Las tierras de la revancha (2)
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Después de ver a los nuevos millonarios de Puebla, todos ellos enriquecidos con el gran negocio inmobiliario que produjo la expropiación de los ejidos que hoy son fraccionamientos de lujo, nos preguntamos: ¿y dónde quedó la utilidad pública?
Habrá quien responda que en el centro comercial donde laboran un millar de poblanos. Otros dirán que se convirtió en el dinero que tienen los políticos cuya firma fue o es poderosa. Y los menos gritarán en contra de Piña, Bartlett, Melquiades y Marín, cuatro personajes que por haber sido gobernadores estuvieron y están involucrados en ese importante desarrollo.
Ya sabemos lo que hizo, dijo, desbarató y compuso Bartlett. A Melquiades Morales Flores tendríamos que pedirle que explique la forma y el método para asignar y vender los predios que hicieron ricos a quienes antes no lo eran. Y al actual gobernador habría que solicitarle los antecedentes legales de las operaciones inmobiliarias que realizó su gobierno, algo que, supongo, ya habrá hecho o hará el equipo del próximo gobernador.
Pero para no esperar esas noticias que seguramente serán administradas con la idea de evitar el escándalo mediático, tendríamos que acudir a la memoria escrita del abogado Carlos Meza Viveros, quien fue el marinista que sembró las dudas sobre la legalidad de las compras, contratos y licitaciones de las tierras en cuestión. ¿Se acuerda? Rememoremos:
Meza nos habló de las formas de hacer negocios con los predios propiedad del gobierno estatal. Dijo que las operaciones que realizó el anterior gobierno, fueron un atraco “para obtener un botín millonario con la reserva territorial Atlixcáyotl-Quetzalcóatl”. Y puso en tela de duda la gestión gubernamental del hoy senador Melquiades Morales Flores: “A raíz de este asunto –espetó Meza– muchos ex funcionarios de su gobierno deberían estar en la cárcel”.
A Carlos se le metió el alma de Heracles (o Hércules) y se arrogó una obligación equivalente a limpiar los establos de la nueva Augías (léase Puebla). Abrió el dique del canal de la denuncia esperando que las aguas retenidas arrasaran con todo lo malo y de paso limpiaran la mierda burocrática que se ha venido acumulando desde hace varios lustros. Y si comparásemos las declaraciones del controvertido notario con los mensajes del gobernador electo Rafael Moreno Valle Rosas, podríamos suponer que ambos se pusieron de acuerdo antes de que el electorado resolviera quién habría de suplir a Mario Marín Torres. Sin embargo, no fue así. Sólo se trata de una coincidencia; sospechosa si tomáramos en cuenta la publicitada amistad entre los dos.
Creímos, pues, que las aguas que soltó nuestro Heracles ayudarían a limpiar los establos donde pastan, pernoctan, engordan y defecan las “vacas sagradas” de la política estatal. Pero hoy que los Moreno Valle –el malo y el bueno, dicen– sacaron a ventilar este espinoso tema, Buitrón como vendedor y Rosas como defensor del patrimonio que habrá de heredar, vemos que la voz crítica de Carlos se perdió en el espacio. Y además confirmamos que la porquería que ha hecho millonarios a muchos políticos que antes vivían con el Jesús en la boca, dejó de ser parte del mito que suele fabricar la oposición para mostrase tal cual. Sobran los ejemplos sobre las tranzas y negocios con los terrenos de la reserva ecológica, así como las distintas formas utilizadas para alterar el concepto de utilidad pública. Y aquí cabe preguntar: ¿Habrá tenido Meza línea de Casa Aguayo? Si partimos de que el abogado es calvo de la lengua, tendríamos que negar esa posibilidad a pesar de que en las cumbres políticas prevalezca la solidaridad con los cuates, sea cual fuere el partido que gobierne.
Lo curioso es que el maestro de esa palabra analítica y reprobatoria, está en la misma frecuencia de Carlos Meza porque ha señalado con su dedo flamígero uno de los muchos casos donde la componenda desprestigia al gobierno. Mañana le comento con pelos y señas la segunda denuncia que, de haberse escuchado, habría evitado los reclamos directos y justificados de quien habrá de llegar al gobierno poblano.
acmanjarrez@hotmail.com