Gustavo Díaz Ordaz, gobernador de Puebla
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Hoy quiero recordar a un poblano extraordinario, a un hombre inteligente y audaz.
El licenciado Gustavo Díaz Ordaz Bolaños, fue gobernador de nuestro estado por díez breves días, del 2 al 11 de marzo de 1942, en virtud de la licencia solicitada por el gobernador Gonzálo Bautista Castillo.
Como gobernador inauguró el Observatorio Astrofísico Nacional de Tonanzintla; el Campo Militar, el Hipódromo y el Hospital de la Escuela de Aviación. Fundó el pueblo América en los terrenos de la Mesa del Metate del municipio de Jopala, en el distrito de Huauchinango.
En su despacho, Gustavo escuchó el debut del equipo profesional de futbol “Puebla F.C.”
Dos semanas después, vuelto a su puesto de Secretario de Gobierno, asiste a observar el partido amistoso entre el Puebla y el Atlante. Ese día, la plana mayor de la política poblana estuvo presente en “El Mirador”.
El palco de honor fue ocupado por el Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas Maximino Ávila Camacho, quien hizo el saque inicial; el gobernador del estado Gonzálo Bautista, el Presidente Municipal de Puebla Alfonso Meneses y González y el candidato del PRI a gobernador del estado Carlos I. Betancourt, diputado federal con licencia, que venía de ser Coordinador de los diputados poblanos en la Cámara federal.
Gustavo acostumbraba seguir con atención, las crónicas deportivas del boxeador “Ratón” Macías, del mete goles “Chololo” Díaz y del beisbolista Beto Ávila. Mariles y su caballo “Arete” ocupaban un lugar importante en sus gustos.
En 1943, el licenciado Díaz Ordaz presenta su renuncia al frente de la Secretaría General de Gobierno para contender como candidato a diputado federal por el primer distrito de Puebla. Entonces, su cargo fue ocupado por el Oficial Mayor, el licenciado Mario Villar Leyva, su condiscípulo y ya para entonces su concuño.
La vida de estos dos personajes se entrecruza a lo largo de su historia: Gustavo y Mario realizaron sus estudios básicos en la ciudad de Oaxaca. Ambos estudiaron en las mismas escuelas y los dos querían ser abogados.
Mario y Gustavo viajan a la ciudad de Puebla, ingresan al Colegio del Estado,-teniendo que cursar un año más de preparatoria, ya que fue necesaria una revalidación de sus estudios efectuados en Oaxaca, para ingresar a la Facultad de Derecho- en donde pertenecieron a la generación del 33. Ahí conocieron a Guillermo Borja Osorno, compañero de clases.
Un día de aquella época de mediados de los 30´s, al salir de clases y después de haber ido a jugar beisbol con toda la “palomilla” integrada por: Francisco Castro Rayón, Rodolfo Luna, Trinidad Torres, Guillermo Borja Osorno, Gustavo Díaz Ordaz y por supuesto Mario Villar, Guillermo invita a sus dos amigos a su casa. Gustavo y Mario aceptaron gustosos y al entrar a la morada Borja Osorno, la mirada de ambos fue sacudida por la belleza en su máxima expresión: Lupita y Maruca Borja Osorno.
Mario y Gustavo quedaron prendados de la hermosura que irradiaban esas dos bellas y distinguidas muchachas, y a partir de ese día las visitas a la casa de su amigo Guillermo serían contínuas.
Gustavo nació en San Andrés Chalchicomula, hoy Ciudad Serdán, un doce de mazo de 1911.
Sus padres fueron don Ramón Díaz Ordaz y doña Sabina Bolaños Cacho de Díaz Ordaz, pertenecientes a una típica familia de clase media, originarios de Oaxaca, Oax. Procrearon cinco hijos: Ramón, María, Ernesto, Gustavo y Guadalupe.
Sus padres se establecieron en la ciudad de Puebla, en donde Gustavito realizó sus estudios preparatorios y profesionales en el Colegio del Estado, en donde estudió la Carrera de Abogado, Notario y Actuario.
Era estudiante de Derecho, a los 21 años ingresó, como Meritorio, al Departamento de Gobernación del Estado de Puebla.
Alumno comprometido y sobresaliente, presentó su examen profesional el 8 de febrero de 1937, con la tesis titulada: “Del recurso de queja en Procedimiento Civil.” Sus sinodales fueron: Luis Lozano Cardoso, Arturo Fernández Aguirre, Juan de Dios Flores, Ernesto Castro Rayón y Carlos M. Ibarra. A estos últimos cuatro los conocí y Carlos M. Ibarra fue mi profesor de Historia.
Posteriormente, gracias a sus cualidades, el joven Tavito ganó una plaza como escribiente en el Juzgado Segundo Menor de la ciudad de Puebla.
En el año en que finalizó sus estudios, Gustavo fue designado Agente del Ministerio Público en Tlatlauquitepec y después en Tehuacán.
En septiembre de 1937, Gustavo -tenía 26 años de edad- contrajo matrimonio con la distinguida señorita Guadalupe Borja, con la que procreó tres hijos: Gustavo, Guadalupe y Alfredo.
En su momento, fue nombrado Juez de Primera Instancia en Tecamachalco y después, Juez Primero de lo Penal en la ciudad de Puebla.
El gobernador, general Maximino Ávila Camacho, lo nombró Presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje del estado.
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