viernes, 17 julio 2026
Posted inPuebla

El poder no se comparte: RMV

joomla.2009

El poder no se comparte: RMV
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 29 de abril de 2011
El poder se hizo para ejercerlo, dijo alguien por ahí, lección que ha sido útil para algunos gobernantes; Rafael Moreno Valle Rosas, el más reciente.
 
Si no me lo cree pregúntele a quienes fueron favorecidos por otros regímenes, en especial a las personas que obtuvieron comodatos y privilegios de tipo inmobiliario como, por ejemplo, la asignación y remate de terrenos de la utópica reserva territorial Angelópolis.
 
En ese ejercicio pleno del poder se impuso el plazo fatal para entregar los edificios y casas propiedad del Gobierno del estado de Puebla, fecha que por cierto ya se cumplió. Y ayer mismo se empezaron a escuchar desde lamentos estridentes hasta reclamos y amenazas silenciosas.
 
Alguno de los que se sintieron afectados por la determinación del poder, había puesto su veladora al casi beato Juan de Palafox y Mendoza, pidiéndole en la íntima intimidad que lo salvara de tan injusta injusticia.
 
“Señor Obispo –pudo haberle rezado–, convenza usted a Rafael y a Fernando, de que el poder debe contenerse en lo razonable y justo; que lo que parece ser un poder podría ser ruina de sí mismo”. Pero como Palafox ya es parte de la historia, los únicos quejidos (que no oraciones) que se escuchan, son aquellos que provienen del ronco pecho de los beneficiarios del poder de otros tiempos.
 
El más publicitado en este proceso de recuperación de bienes inmuebles en comodato (otro fue el  caso Valle Fantástico), es sin duda el diputado local Jesús Morales Manzo, hijo de Jesús Morales Tapia. Lo curioso es que así como el junior se ha ganado las páginas de la prensa, en los años del mandato de Guillermo Jiménez Morales, el padre del joven legislador también ocupó los espacios mediáticos debido a un llamémosle juego masónico, cuyo producto fue precisamente la propiedad que, con todo e inquilinos, está en proceso de devolución.
 
Esta es la historia:
 
En aquel tiempo alguien tuvo la genial idea de inventar una especie de herencia juramentada. Buscaron a un anciano parte de la hermandad y le compraron sus arreos. Ese alguien se acercó al gobernador Jiménez Morales y le dijo que esos arreos habían sido de su señor padre. Guillermo lo creyó y emocionado quiso agradecer el detalle: “¿Qué puedo darles, qué puedo hacer por ustedes?”, supongo que preguntó a la comisión masónica. “Una de las casas propiedad del gobierno, señor Gobernador. La necesitamos para instalar en ella nuestro taller”. Jiménez los escuchó arrobado e ipso facto giró sus implacables órdenes para que se les asignara el inmueble.
 
Otro grupo masónico se enteró de la benevolencia del mandatario de aquellos entonces. Y ¡zas! que reclaman equidad y justicia basándose en que el gobernador había sido sorprendido por un grupo tránsfuga de la Gran Logia del Valle de México. “No son los arreos de su señor padre –le dijeron con la contundencia que da la razón testimonial–; se los compraron a don Fulano, uno de nuestros hermanos zacapoaxtlas, mismo que nunca conoció a don Alberto Jiménez Valderrabano”. Ante semejante evidencia y el soponcio que la noticia provocó en el poderoso don Guillermo, éste dobló las manos y cedió en comodato otro de los inmuebles.
 
El tiempo transcurrió, treinta años para ser preciso, y los gobiernos sucesores actualizaron las daciones hasta que el actual, el de Moreno Valle, no se tocó el corazón o músculo burocrático para suspenderlas provocando los lamentos y reclamos estridentes, así como las amenazas silenciosas que menciono al inicio de la columna. Y que la guadaña morenovallista arrasa con justos y pecadores.
 
¿Justos?, preguntará el lector. Pues sí, uno de los grupos, el que acusó a los masones tránsfugas, se sintió afectado porque participó en el proyecto de Moreno Valle desde que el hoy gobernador quiso ser el delfín de Melquiades Morales Flores, entonces titular del poder Ejecutivo. Le hizo “tenidas blancas” y reuniones y comilonas para que los hermanos de esa logia, todos ellos ubicados en diferentes partes de la entidad, conocieran, escucharan y además apoyaran al joven secretario de Finanzas y Desarrollo Social.
 
Este es, pues, el ejercicio del poder que por tradición y ley no puede compartirse y menos aun repartirse. Ahora falta por ver la acción del otro, el que está conformado precisamente con el reparto y distribución del poder ciudadano, el cual incluye cofradías, agrupaciones, iglesias, congregaciones, agrupaciones y hermandades.
 
acmanjarrez@hotmail.com
Twitter: @replicaalex
 
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009