lunes, 15 junio 2026
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Investigan a policías ministeriales por proteger al Z18

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 24 de noviembre de 2010
Esta usted de acuerdo conmigo que una organización criminal como la que fue detenida el fin de semana pasado, encabezada por Gonzalo Gerezano Escribano, alias “El Cuije”, “El Chaparro” o “el Z-18”, que cometió al menos 20 secuestros en una zona que comprende Tehuacán, Tecamachalco, Tepeaca, hasta llegar a la ciudad de Puebla, no puede operar sin ser vista por alguna corporación de policía.
Por esto mismo la sola detención del personaje del crimen organizado, fundador del principal grupo armado “Zeta” y cinco integrantes de su banda, además de su familia, no termina con la ola de terror que durante dos años vivieron vecinos de las ciudades antes nombradas y que en las últimas fechas se recrudeció; faltan más secuestradores y quienes les dieron protección.
Los nombres de los servidores públicos sospechosos de tolerar y alentar la presencia de este grupo se encuentran ya en los escritorios de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), la Subprocuraduría de Investigaciones Especializadas en Delincuencia Organizada (SIEDO), la Procuraduría General de la República (PGR), y de un momento a otro van a provocar un descalabro en la credibilidad hacia nuestros cuerpos de seguridad.
Le comento de entrada que la misma Policía Municipal de Amozoc de Mota, donde vivía “el Z-18”, va a salir muy afectada; estos hombres se habían olvidado de la vigilancia en el municipio y se dedicaban sólo a patrullar las carreteras federales para informar si alguien extraño llegaba, incluyendo al Ejercito y a las fuerzas federales, obviamente para proteger a “alguien”.
Ayer mismo se dieron una serie de rumores que provocaron un sismo en las filas de la Policía Ministerial del Estado (PME), y es que el comandante y todo el grupo que esta a cargo de la comandancia de Tecamachalco fueron “invitados” a declarar en la Procuraduría General de Justicia (PGJ), y para que “no se fueran a perder” fueron “escoltados” por agentes de Tehuacán y de la ciudad de Puebla; todo parecía indicar que habían sido detenidos, pues a los sospechosos de delitos de secuestro que están siendo investigados en la SIEDO les encontraron números telefónicos de varios de estos agentes.
De hecho las investigaciones no han concluido, apenas empiezan; aún falta por saberse mucho de la organización delictiva desmantelada.
Gonzalo Gerezano se independizó
Por cierto, parte de las investigaciones realizadas por la PGJ y las autoridades federales dejan entrever que Gonzalo Gerezano Escribano, el “Z-18”, ya había desertado de la organización que fundo. Este hombre fue uno de los escoltas de más confianza de Osiel Cárdenas Guillen.
Gerezano, con toda la experiencia que acumuló en el grupo armado donde militó hasta que estos se separaron del Cártel del Golfo, además del entrenamiento militar que recibió en el grupo Gafes (Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales) adiestrado en los Estados Unidos e Israel, decidió armar su propia organización para lo que se valió de sus familiares cercanos y lejanos.
El mismo Gerezano organizo a sus “secuestradores” en dos cédulas: la primera para perpetrar los “levantones” y cuidar de las víctimas; la otra se iba a hacer cargo de la logística para seleccionar a las víctimas, así como par buscar y rentar las casas de seguridad donde iban a quedar ocultos. Para todo este plan operó con gente de Veracruz y de Puebla, alejado de la organización “Zeta”; es decir, por su propia cuenta, pero no dejó de identificarse con el nombre del grupo armado para “darle seriedad al asunto”.
De esta manera fue acumulando armas, vehículos y propiedades, además de listas de víctimas que hubieran aumentado si no es frenado a tiempo por la Procuraduría General de Justicia (PGJ).
Con esta misma inteligencia el “Z-18” corrompió mandos policiacos primero para que pudiera vivir tranquilamente en Amozoc de Mota, en la colonia Los Duraznos; después para que pudiera circular con sus vehículos y gente a lo largo de la zona que comprende de Tehuacán hasta Puebla, pasando por Tecamachalco, Tepeaca y otros municipios.
Muchos de estos mandos están en los ojos de la SIEDO y de la misma PGJ. No se extrañe, estimado lector, que en breve los nombres y detenciones comiencen a surgir.
Staff Puebla On Line 2009
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