Ardelio Vargas es promovido para Secretario de Seguridad por marinistas
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Las versiones de que el actual diputado federal Ardelio Vargas Fosado es el primer político que ya aseguró la entrada al gabinete del próximo gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, quien cuenta con el apoyo del gobierno federal para ser el siguiente secretario de Seguridad Pública en el estado, que es un “superpolicía” y ex espía del Cisen, y que además lo apadrina el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, son historias que ha inventado el propio Ardelio Vargas y un importante grupo de marinistas que buscan conservar una posición en la administración estatal entrante.
Las versiones de que el actual diputado federal Ardelio Vargas Fosado es el primer político que ya aseguró la entrada al gabinete del próximo gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, quien cuenta con el apoyo del gobierno federal para ser el siguiente secretario de Seguridad Pública en el estado, que es un “superpolicía” y ex espía del Cisen, y que además lo apadrina el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, son historias que ha inventado el propio Ardelio Vargas y un importante grupo de marinistas que buscan conservar una posición en la administración estatal entrante.
Fuentes confiables cercanas al equipo de Rafael Moreno Valle Rosas señalan que hay dos razones de peso por las cuales Ardelio Vargas –por ahora– no está siendo tomado en cuenta como una opción seria para ser parte del gabinete:
1. Vargas Fosado no goza ni de la simpatía ni de la confianza de Genaro García Luna, el actual secretario de Seguridad Pública federal, y quien tendrá que avalar al próximo titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el estado, cargo que seguramente recaerá en un militar de alto rango.
2. El legislador federal por el distrito de Huauchinango, contrario a lo que se ha dicho, en realidad no ha conseguido un acercamiento con Rafael Moreno Valle y en el círculo cercano al próximo gobernador lo ven con recelo porque Vargas Fosado fue de los priistas que no aceptó colaborar con la coalición Compromiso por Puebla, como sí sucedió con varios integrantes del tricolor de la Sierra Norte.
Atrás de la promoción de Ardelio Vargas se encuentra un importante grupo de políticos marinistas, quienes están aprovechando sus cargos para buscar que en la Secretaría de Seguridad Pública federal levanten el veto contra el legislador, quien actualmente preside la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, además de crear la idea de que no existe otro poblano que tenga el perfil de haber dirigido cuerpos policiacos y de inteligencia a nivel nacional.
Ha trascendido que el grupo que alienta la posibilidad de que Vargas Fosado sea el próximo secretario de Seguridad Pública lo forman:
El director del Colegio de Bachilleres, Omar Álvarez Arronte; el regidor en Puebla, ex legislador y ex funcionario de la PGR, Humberto Vázquez Arroyo; el subsecretario de Seguridad Pública en el estado, Adolfo Karam Beltrán; el director de Vialidad estatal, Héctor Guerra, y Manuel Alonso, el secretario de Seguridad Pública y Tránsito municipal de la capital.
Otro político, pero en diferente ámbito, que estaría impulsando las aspiraciones de Vargas Fosado es Fernando Morales, quien es legislador federal por Ciudad Serdán y es hijo del ex gobernador Melquiades Morales Flores.
Todo ellos fueron activos promotores de la campaña electoral del ex candidato priista a la gubernatura Javier López Zavala, y saben que a partir del 1 de febrero de 2011 habrá una limpia en el gobierno de todo aquello que huela a “marinismo”, por lo que se cerrarán todas las posibilidades de seguir conservando algún tipo de influencia en el siguiente sexenio.
Por esa razón han visto en Ardelio Vargas la posibilidad de tener una importante posición que no les cierre el control o la influencia en algunas áreas de la Seguridad Pública en el estado.
Más allá de las versiones de que si es verdad o mentira las posibilidades de que Ardelio Vargas sea uno de los priistas que entrarán al siguiente gabinete, vale la pena preguntarse:
¿Es real que Ardelio Vargas es el hombre más experimentado en Puebla en materia de seguridad pública y en labores de inteligencia?
Si se lee sin una visión crítica su currículum se piensa que en realidad es un “superpolicía”, ya que fue jefe del Estado Mayor de la Policía Federal Preventiva y luego comisionado de la Policía Federal. En el segundo de estos puestos, tuvo a su mando a 38 mil oficiales destinados al combate al crimen organizado.
También apantalla saber que tuvo una larga trayectoria en el Cisen, ya que encabezó investigaciones en tres de los estados más conflictivos del país: Chiapas, Oaxaca y Tabasco; sin embargo, a la hora de hacer un escrutinio a su desempeño, la imagen que queda es la contraria: Ardelio Vargas no fue investigador del Cisen y fue un pésimo jefe policiaco.
El político serrano, luego de haber sido alcalde de Xicotepec de Juárez, en donde se debe reconocer que es querido por la gente, fue incorporado al Cisen por Alberto Amador Leal, quien en 1994 era alto funcionario del órgano de inteligencia del gobierno federal.
Aunque Vargas Fosado estuvo en el Centro de Información y Seguridad Nacional de 1994 al año 2005, no realizó labores de inteligencia, sino que actuó como operador electoral, ya que le tocó una época, sobre todo en la década de los años 90, en que el Cisen era utilizado en labores de organización de campañas del PRI.
Y eso es lo que hizo Vargas, desde el Cisen operó a favor de los intereses electorales del PRI en Chiapas, Oaxaca y Tabasco. No se involucró en temas de guerrilla, crimen organizado u otros asuntos que son materia de los investigadores de ese órgano oficial.
Más tarde, bajo la protección del ex titular de la PGR, Eduardo Mediana Mora, llegó a los dos puestos de alto mando de las fuerzas federales, pero con el pequeño detalle de que no duró más de un año cuatro meses.
Cuando fue el jefe general de las fuerzas federales, a los cuatro meses de haber asumido el cargo, el presidente Felipe Calderón accedió a la petición que le hizo Genaro García Luna de destituir a Ardelio Vargas Fosado.
La razón: no tenía los conocimientos ni la capacidad para mantener el orden en las fuerzas federales.
Era claro que no tenía antecedentes en la materia, y hasta donde se sabe, todavía no tiene la suficiente experiencia para hacerse cargo de una secretaría en materia de seguridad pública.