A Moreno Valle le faltó un nombramiento en el área de Desarrollo Social
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El perfil de quienes integran el equipo de transición del gobernador electo, Rafael Moreno Valle, es un reflejo fiel de cuáles serán sus prioridades cuando tenga que elegir a los hombres y mujeres que serán parte de su gabinete.
El perfil de quienes integran el equipo de transición del gobernador electo, Rafael Moreno Valle, es un reflejo fiel de cuáles serán sus prioridades cuando tenga que elegir a los hombres y mujeres que serán parte de su gabinete.
Si bien la pluralidad parece ser una de las características principales en esta primera etapa de designaciones, también hay ausencias importantes que llaman la atención.
Por ejemplo, la falta de algún personaje ligado a la izquierda, por lo menos en lo que a los primeros visos de lo que puede ser la política de Desarrollo Social a implementar en la próxima administración se refiere.
Más allá de eso, no hay sorpresas.
Fernando Manzanilla representa la importancia que para Rafael tendrá el integrar en puestos clave de su administración a aquellos incondicionales con los que ha trabajado cercanamente desde su paso por la Secretaría de Finanzas en el sexenio de Melquiades Morales.
Son los de confianza, los que han jalado con él en las buenas y en las malas y han sobrevivido a pesar de las complicadas coyunturas políticas que han tenido que enfrentar.
Anótelos para posiciones estratégicas del gabinete.
A Pablo Rodríguez se le integra como una muestra clara del cuidado que tendrá Rafael en honrar los acuerdos a los que llegó con el grupo hegemónico que controla al Partido Acción Nacional.
Los duros pueden estar tranquilos; sus intereses estarán vigilados por el hijo de quien para muchos es ya la voz cantante de la Organización en Puebla: Doña Ninetta Regordosa Valenciana.
En esta lógica, Pablito podría integrarse a la Secretaría de Desarrollo Económico como vínculo del gobierno estatal con los organismos empresariales, felices sin duda de tener a alguien “de casa”, con el que puedan negociar amarres atractivos para los intereses económicos de la iniciativa privada.
Su cuñado, Luis Rodríguez, presidente del CCE, será fundamental para lograr lo anterior.
Amy Camacho es la posición de la sociedad civil en el equipo morenovallista.
La directora de Africam Safari se la jugó con Rafael desde el principio y fungió, junto con Verónica Mastretta, como puente de interlocución con un grupo fuerte de ciudadanos sin filiación partidista definida, pero convencidos de la urgencia de que se diera un cambio radical en la forma de hacer política en Puebla.
Intelectuales, empresarios independientes y representantes de organizaciones no gubernamentales fueron sumándose paulatinamente a la campaña de Moreno Valle, gracias a los encuentros que Amy organizó en el parque de su propiedad.
No descarte a Camacho Wardle como posible Secretaria de Turismo estatal.
Por último, la de Ardelio Vargas Fosado es la de los especialistas, de los que conocen a fondo una problemática social específica, de urgente atención gubernamental y que pueden integrarse a cualquier gabinete más allá de sus posiciones políticas o filiación partidista.
Ardelio conoce a fondo la lógica con la que operan los grupos delincuenciales y su inclusión en equipo de transición refleja lo importante que será el tema de la seguridad pública para el próximo gobernador.
Si Vargas Fosado no es el Secretario de Seguridad Pública estatal, sin duda será fundamental para la designación de quien al final amarre la posición.
Son estos, junto con los “foráneos” Emilio Zebadúa y Luis Carlos Ugalde, quienes oficialmente ya pueden ser considerados como parte de la materia prima con la que contará Moreno Valle para estar a la altura de las grandes expectativas que ha generado su triunfo en la pasada elección local.
Hasta el momento se ve bien.
El perfil ahí está, nos falta ver cómo se comportarán ejerciendo una posición de poder.
Ahí es en donde muchos enloquecen.