Todos somos México
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¿Qué será que nos quiere informar el Presidente Calderón o qué cosa es lo que quieren nuestros Legisladores que nos informe por fuerza en el Congreso de la Unión?, ¿Qué será que nos puedan informar el resto de los políticos que ocupan cargos públicos que no sepamos?.
¿Qué será que nos quiere informar el Presidente Calderón o qué cosa es lo que quieren nuestros Legisladores que nos informe por fuerza en el Congreso de la Unión?, ¿Qué será que nos puedan informar el resto de los políticos que ocupan cargos públicos que no sepamos?.
Hace cuatro años todos nos preguntábamos que tan malo podía ser Calderón comparado con Vicente Fox. Teníamos cierta esperanza de que las cosas podían ir un tanto mejor. Y después de todo este tiempo reconozco la sabiduría popular del “cuando crees que nada puede empeorar, empeora”.
¿Quién de nosotros se imaginaba que viviríamos para presenciar el estado en que el país hoy se encuentra?, ¿quién habría sido capaz de adivinar que en México, nuestro México, estallarían coches bomba; estaríamos dominados por el crimen organizado; matarían políticos y periodistas por todos lados; la delincuencia torturando y matando inocentes –mexicanos o no- con tal impunidad; la implementación de toques de queda para salvaguardar la vida de la población; simulacros de balaceras en las escuelas; miembros del ejército y la marina asesinados; fuego cruzado en nuestras calles; descabezados en las esquinas; colgados en puentes peatonales; grupos delincuenciales cobrando por protección en evidente conformación de grupos paramilitares; extorsiones y secuestros con gran lujo de violencia; carreteras y calles tomadas por narcotraficantes; ciudades fantasma producto de la migración de mexicanos por la inseguridad y un montón de etcéteras más.
¿En serio alguien puede decir que vislumbraba todo esto?. Honestamente, hasta hace cuatro años, YO NO. Ahora bien, retomando ese dicho popular que sugiere que cuando creemos que nada puede empeorar, empeora, no quiero ni pensar qué es lo que sigue. Mi lado optimista me lleva a creer que hemos tocado fondo y que de aquí en adelante todo irá mejor, pero mi lado analista me sugiere que aún no hemos llegado a lo peor.
Sumado al estado de guerra en que nos encontramos, habría que anexar la disminución de nuestras reservas petroleras y la inminente quiebra no solo de PEMEX sino de las finanzas nacionales; la crisis económica mundial no resuelta que nos llevará a nuevos periodos recesivos con el consecuente incremento del desempleo y la pobreza; la escasez de ciertos recursos naturales vitales como el agua; y el incremento de pérdidas materiales y humanas provocadas por fenómenos naturales cada vez más frecuentes y violentos.
Pareciera que con todo lo dicho le invito a cerrar la cortina, preparar maletas y salir corriendo de este país, pero no es así, muy por el contrario creo en la grandeza y el potencial del mexicano, de nuestra gente, de la fuerza de nuestras tradiciones y de nuestra historia. Estoy cierta que juntos podemos revertir el camino andado, que juntos podemos definir un nuevo rumbo, que juntos podemos exigir a esa ridícula y estúpida minoría que conocemos por políticos y gobernantes hagan su trabajo. Aún estamos a tiempo, pero de seguir los ciudadanos bajo la misma apatía con que nos gobiernan nuestros flamantes políticos, no habrá vuelta de hoja y nos encontraremos en la antesala de un NO FUTURO para esta y las siguientes generaciones.
Pareciera que a unos días de festejar el Bicentenario de nuestra Independencia y el centenario de nuestra Revolución no hay nada que celebrar, de hecho el propio Gobierno Federal nos ha anunciado que lo que se tenía programado para ello no estará listo sino hasta el 2011; el propio gobierno poblano en voz del organizador de estas festividades nos dice que no se tiene dinero para hacerlo……pero saben qué? Como ciudadanos no podemos permitirnos que estas fechas pasen sin pena ni gloria. Tenemos un gran país, dado a la desgracia por unos cuantos, pero eso no es México. TODOS SOMOS MEXICO y en estos momentos es justo cuando debemos, con más ánimo, recordarnos a nosotros y entre nosotros mismos qué es lo que nos une, qué nos hace ser orgullosamente mexicanos.