miércoles, 03 junio 2026
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Poblanos califican con 7.2 a Eduardo Rivera Pérez: BEAP

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 4 de octubre de 2010

Una buena nota en cuanto a expectativas de confianza genera el presidente municipal electo de Puebla, Eduardo Rivera, de acuerdo con la primera medición que hacemos en el BEAP al respecto a una muestra representativa y aleatoria de poblanos capitalinos.

Una buena nota en cuanto a expectativas de confianza genera el presidente municipal electo de Puebla, Eduardo Rivera, de acuerdo con la primera medición que hacemos en el BEAP al respecto a una muestra representativa y aleatoria de poblanos capitalinos.

Exactamente a tres meses de haber ganado la elección para la Alcaldía del Municipio de Puebla, quisimos levantar una Encuesta para saber cuánta confianza inspira el nuevo Edil, para solucionar los problemas de nuestro entorno capitalino.

Llama la atención que el nuevo Primer Regidor de extracción panista tiene hoy mejores notas que el propio Presidente de la República, quien desgastado por el ejercicio gubernamental de los últimos meses, sigue obteniendo menores calificaciones ciudadanas.

La pregunta que realizamos en esta ocasión fue: “En una escala del 0 al 10 (en la que 0 es nada y 10 es mucha), ¿Cuánta confianza le inspira el nuevo Presidente Municipal (electo), Eduardo Rivera, para resolver los problemas de la ciudad de Puebla?”.

Es una pregunta de expectativa pura, pues el ciudadano aún no experimenta acción alguna de la nueva autoridad, pero es interesante saber qué es lo que espera la sociedad del nuevo huésped del Palacio Municipal.

Y el resultado (promedio de todas las respuestas), a poco menos de cinco meses aún de que haya cambio de autoridades locales, es de 7.12

Mejor que Calderón

Como otras ocasiones, el primer comentario obligado de este tipo de pregunta es que no es una cifra porcentual. Es el promedio de calificaciones (del 0 al 10) que dieron todos los ciudadanos encuestados.

En segundo lugar, mencionar que una cifra promedio de arriba de 7 es bastante positiva para cualquier mandatario de cualquier nivel gubernamental. Significa que prevalecieron las calificaciones aprobatorias (6 o más) en las respuestas ciudadanas.

Pocos gobernantes llegan a alcanzar el 8 o más (a nivel nacional y de acuerdo con la última encuesta que sobre el tema realizó el periódico El Universal, solo uno o dos Gobernadores obtuvieron un promedio de ese tipo, en todo el país).

Y para corroborar lo anterior, baste observar cuál es la calificación promedio que ante la misma pregunta (exactamente igual pero contextualizándola en el ámbito nacional de Presidencia de la República), obtiene Felipe Calderón Hinojosa (de quien hemos hecho un seguimiento –tracking- desde el inicio de su gestión sexenal): En el momento actual, el Presidente de México obtiene un promedio de 6.10 en cuanto a confianza ciudadana.

Como ya lo hemos mencionado en otras ocasiones, aunque de “panzazo”, pero el Primer mandatario aún genera confianza ciudadana para resolver la enorme problemática del país. Y esto seguramente por sus últimas acciones contra la delincuencia organizada y también por la amplia cobertura mediática de ellas, amén de su fuerte campaña publicitaria en razón de su cuarto Informe de Gobierno.

Pero, insistimos, lo interesante es comparar la confianza que actualmente despierta el Presidente Calderón y el nuevo Alcalde Eduardo Rivera. Mientras que Rivera concita confianza y optimismo sin mediar aún ejercicio o propaganda gubernamental, Calderón lucha por mantener expectativas en la gente, aunque a cuatro años de gestión ya le cueste demasiado trabajo (presentamos también, como siempre, el promedio general de notas del gobierno calderonista al momento actual).

Es evidente que la nueva autoridad local llega con una buena imagen ante la ciudadanía y eso provoca que se le mire con confianza para desarrollar sus estrategias y resuelva la problemática poblana. Eduardo Rivera obtuvo un innegable “bono” ciudadano que le permite arribar a su nuevo cargo con apoyo de la gente (al menos la mayoría, como se corroboró simplemente en el resultado de la elección).

Sin embargo, como en otras ocasiones lo hemos hecho, también es oportuno comentar que llegar a un cargo ejecutivo de elección popular con altas expectativas sociales, es también un fuerte compromiso para cumplir con eficacia gubernamental, pues de lo contrario hay más margen para bajar de calificaciones que para subir.

Vamos, cuando se tienen altas calificaciones, es mucho más complicado subir una décima de nota, pero muy fácil caer puntos completos (siempre del 0 al 10). Eso es lo que nos dice la experiencia en muchos casos y Municipios y Estados del país donde hemos hecho o hacemos mediciones demoscópicas.

Ya estaremos viendo qué ocurre con la gestión riverista.

Desde luego, también sería interesante saber cuáles son los problemas o preocupaciones específicas de los poblanos y que aspiran a que sus nuevas autoridades resuelvan. Pero eso será, en su momento, otra medición.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009