Sale el minero enamorado de Chile; es el número 18 y dice que se casará
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El minero chileno Esteban Rojas se convirtió hoy en el obrero número 18 en salir del yacimiento San José, donde permaneció atrapado 70 días, y ahora espera cumplir con su sueño de casarse ‘de una vez por todas’ con su mujer.
El Universal informa que el minero chileno Esteban Rojas se convirtió hoy en el obrero número 18 en salir del yacimiento San José, donde permaneció atrapado 70 días, y ahora espera cumplir con su sueño de casarse ‘de una vez por todas’ con su mujer.
Rojas emergió a las 14:50 horas locales (17:50 GMT) a la superficie a bordo de la cápsula Fénix 2 y fue recibido con fuertes aplausos por los rescatistas que hacen parte de la Operación ‘San Lorenzo’ y familiares del trabajador de 44 años.
Tras arrodillarse y persignarse, en agradecimiento a Dios por el éxito de su rescate, Rojas se fundió en un apretado abrazo con su novia Jéssica Yáñez, quien portaba en sus manos una tela con la imagen de la Virgen de Guadalupe.
El minero décimo octavo en ser rescatado, de los 33 que quedaron atrapados al interior de la mina San José el 5 de agosto pasado, espera ahora aprovechar su ‘regreso a la vida’ para cumplir con un anhelo largamente postergado: dar el ‘sí’ ante el altar.
Rojas, sin embargo, ya se encargó de instruir a su pareja de no dar entrevistas a los medios, pues desde el interior de la mina le advirtió mediante una videoconferencia que ‘yo hablaré cuando salga. Tú mejor que no’.
La ‘guapetona’, como el minero denomina cariñosamente a su pareja, justificó la solicitud de su novio, señalando que ‘es que acá en el norte donde hay más machismo’.
Rojas, técnico en mantenimiento de maquinaria, tenía la riesgosa labor de cargar explosivos y el día del accidente no le correspondía trabajar, pero estaba recuperando los días que faltó para asistir al funeral de un familiar.
De acuerdo al perfil que han hecho los expertos a cargo del rescate, Rojas posee un carácter muy ‘arisco y difícil de tratar’, cualidades de las que hizo gala durante el encierro al exigir a los brigadistas el cambio de ‘sicólogo’ porque le parecía ‘antipático’.