lunes, 15 junio 2026
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Eduardo Rivera imita a Luis Paredes y resucita a Citelum

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 3 de mayo de 2011

A finales de mayo de 2002, el entonces presidente municipal de Puebla, el panista Luis Paredes Moctezuma, viajó a la ciudad de París, Francia. Poco tiempo después, y por medio de una licitación amañada, la empresa gala Citelum, a través de su filial Mexicana de Mantenimiento, se hizo cargo del alumbrado público de la ciudad.

Hoy, casi nueve años después y con un nuevo gobierno panista al frente de la capital, Citelum no sólo está de vuelta, sino que ahora puede presumir sin problemas su nombre en los autos que comparte con el ayuntamiento y, al igual que en 2002, la ciudad continúa a oscuras, con un deficiente servicio de alumbrado.

En realidad Citelum nunca se fue. Si bien el gobierno de Enrique Doger Guerrero pagó la cantidad de 35.6 millones de pesos para rescindirle el contrato en el año 2005, a esta empresa sólo le bastaron tres años para regresar por sus fueros ya que el gobierno siguiente, el de Blanca Alcalá Ruiz, permitió que Citelum concursara junto con otra empresa, Traffic Light, para ganar un contrato por 153 millones de pesos por la renovación de 72 mil puntos de alumbrado en 720 colonias y 52 avenidas principales.

Traffic Light desapareció luego de que a ésta se le venció su contrato en diciembre pasado, y ahora Citelum pasea tranquilamente su logotipo junto al del ayuntamiento de Puebla, “la ciudad que queremos” (sic). Las oficinas de esta empresa se encuentran en el mismo lugar que hace nueve años, en el bulevar San Felipe 274–D, de la colonia Rancho Colorado.

Son todo un misterio las razones por la que esta empresa francesa insiste en hacerse cargo del alumbrado público capitalino, y más aun, las de los gobiernos locales por mantenerla con esa encomienda a costa del erario.

¿Y EL ALUMBRADO?

A pesar de tener ya un par de años haciéndose cargo del alumbrado público en la capital, Citelum no parece responder a las exigencias de la ciudadanía de mejorar ese servicio, y menos a lo que promueve en su portal de internet.

En ese portal se puede observar una galería con distintos puntos de la ciudad de Puebla que son iluminados por esa empresa, como el mausoleo a Ignacio Zaragoza, el puente de Ovando, el paso a desnivel Juárez–Serdán –también realizado en el trienio de Luis Paredes–, una fuente en el Paseo Bravo y la parroquia de Analco.

Este último en realidad no es lo espectacular que aparece en la fotografía de promoción en ese portal, pero es el único que funciona: los demás lugares se encuentran a oscuras por las noches y el paso a desnivel apenas tiene una luz tenue. 

Algo similar ocurre en las colonias América, Resurgimiento, Castillotla, Álamos, Satélite Magisterial, en Romero Vargas, 10 de Mayo, Luz del Alba y hasta en bulevares como el 5 de Mayo a la altura de la 25 Poniente, el bulevar Norte a la altura de la 18 Poniente, entre otras zonas.

En el caso de la zona monumental de los fuertes de Loreto y Guadalupe, la oscuridad es ideal para las decenas de parejas que acuden con sus automóviles al mirador, pero también para los delincuentes que pululan por la zona; en las últimas semanas, la prensa policiaca de la ciudad ha destacado que en ese lugar han sido encontradas dos mujeres violadas y también se han cometido varios asaltos.

UN RECUENTO

A finales de 2003, la empresa regiomontana Intelli Switch abrió una querella en contra del ayuntamiento de Puebla por las anomalías que encontró en el proceso de licitación del servicio de alumbrado público, las cuales favorecieron a Citelum, a través de Mexicana de Mantenimiento y Alumbrado (MMA), la ganadora de ese concurso.

A través de documentos entregados a este diario, la empresa mexicana advirtió que la concesión del alumbrado y manejo de semáforos beneficiará mensualmente con casi 3 millones de pesos a MMA, mientras que el municipio corre el riesgo de que 40 por ciento de su iluminación se pierda.

Intelli Switch hizo un análisis de la propuesta que en ese entonces MMA presentó a la Comuna, en el que concluyó que los ahorros que se van a generar por sustituir luminarias representan aproximadamente 34 por ciento del consumo: “el municipio de Puebla paga mensualmente 8 millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad por consumo de alumbrado público, el 34 por ciento de esa cantidad es de 2 millones 720 mil pesos por mes al valor presente, lo cual multiplicado por los 12 meses del año y por 15 años de la concesión equivale a 489 millones de pesos al valor presente”.

De la lectura de los anexos del contrato firmado por MMA y la Comuna, Intelli Switch asegura que el mantenimiento del sistema de alumbrado lo facturará la filial gala a “precios que están un 300 por ciento arriba de los precios normales que cualquier contratista en la ciudad de Puebla pueda cobrar por trabajos similares”.

En abril de 2005, el cabildo del gobierno de Enrique Doger Guerrero aprobó echar abajo la concesión del alumbrado por 30 años a MMA, lo que abrió un pleito legal para la Comuna que terminó perdiendo. Un año después, el ayuntamiento de Puebla dio por concluido el asunto al signar el convenio de finiquito, mediante el cual pagó la cantidad de 35.6 millones 650 mil pesos (3.2 millones de dólares) a la compañía. La filial de la trasnacional francesa Citelum, por su parte, se comprometió a no iniciar ninguna acción “judicial o extrajudicial” a nivel nacional o internacional.

En abril de 2009, a través de Traffic Light, Citelum volvió a hacerse cargo del alumbrado público de la capital; entre los años 2009 y 2010, ambas empresas recibieron 153 millones de pesos por la atención de 100 mil puntos de luz de los más de 150 mil con los que cuenta la ciudad.

No había pasado ni un año de este nuevo contrato cuando la entonces presidente municipal, Blanca Alcalá Ruiz, ordenó una investigación contra estas empresas por las fallas en el servicio, ya que varias colonias y varias avenidas, incluso monumentos como el mausoleo a Zaragoza, se encontraban en penumbras. De la investigación nunca se supo los resultados.

El contrato de Traffic Light venció en diciembre pasado, de acuerdo con lo que refirió en su momento el secretario de Obra Pública de la pasada administración, Jorge Rodríguez y Morgado, quien aseguró que la siguiente administración –la de Eduardo Rivera–, podía refrendárselo o no esta empresa. Al parecer, sólo se lo refrendó a Citelum, que sin proceso de concesión logró su objetivo de hacerse del servicio de alumbrado público de la ciudad de Puebla.

 

Staff Puebla On Line 2009
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