Puebla, en la ruta de los narcotours de La Familia Michoacana con destino al DF
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El 27 de junio, la PGR aseguró un autobús turístico con 38 kilos de cocaína en Atzingo, Puebla. Su investigación llevó a identificar el modus operandi que emplean para colocar alcaloides en el DF y la zona conurbada del Estado de México.
“La Familia Michoacana” organiza tours al sur del País… para traer droga a la zona metropolitana del Distrito Federal.
De acuerdo con información oficial, la banda delictiva transporta cocaína de la frontera con Centroamérica a la Ciudad de México en autobuses de primera clase y paga mil pesos más gastos de viaje a quien quiera ser pasajero simulando ser turista. El 27 de junio, la PGR aseguró un autobús turístico con 38 kilos de cocaína en Atzingo, Puebla. Su investigación llevó a identificar el modus operandi que emplean para colocar alcaloides en el DF y la zona conurbada del Estado de México.
La Procuraduría federal descubrió este método porque los “turistas” involucrados relataron que habían hecho varios viajes de este tipo y estaban conscientes de que las unidades transportaban droga.
La causa penal 115/2010 del Juzgado Quinto de Distrito del Reclusorio Oriente revela que los hermanos Alfonso y Ernesto García Marín, con negocios en Los Reyes y Uruapan, Michoacán, tenían una compañía camionera que contrataba a los viajeros. Ambos se encuentran prófugos.
La mayoría de quienes se prestaban a esta situación eran mujeres en condiciones económicas precarias que incluso “rentaban” a sus niños para que formaran parte de la simulación de un viaje de excursión a sitios turísticos de Chiapas.
La reclutadora de “turistas” fue identificada por la PGR como María Guadalupe Bravo Vélez, dueña de un local de comida en Uruapan, quien enganchó desde a su sirvienta hasta la estilista que le cortaba el pelo, según expedientes judiciales.
El procedimiento de “La Familia” consiste en reclutar pasajeros en Uruapan, trasladarlos a Palenque y las Lagunas de Montebello, en Chiapas, y ahí colocar la droga en el “clavo” (compartimento secreto) del autobús para llevarla hasta un amplio taller en la Calzada Ignacio Zaragoza, en el DF, donde se inicia la distribución a toda el área urbana.
“En México, el camión es guiado por una camioneta que nos lleva a una bodega donde hay más camiones y algunos tráileres que se encuentran en una avenida grande, de la que no sé su nombre”, declaró Francisco Téllez Mendoza, responsable de la comida y gastos de viaje de los tours de “La Familia”.
En los testimonios recabados por la PGR, quedó al descubierto que esta modalidad de trasiego es empleada desde hace tiempo y que no había ningún pasajero que no tuviera conocimiento de lo que en verdad pasaba.
“Todos los que vamos sabemos que en el autobús transportamos droga, y a todos nos pagan la misma cantidad, es decir, mil pesos por persona por cada viaje realizado”, declaró el 28 de junio al Ministerio Público Diana Orozco, una de las “turistas” contratadas por el grupo delictivo.