Denuncian anomalías en captura de acusados por robo a Telmex
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Familiares de los detenidos por la AFI acusados de robar cable a Telmex denunciaron que se trata de personal, incluso de limpieza, que laboraba en Comercializadora de Metales Angelópolis y que no tienen nada que ver con la operación del material que ahí se vende, por lo que solicitaron la información del gobernador de Puebla
Familiares de empleados detenidos este lunes de la comercializadora Angelópolis, acusada por TELMEX por el robo de cableado solicitaron al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas su intervención, pues el sábado a más tardar se determinará si los 48 trabajadores son culpables o inocentes, quienes están recluidos en el Cereso de San Miguel.
Este jueves minutos antes de que iniciara el evento de la firma de convenio entre el gobierno estatal y Financiera Rural para otorgar créditos a productores, alrededor de 20 personas se presentaron afuera del Salón de Protocolos para solicitar la intervención de las autoridades estatales en este caso que calificaron como una injusticia, pues hasta mujeres que del área de limpieza fueron encarceladas.
José Carlos Luna, refirió que su mujer tiene 8 meses como empleada del aseo en esta empresa, y que pese a ello los elementos de la Agencia Federal de Investigación también se la llevaron y quieren responsabilizarla de vender cable propiedad de Teléfonos de México (TELMEX).
Explicó que ella y los demás trabajadores, incluidos el gerente y contador de la comercializadora, fueron llevados primero a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR), ubicada en la Recta a Cholula, para que declararan en este caso y con la promesa de liberarlos, sin embargo ello no se cumplió y los remitieron al penal de San Miguel en calidad de indiciados.
El mismo caso ocurrió con el hijo, sobrino y yerno de Manuela Méndez, quienes apenas tenían año y medio, seis y dos meses, respectivamente, trabajando en la empresa ubicada en la colonia Madero, que compra y vende cobre así como otro tipo de metales.
Las personas temen que vayan a ser consignados sus familiares por un delito inexistentes, pues ellos no investigan si el material que les llega es robado.