Galaxia La Calera: una historia de abuso que nadie evitó
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Una nota periodística de ayer nos cuenta que un grupo de vecinos de Galaxia La Calera protestaron airadamente contra las autoridades municipales de la ciudad.¿La razón? Nadie los recibió ni atendió sus quejas sobre lo que está pasando en su fraccionamiento.
Su enojo es doble, por la falta de atención y por las dificiles condiciones de vida que sufren cada día. Hay que decir que su protesta debería de estar dirigida también hacia los tres últimos ayuntamientos , contra el Soapap y contra las autoridades estatales y federales.Pero ni modo. El ayuntamiento es el primer frente…. ¿Qué es Galaxia La Calera?.
Es un fraccionamiento proyectado sobre una zona que hasta finales de la administración paredista estaba catalogada como de preservación ecológica de acuerdo a la Declaratoria de l994 de Manuel Bartlett, que ordenaba los usos y destinos del suelo de los 14 municipios conurbados con Puebla. Un 24 de diciembre, en una sesión de Cabildo al vapor, se aprobó, malamente, el cambio de uso de suelo del encinar de La Calera para permitir en él construcciones de “baja densidad”.
Unos poblanos compraron muy baratos los terrenos de La Calera que fueron dados como dación en pago a un banco y de ahí cayeron al pozo obscuro del IPAB (antes FOBAPROA), y en una noche, con el cambio de uso de suelo, los terrenos subieron de valor.
Acto seguido, en dos días, se los traspasaron a SARE, la inmobiliaria de Nuevo León que más dinero ganó en bolsa el año pasado y responsables del desarrollo inmobiliario que nos ocupa. Una operación especulativa perfecta, si no fuera altamente abusiva.
Los señores de SARE, con todas sus influencias a cuestas, se fueron al SOAPAP de Macip y obtuvieron una PRE-factibilidad de agua. PRE es un prefijo que significa ANTES DE. Las prefactibilidades de agua son una tomadura de pelo y se prestan a todo tipo de fraudes inmobiliarios, pues con esa prefactibilidad los señores fraccionadores le pueden exigir al ayuntamiento los permisos de construcción.
El ayuntamiento, hay que decirlo, queda atado a esa irresponsable prefactibilidad que no está bajo su control. Así las cosas, en la administración de Enrique Doger ya todo el caldo de cultivo para una estafa inmobiliaria estaba amarrado.Los fraccionadores tienen grandes bufetes de abogados que los respaldan. Con los amparos en la mano presionan y exigen cosas que nunca deberían permitirse.
La administración de Doger acotó la construcción de vivienda bajándola de seis mil a tres mil quinientas y autorizando únicamente la etapa uno.
En la administración de Blanca Alcalá se arrancó la primera etapa, de más o menos mil doscientas casas. Hubo muchas voces diciendo que eso sería un fraude y un fracaso, ya que en la zona no hay agua, no hay transporte, no hay servicios y no hay vialidades.
Aún así,apoyados por sus bufetes jurídicos y con grandes anuncios espectaculares, los dueños de SARE vendieron las primeras casitas a los compradores engañados por una publicidad que prometía cosas que no se cumplirían.
Es tan injusto que personas que con tanto sacrificio e ilusión compran sus viviendas se encuentren con la cruda realidad de que los ayuntamientos palomearon licencias que no estaban respaldadas por ninguna garantía de cumplir con lo prometido a los compradores.
Tres autoridades municipales, más las autoridades estatales y federales, son responsables de que se esté destruyendo el encinar de la Calera, ahora ya también amenazado con otra pifia en puerta, “Jardines de la Montaña”, que también con solo una prefactibilidad de agua, venden y anuncian viviendas para las que el agua no llegará. Galaxia La Calera es vivienda popular, no tienen cisternas, solo tinacos a los que les cae agua una vez a la semana. No hay mercados, ni escuelas, ni iglesias cerca. Para acceder a ellos tienen que cruzar por la zona residencial La Calera.
Unos tratan de cruzar y los otros tratan de impedir que crucen, pues ni la colonia ni sus vialidades estuvieron diseñadas para eso. Para acabarla de amolar, la planta de tratamiento de agua prometida, es solo un enorme tanque que tiraba sus aguas sin tratar a la barranca más cercana.Ahora, a casi tres años de vendidas las primeras 1200 casas, sus moradores han parado la construcción de las siguientes etapas del desarrollo. Si ahora tienen un tinaco de agua a la semana ¿Qué les quedará cuando las otras casas se construyan?Los ciudadanos acaban enfrentados unos con otros y las autoridades se hacen ojo de hormiga ante un problema que los rebasa y para el que no tienen respuesta. Les doy un dato que nos indica el caos en la planeación de nuestra ciudad: en 1955 Puebla ocupaba 1,300 hectáreas, en 2003, 23,000 y en 2020, de seguir la misma mala forma de “urbanizar”, ocupará más de 50 mil. La mancha urbana se ha extendido sin contar con los servicios mínimos. Se crece a lo ancho en lugar de hacia arriba. Se crece violentando los ordenamientos, fracturando las atribuciones, se crece en el caos.
Todos los ordenamientos mundiales modernos señalan que hay que concentrar los servicios y crecer hacia arriba, permitiendo así que grandes extensiones de areas verdes y recreativas se conserven. Los habitantes de Galaxia La Calera son compradores de buena fé. Sus casas miden 80 metros cuadrados y son todo su patrimonio.¿Quién los engañó? ¿Quién debió proteger sus intereses?¿Quién les devolverá la tranquilidad y la certidumbre que creyeron comprar al adquirir sus viviendas en Galaxia La Calera?¿Qué autoridad les dará la cara?¿Quién obligará al constructor a cumplir?. ¿Quién sancionará a SOAPAP por soltar prefactibilidades como si fueran chicles?¿Quién a los notarios que escrituran violentando un ordenamiento territorial que no ha sido derogado?¿Quién a las autoridades que permitieron la destrucción del bosque de encinos?…en el horizonte actual no veo a nadie. Solo veo un bosque de encinos destruído por la voracidad inmobiliaria y vecinos indignados y abandonados a su suerte por las autoridades.