lunes, 15 junio 2026
Posted inPuebla

Atole con el dedo

joomla.2009

Atole con el dedo
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 26 de noviembre de 2010

Eduardo Rivera Pérez es sin duda un hombre de buena fe. Le interesa quedar bien con todos en pos del supuesto prestigio que representa gobernar la ciudad capital del estado. Por ello habla de combatir la corrupción y al mismo tiempo dice que no habrá cacería de brujas. Y con ese ánimo de buen samaritano, ofrece repartir el pastel (en el buen sentido) para que la sociedad participe, opine e incluso tome decisiones que sólo le corresponden al ayuntamiento que presidirá. Para eso lo eligieron tanto a él como a los regidores que lo acompañarán en el Cabildo.

La actitud de Rivera me recuerda a la que adoptó el profesor Jorge Murad Macluf, quien también ofreció repartir el pastel esperando negociar con los miembros de la derecha poblana que protestaban porque, dijeron entonces, el PRI les había birlado la elección (tuvo que crearles algunas comisiones, entre ellas la de compras). Y exhibe en vivo y a todo color cómo los gobernantes ceden a las presiones de los grupos de poder, en este caso los de la derecha y sus derivados, como el Yunque por ejemplo.

El antecedente histórico más ostentoso de ese dominio entreverado con dinero y religión, es el de la exinta Junta de Mejoramiento Moral Cívico y Material del Municipio de Puebla, cuya misión fue llevarse su piscacha del presupuesto (6% del ingreso municipal) para, en franca violación constitucional, cogobernar a través del manejo de parte de la obra pública municipal, como la pavimentación de calles. Los resultados fueron lamentables, por un lado porque los santones de la derecha metían su sacrosanta cuchara en la sopa del gobierno citadino, y por otra parte debido a la pésima calidad de los trabajos efectuados. Ahí tiene usted los miles de baches históricos que muestran cómo hacer dinero usando materiales de segunda o reciclados para tapar los hoyos que en meses o semanas volverán a aparecer, más profundos, mejor ubicados e igual de productivos.

Precisamente el reciclar ideas e intenciones es lo que ha perfilado a Rivera como la punta de lanza de los arrebatados enemigos de la libertad de pensamiento. O como el amigo cercano y manipulable de los ahora modernizados grupos de presión o tensión, que siempre han estado en contra de aquello que no goce de la bendición arzobispal. Quizá por esas presiones opera el famoso “atole con el dedo” manifiesto en el proceso de elección del contralor municipal.

¿Se ha preguntado el lector cuánto es el sueldo de un cargo como el mencionado? ¿Si a cualquiera de los propuestos le conviene el salario oficial o si por ser un profesionista mediano sólo busca resolver su problema financiero? ¿Si quien sea elegido tendrá los tamaños (y el hígado) para pelearse con aquellos que han hecho de la corrupción su modus vivendi? ¿Si podrá acabar con las mordidas y las igualas que producen los giros negros, la fuente de ingresos que en algunos ayuntamientos forma la “caja chica”? ¿Si soportará las mentadas de madre de los que tradicionalmente han hecho dinero pagando los diezmos y las cuotas que emplaza la obra pública?

Cuando fue presidente municipal, Guillermo Pacheco Pulido nos regaló en una frase la importancia de gobernar a la célula del federalismo mexicano, el espacio donde se manifiesta en serio el sentir de los gobernados (la repito de memoria): “Si el pueblo se para en el zócalo para decir que es de noche aunque el sol esté radiante, el presidente tiene la obligación de ordenar que se enciendan las farolas”.

Y eso es lo que deberá hacer Eduardo Rivera: atender las peticiones del pueblo privilegiandolas sobre las exigencias, recomendaciones o presiones de los grupos de poder, sean éstos de derecha, de centro o de izquierda. Atemperar el costo de los compromisos que suelen establecerse antes y después de una elección constitucional. Y tomar en cuenta a los regidores quienes son los únicos que deben opinar sobre cómo gobernar el municipio. Lo demás, con o sin la participación del jet set angelopolitano, es meter el dedo en el atole.

acmanjarrez@hotmail.com

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009