lunes, 15 junio 2026
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A sangre y fuego

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A sangre y fuego
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 22 de noviembre de 2010

A cien años de haberse dado un movimiento social tan importante como lo fue la Revolución Mexicana, resulta increíble entender como estamos regresando el tiempo justo cuando las diferencias se arreglaban a sangre y fuego. Es terrible despertar con noticias tan desagradables como la muerte del ex gobernador Silverio Cavazos Cevallos, quien luego de haber sido acribillado por sicarios no identificados, originó una movilización que para variar, causó la muerte de un inocente al que la policía estatal confundió con estos delincuentes.

Una práctica que ya se hace reiterada en cada persecución que se realiza para intentar- que NO para lograr- detener al crimen organizado. Lo mismo de parte de los militares que de policías federales ó locales. Es comprensible que a los panistas en el poder, no les importe conmemorar una fecha de esta naturaleza toda vez que ese movimiento les representó más de setenta años de acomodaticios antes de llegar a Los Pinos y arribar ( de arribismo) al poder.

Pero lo que me parece increíble, es que los priístas no hayan mostrado gran interés en rescatar esta celebración, toda vez que de este movimiento social se desprende el origen y destino de nuestro instituto político. Tal vez porque tanto la dirigencia nacional como sus líderes en cada entidad, saben que a cien años de la Revolución, los grandes avances que tuvimos en los años previos a la consumación de este evento social, se estancaron desde mediados de los ochentas cuando le entramos al tecnocratísmo europeo, adoleciendo hasta de las mínimas condiciones socio-económicas requeridas para hacer frente a la globalización que este concepto implicaba en tiempos del salinismo.

Despegarnos de los principios que definieron el rumbo de nuestro instituto político, nos ha llevado a perder no solo la Presidencia de la República, sino la identidad partidista que nos caracterizó por décadas y que pese a toda la escatológica maledicencia de los clásicos detractores del priísmo, armó la columna vertebral de nuestro País gracias a la creación de instituciones y organismos públicos asistenciales. Un hecho que ni todas las descalificaciones ni las críticas  más despiadadas contra los gobiernos tricolores, han conseguido rebatir.

Hasta la fecha y a diez años de gobiernos panistas, ni Foxichente ni Calderomán han logrado consolidar una institución del nivel del IMSS, DIF, ó la misma PGR ¡Vaya! Ni siquiera el IFE que se constituyó en pleno sexenio salinista. Lo único que han sabido hacer los panistas, es cambiarle el nombre a los programas sociales, incrementar la nómina oficial con empresarios fracasados y mantenerse en el poder a base de chantajes, de infundir desaliento mediante el terrorismo creado por su fracasada guerra contra el narco y el crimen organizado, amén de fomentar un novedoso concepto de tienda de raya- que no llega ni a paternalismo barato- a través de programas aplicados a través de la SEDESO ¡Ni hablar del terrorismo fiscal que ahora avaló la Suprema Corte de Justicia! Con tanta deuda económica, electoral y hasta moral que los mexicanos tenemos con el fisco, con los programas asistenciales y con los generosos donativos- que por supuesto no salen del bolsillo de Calderomán- para becas y la Asistencia Pública, los mexicanos estamos con literalmente, con la soga al cuello. Pero ya la tenemos tan apretada, que no dudamos que surja otro movimiento social que cimbre a la Nación entera. Y no se trata de cambiar la estafeta de un partido en el poder para cederla a otro. Se trata de entender quienes tienen vocación y capacidad de servicio.

De nada valen los discursos demagógicos y ramplones; las sonrisas fingidas y los rostros bonitos de nuestros gobernantes. Tampoco sirven los que ponen cara de beatos y son más desgraciados que un narco. No necesitamos más baños de sangre para cambiar la perspectiva que ahora tenemos de este México atrapado en los veintes del siglo pasado.

No se vale seguir hablando de pobreza extrema, de que no haya más tierras que repartir ni de que siguen proliferando grupos vulnerables por doquier. No en los albores de este nuevo milenio. No cuando tenemos tanto talento desperdiciado por culpa de un sindicato liderado por una ignorante (pero bien ladina) Elba Esther Gordillo. Si seguimos permitiendo el avance indiscriminado de personajes que se hacen del poder sin identificación política bien definida, estaremos perdidos y en un retroceso insuperable.

La conciencia cívica empieza en casa y se debe respaldar en las aulas ¿Pero qué podemos esperar de una SEP  ligada a intereses de una quimera ambiciosa sin escrúpulos y a un Presidente sin palabra ni respeto social? Estamos hartos de vivir a sangre y fuego, cuando hace más de diez años, las cosas aún pintaban boyantes y gratas para quien se desempeñaba con honorabilidad. Ya no hay confianza en las instituciones; ya no hay credibilidad en la clase política.

Solo falta que nuestros descendientes se avergüencen públicamente de ser mexicanos.    

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009