Y el dinosaurio seguirá ahí…
joomla.2009
“Viene Beatriz Paredes para echarnos sus redes, con su ropa de pobre a enseñarnos el cobre. Viene Bobby Madrazo, aplicando sablazos de millones de pesos porque quiere su hueso….. Cuando el dinosaurio despertó, el PRI seguía ahí”. La letra de esta canción de Palomazo Informativo, que hace una parodia a partir del cuento El Dinosaurio de Augusto Monterroso, dice mucho de cómo son algunos en el PRI y más importante aún, de cómo nos percibe la gente.
Para quienes somos priístas, esta adjetivización no es nada halagadora dado que nos coloca una etiqueta a partir de las formas sucias de hacer política de algunos de nuestros compañeros de partido. Lamentablemente, ante ello, hemos podido hacer muy poco.
Quienes nos hemos atrevido a cuestionar estas formas ejercidas por algunos priístas que detentan ciertos cargos y puestos de poder, acabamos en la banca. Por cierto, de igual forma han terminado militantes de otros partidos que tratan de cambiar dichas prácticas en sus respectivos institutos políticos.
El PRI poblano recién vivió una derrota histórica. Algunos lo anunciamos, algunos nos opusimos a las decisiones cupulares y nos declaramos abierta y públicamente en contra de la imposición, del dedazo, de la selección gangsteril de candidatos, del desaseo operado durante la campaña, advirtiendo que todo ello nos llevaría a perder las elecciones. De nada sirvió. Todas estas voces fueron acalladas e ignoradas por la élite partidista encabezada por la Delegada nacional del PRI, la simpatiquísima, elegantísima y honorable Paloma; el chico superpreparado, superhábil y presidente estatal, Alejandrito Armenta y su muy presentable camarilla; el carismático candidote Javier López; y, por supuesto, por el jefe de todos ellos y mandamás del estado.
Hoy, en la derrota, estamos por presenciar una situación similar en la elección de la próxima dirigencia del partido. Algunas nuevas voces se unen al rechazo, muchas de ellas por miedo a perder lo poco que les queda, otras por un interés personalísimo de hacerse del partido y algunas más, que son quienes merecen mi reconocimiento, bajo un verdadero ánimo de cambiarlo, reestructurarlo e incluso sacrificarse en el corto plazo con el ánimo de volverlo competitivo a futuro. Uno de ellos, Guillermo Deloya, sorprende especialmente y no solo por la congruencia y solidez de sus argumentos sino por el hecho de ser el Secretario Particular del todavía Gobernador. Ello representa algo así como que si Usted, querido lector, fuera a decirle a su jefe que la está regando.
El único problema en todo esto, es que el Gobernador y lo que queda de su grupo, aún tienen el control institucional del Partido, léase Consejo Político y Asamblea, lo que significa que pueden imponer el método de selección y, por tanto, al dirigente.
En la mayoría de los estados en que el PRI ha perdido la gubernatura, difícilmente hemos logrado colocar en la dirigencia nuevos cuadros o nuevos grupos. Para cuando el priísmo decide tomar las riendas de su destino, ya es muy tarde, los mismos que nos llevaron a la derrota se instalan por tiempo indefinido en la silla partidista.
Es muy lindo y alentador escuchar a tantos priístas enfrentar mediáticamente a la aún cúpula, sin embargo, ninguna guerra se gana solo con los medios. Todo enfrentamiento conlleva la conquista del territorio enemigo y, hasta ahora, yo no he sabido que mis amigos hayan siquiera tomado sus instalaciones, ya no hablemos que sean tan valientes como para irrumpir en el Consejo Político o, en su caso, reventar la Asamblea.
En ese sentido, me causa curiosidad el saber con qué tanta hilaridad recibe el Gobernador y compañía todas éstas intentonas de renovación. Me queda claro que para cuando el auténtico priísmo poblano despierte, el DINOSAURIO seguirá ahí.
Pero en tanto esto sucede, nos leemos la próxima semana…..