil resultó muerto y dos policías poblanos heridos. La banda era conocida como “Los búhos”.
Vale la pena saber que tenían ya en practica -lo que confirma que no eran los primeros secuestros que realizaban- un modus operando por el cual los plagiarios identificaban previamente a sus víctimas, arribaban en grupos y los levantaban, los trasladaban a casas de seguridad en Veracruz, donde permanecían en cautiverio hasta que pagaban su rescate. El sábado un grupo armado intentó secuestrar a dos que trabajaban en una bodega de su propiedad donde se almacenaba maíz.
Al resistirse al plagio, un empresario de 44 años fue asesinado al recibir diversos impactos de arma larga, mientras que el otro fue privado de su libertad por unos minutos. Más tarde empezó una persecución que generó la detención de tres y que ayer continuarán con operativos en Veracruz donde trabajaban como policías de municipios como Córdoba.
Cabe preguntar si hemos vivido en “una seguridad ficción” porque el discurso oficial del pasado era destacar que en Puebla había tranquilidad y pocos problemas de violencia o si las cucarachas están llegando a la entidad con el cambio en los mandos gubernamentales.
Por lo pronto Carrancá y sus elementos dieron respuesta en un corto plazo aunque hubo mensajes en twitter que hablaban de “un operativo fallido”, al final rescataron a uno de los secuestrados y se identificó a una banda que pronto sabremos cuántos ilícitos había cometido en la región.
No se puede tapar el sol con un dedo, si lo que existían eran pactos del pasado gobierno con la delincuencia –del fuero común y organizada- se conocerán porque los encargados de la Seguridad Pública tienen la orden de combatirlos y reducir su incidencia a un mínimo que sea real y no sólo parte del discurso.
Los poblanos ya no nos tragamos más ese falso “hechos aislados” con el que Mario Montero –secretario de Gobernación- limpiaba el expediente.