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BUAP: ya hay siete aspirantes en la sucesión de la Rectoría

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 10 de noviembre de 2010
Siete son los funcionarios universitarios que hasta el día de hoy aspiran a suceder a Enrique Agüera Ibáñez en la rectoría de la BUAP.
 
Siete son los funcionarios universitarios que hasta el día de hoy aspiran a suceder a Enrique Agüera Ibáñez en la rectoría de la BUAP.
 
Más allá de Alfonso Esparza Ortiz, de Guillermo Nares Rodríguez y de Jaime Vázquez López, otros cuatro actores políticos apuntan al máximo cargo de autoridad en esa institución para el 2013, cuando termine el segundo periodo de cuatro años del rector en funciones.
 
Junto con Esparza, Nares y Vázquez, que ocupan la Tesorería, la Dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, y la Vicerrectoría de Docencia, respectivamente, figuran además Jorge David Cortés Moreno, José Ramón Eguibar Cuenca, Manuel Sandoval Delgado (finísimo y culto personaje) y Pedro Hugo Hernández Tejeda, en estricto orden alfabético.
 
Jorge David es director de Comunicación Institucional; José Ramón, secretario general; Manuel, director de Obra, y Pedro Hugo, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado.
 
Mentiría si afirmara que de alguno de ellos saldrá el relevo de Agüera Ibáñez dentro de tres años, pues la historia reciente demuestra que en política nunca nada está escrito, no obstante, estoy en condiciones de informarle que todos, los siete, aspiran a la posición que ya desde ahora está en disputa.
 
Alfonso, Jaime, Jorge David y Manuel han decidido mantener un bajo perfil en el comienzo de la competencia, motivados principalmente por la institucionalidad que -todavía-le profesan al rector.
 
José Ramón y Pedro Hugo, a pesar de pertenecer a la estructura de gobierno de la universidad, andan un poco más nerviosos.
 
Creen poseer más méritos profesionales y académicos que el resto y así lo dicen a quienes comparten sus opiniones sobre la sucesión. El segundo de ellos incluso ha expresado que no necesita del respaldo de Agüera Ibáñez y que con su apoyo o sin él será el elegido de la comunidad universitaria. Si él lo afirma, habrá que creerle. (Y no se ría)
 
Guillermo se cocina aparte.
El director de Derecho y Ciencias Sociales anda desatado.
 
Hiperactivo como es, sabedor de los cotos de poder que controla al gusto personal, es el único de los siete aspirantes que ha emprendido una estrategia más o menos ruidosa para lograr aquello que se le ha negado desde el 2001, cuando el entonces rector Enrique Doger Guerrero optó por su propia reelección.
 
Hoy son siete aspirantes, pero en vista del tiempo que falta para el relevo en la rectoría, poco menos de tres años, no descarte que en el transcurrir de los siguientes 35 meses la integración de la lista sufra diversas y variadas modificaciones, tanto por culpa de aquellos que decidan bajarse de la contienda como por aquellos que elijan subirse.
 
Por lo pronto le pregunto, a cuál de los mencionados respaldaría, quién considera que sería la mejor opción de desarrollo para la universidad.
 
Vaya analizando las alternativas, tres años se pasan volando.
***
 
Quienes conocen la vida interna de la Benemérita saben que la definición de rector no es un asunto de popularidad, sino de un intenso cabildeo que se da entre los operadores del gobernante de la institución y los consejeros universitarios en una etapa previa a la jornada electoral.
 
Así ha ocurrido desde José Doger Corte en 1993 hasta la reelección de Enrique Agüera Ibáñez el año pasado.
 
Por eso es relevante encontrarse en el ánimo del rector en funciones para obtener el apoyo de la estructura electoral.
 
Si Agüera logra impedir -de la manera que sea-las tentaciones de Rafael Moreno Valle Rosas para participar en el proceso de sucesión, será él quien elija y deje a su relevo.
 
Existe un intenso debate entre que si José Doger quería en realidad a Armando Valerdi en lugar de a Enrique Doger para la sucesión de 1997, pero al margen de eso, de saber quién era el verdadero gallo, finalmente permitió, dio su aval y movió la estructura para que fuera su primo quien entrara al relevo.
 
Doger (Enrique) repitió la dosis para su reelección en 2001 y posteriormente Agüera hizo lo propio en 2005 y 2009.
 
Si el método se mantiene, si el nuevo gobernador decide no intervenir y se inclina por el respeto a la autonomía universitaria, Agüera llevará mano en la definición.
 
No le busque más, para eso está diseñado el sistema electoral creado por José Doger Corte, para evitar sorpresas desagradables que atenten contra los intereses del gobernante (universitario) en turno.
***
 
Por cierto, uno de los siete aspirantes de los que la hablé arriba celebra este miércoles su cumpleaños. 
 
El tesorero Alfonso Esparza Ortiz llega a las 54 primaveras. 
 
Si se topa con él, aproveche para felicitarlo y desearle suerte en la puja por la rectoría. 
 
Uno nunca sabe, qué tal si gana. 
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009