Ya tenía 1 y le llegaron 4 mujeres más; él sólo quería un varoncito
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Luis Esteban Ventura Álvarez, de 34 años y albañil de profesión, confiesa que quería un niño pero le da alegría que sus cuatrillizas hayan nacido sin problemas el pasado viernes, aunque le preocupa que sólo tiene dos cajas de leche, un poco de ropa y artículos que alcanzarán para dos semanas, pero no sabe qué hará después
Luis Esteban Ventura Álvarez, de 34 años y albañil de profesión, confiesa que quería un niño pero le da alegría que sus cuatrillizas hayan nacido sin problemas el pasado viernes, aunque le preocupa que sólo tiene dos cajas de leche, un poco de ropa y artículos que alcanzarán para dos semanas, pero no sabe qué hará después.
Actualmente vive en Coronango y paga 600 pesos al mes de renta, porque la vivienda la comparte con otras familias, pero en cuestión de días prevé regresarse a la casa de suegra en Zacapoaxtla donde dejó a su primera hija hace unos meses para venir a la capital y cuidar a su esposa Jael Santiago Juárez en el complicado embarazo.
A sus 34 años revela que la profesión de albañil deja hasta 600 pesos a la semana de paga, pero sus temperadas bajas son cada inicio y fin de año, por lo que el panorama que visualiza en Zacapoaxtla es desalentador.
En tanto, Jael Santiago Juárez, de 20 años y también originaria de Zacapoaxtla se recupera rápidamente del parto en el que dio a luz a cuatrillizas y en cualquier momento dejará el Hospital de la Mujer.
Sin embargo, las cuatrillizas que todavía no tienen nombres permanecerán bajo observación.
Dos días después del parto, Luis Esteban Ventura contó que en este segundo embarazo esperaban tener un varón, ya que tienen una niña a quien tuvieron que dejar con su suegra hace 5 meses para venirse a Coronango, pues médicos de Zacapoaxtla les dijeron que eran cuatro bebés que iban a tener y que era necesario irse lo más cerca a la capital para que se vigilara el periodo de gestión.
Indicó que con apenas unos pesos llegaron a la comunidad de Zoquiapan, Coronango, en donde rentaron una casa que comparten con otros familiares, pero tienen que pagar 600 pesos de renta.
Sabe que le han prometido ayuda, pero todo ha sido más de palabra que de hechos.
Indicó que hasta el jueves estuvo trabajando en una construcción, pero que el viernes con el parto adelantado ya no se presentó a trabajar, pues no tiene quien lo apoye para cuidar a su esposa y ver la evolución de sus pequeñas, aun cuando tiene familiares en Puebla, quienes únicamente la visitan.
“Es muy poco lo que gano como albañil y no sé cómo le voy a hacer, está escaso el trabajo, pero nos vamos a regresar a Zacapoaxtla en donde vivimos con mi suegra. Espero que realmente alguien me ayude, pues sí es difícil mantener dos bocas, ahora que son otras 4 está peor”.
Indicó que al mes trabajaba en cuatro construcciones, cuya paga oscila entre los 500 y 600 semanales, pero que es por temporadas cuando ganaba eso, pues a principios de año o finales es cuando escasea el empleo.
Comentó que junto con su esposa e hijas, cuando las den de alta, tendrán que quedarse al menos otro mes en Coronango, para traerlas a consulta y poder luego regresarse a su población y allá no sabe cómo le hará para mantenerlas.