Miedo y temor de Peña Nieto
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Miedo y temor es lo que tiene el actual gobernante del Estado de México, Enrique Peña Nieto, al prohibir las candidaturas comunes y acortar los tiempos de campañas electorales para los comicios del 2011.
Es increíble que uno de los precandidatos más fuertes del PRI a la Presidencia de la República, de la noche a la mañana se invente una mini reforma electoral, con el fin de evitar una amplia alianza electoral entre el PRD y PAN, que sin lugar a dudas pondrá en riesgo el triunfo de su partido en las urnas.
¿Por qué lo hace en estos momentos y no lo hizo ayer? Peña Nieto tuvo todo un sexenio para hacer las reformas electorales y no le importaron, hoy quiere ser el candidato oficial del tricolor a la Presidencia de la República y por ninguna razón quiere perder su estado en manos de la oposición.
Un precandidato con miedos, temores, tramposo y sin decisión propia y valor para enfrentar las cosas, difícilmente podrá con los grandes retos y responsabilidades de un país como el nuestro.
No es entendible su postura en contra de las libertades políticas y del derecho que tienen los partidos de aliarse electoralmente.
Tuvo una gran campaña publicitaria su Quinto Informe de Gobierno, cientos de spots en televisión comercial viéndose a bordo de su camioneta, en mangas de camisa, desenfadado como un alto ejecutivo, hablando de sus logros y de la gran misión histórica que le ha tocado jugar. Peña Nieto, gobernador del Estado de México, busco inducirnos y decirnos que lo veamos y escuchemos como el próximo salvador de la patria.
Que importa la crítica situación social y económica en aquella entidad o las inundaciones de sus municipios conurbados al D.F, ahí la pobreza y la marginación valen un sorbete, lo mismo los altos índices de delincuencia organizada que se viven ahí.
Un estado que a pesar de su desarrollo industrial aún no ha podido aminorar las grandes desigualdades sociales e injustas condiciones en las que viven miles y miles de mexiquenses.
Ahora lo fundamental para este personaje de la mercadotecnia electoral y del PRI, es preparar desde ahora su plataforma de lanzamiento político rumbo al 2012.
Es el Estado de México cuna y origen de viejos grupos caciquiles y rancios en donde se han formado los principales cuadros del Revolucionario Institucional, los Hank González, Chaufet y todos los que son parte del grupo Atlacomulco.
Para Peña Nieto lo importante es tener todos los reflectores frente a si, quiere verse por todos lados y mostrar su capacidad de convocatoria política.
Sabe que una parte importante de la elite, la nomenclatura y la bufalada de priista están con él.
Bajo su ruta trazada, una buena parte de gobernadores tienen interlocución con el mandatario del Estado de México, salvo Veracruz y uno que otro más, no están en su orbita de influencia.
En los procesos electorales apoya a los candidatos que siente son suyos, con los demás asiste y cubre las formas, así paso en Puebla.
Tampoco deja la plaza sola o descubierta, sus operadores se encargan de tejer relaciones y referentes con priistas con prestigio y presencia local, mismos que no están identificados con el grupo en el poder.
En donde se cocinan las grandes reformas, donde se aprueban presupuestos de ingresos y egresos y recursos para los gobiernos, en donde se negocia, acuerda, pacta y en donde se hace política nacional, ahí tiene a Francisco Rojas.
Peña Nieto, como Manlio Fabio Beltrones y Fidel Herrera quieren el poder y regresar al PRI a los Pinos. Es el gobernador del Estado de México quien va muy adelantado, porque quiere ser el candidato de una amplia gama de la sociedad, busca legitimidad, pacta desde hoy con los grupos descontentos del panismo y el perredismo, quiere recuperar la confianza de los grandes grupos económicos del país y tiene una excelente relación con los principales monopolios de la comunicación.
Es hábil, astuto e inteligente, explota su perfil, quiere demostrar ser parte del relevo generacional en el tricolor, busca ganarse la voluntad de los mexicanos y recuperar la credibilidad hacia su viejo partido. Pero algo le pasó, se puso nervioso, le entro pánico y el miedo lo tiene atrapado.
No quiere que por ningún motivo se pierda su estado, sería fatal y su candidatura se debilitaría.
En su corta visión adelanto que las alianzas electorales son una nueva forma de autoritarismo, sin darse cuenta que el mismo atenta en contra de la democracia.
Junto con la complicidad del PVEM y de otros partidos aprobaron las reformas en contra de las alianzas electorales, así le han allanado el camino a Peña Nieto.
De ese tamaño es el temor del grupo político del Estado de México hacia los acuerdos y coaliciones partidarias. Ellos saben que desde ahí han construido una candidatura, no dejaran el poder tan fácil en el Estado de México, han aprendido de Oaxaca, Puebla y Sinaloa, no permitirán que nadie les obstruya su regreso a los Pinos.
Lamentable y trágico el papel de AMLO, solo contribuye y se convierte en comparsa de Peña Nieto y su bloque político.
Solo lograra el regreso del viejo PRI autoritario hoy disfrazado con una imagen fresca y atractiva como el novio de la gaviota.
Que nadie se vaya con la finta, Peña Nieto no representa nada nuevo, es lo mismo del viejo PRI, tristes y largas noches nos esperan.