10 años de gobiernos panistas
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En los marcos del Bicentenario y el Centenario de la Revolución Mexicana, el PAN cumple diez años gobernándonos, primero gano electoralmente en el 2000 con Vicente Fox Quezada, después en el 2006 Felipe Calderón Hinojosa asumió el poder en medio de un proceso electoral muy difícil y cuestionado, hoy cumple cuatro años en la Presidencia de la República.
No podemos dejar de mencionar que el PRI, el partido hegemónico y de Estado, después de más de 70 años tuvo que dejar los Pinos, perdió, y la izquierda partidaria que siempre luchó por la democratización del país, a punto estuvo de lograrlo.
Durante la celebración de sus cuatro años de gobierno, el presidente Felipe Calderón Hinojosa consideró que México no se merece quedar varado a la mitad del camino del cambio democrático y tampoco lo que llamó la “tragedia de regresar a lo antiguo”, porque eso significa pobreza, significa corrupción, además de negación o simulación de la libertad y del derecho.
“La irresponsabilidad, la tolerancia o, en algunos casos, la franca complicidad de las autoridades fue lo que provocó que el crimen se convirtiera en una amenaza seria para la paz y la tranquilidad de las familias”.
“El crimen encontró un campo fértil, en lo que era el corazón del viejo sistema. En la complicidad, en la impunidad, en la corrupción, en la opacidad.
Y bueno como los priistas tienen la piel muy delgada y son demasiado sensibles, además de que se sienten muy poderosos y piensan ya en su regreso a Palacio Nacional con su candidato de telenovela, Enrique Peña Nieto, pues que se ponen el saco, se sintieron ofendidos y que les gana el resentimiento y su rencor anidado en diez años.
Sin que nadie los señalará por su nombre, prepararon sus baterías, afilaron los cuchillos y al unisonó, todos los grandes líderes tricolores respondieron la ofensa, no aguantaron y dejaron sentir su fuerza revolucionaria, claro, desde ahora no permitirán que su dignidad sea humillada, piensan que son el factor de la gobernabilidad y que sin ellos las instituciones republicanas no funcionarían en el país.
Es decir en México nadie, ni el presidente Calderón Hinojosa pueden opinar libremente, mucho menos externar sus ideas y pensamientos ante la opinión pública, porque será acusado de estar actuando como dirigente de su partido -PAN-, violentando con esto la sagrada figura presidencial, pero eso si, ayer el viejo régimen lo hizo y aguas con aquellos que lo cuestionaran.
En la izquierda lo vivimos, sufrimos y fuimos víctimas de su hostigamiento, cooptación, persecución y encarcelamiento.
Como no me quiero desviar del tema, en su decimo aniversario del Partido Acción Nacional, esbozo algunas pequeñas ideas y preguntas tales como: ¿hay algo que festejar? ¿Qué tienen que aportar los panistas en estos años del poder político en sus manos en México?
Una reflexión: El primero de diciembre del 2000 con Vicente Fox Quezada asumieron por primera vez en su historia como partido la Presidencia de la República, nadie pensó que aquel partido hegemónico, vertical, corporativo, corrupto, presidencialista y autoritario (PRI) le entregaría el poder a un hombre alto, bigotudo, de botas, sombrero, mal hablado, chistoso y oriundo de Guanajuato.
Después del salinismo, aquella tragedia como tantas que nos han pasado, que busco integrarnos al mundo global con los solecitos por acá y por allá, de la fallida candidatura presidencial de Luís Donaldo Colosio Murrieta y del arribo emergente de un tecnócrata como Ernesto Zedillo, el país entro en una crisis económica, política y social que finalizo entregándole el gobierno a los panistas.
La izquierda mexicana después de muchos años de estar luchando por la democracia social, las libertades políticas, la justicia, en contra del autoritarismo y por un reparto justo de la riqueza nacional, no pudo derrumbar el muro priista, solo logro hacer un gran boquete que posibilito la alternancia en favor de Fox Quezada.
El foxismo fue la administración pública de la frivolidad, seis años perdidos inútilmente, salvo un par de cosas, meros chispazos; aquel personaje bragado y de las palabras directas que gusto a muchos, le perdonamos todo.
No se dieron cuenta, perdieron un gran capital social, los ciudadanos estaban hartos, cansados de abusos, impunidad y corrupción del PRI, optaron por un cambio político y este nunca llego.
El PAN gano electoralmente, pronto muy pronto se olvidaron de sus principios doctrinarios y empezaron a parecerse al priismo.
Llego al país la alternancia, no fue por obra y gracia de los panistas, no fueron capaces de desmontar el viejo régimen político, tuvieron la oportunidad histórica y le sacaron. Solo se dedicaron administrar el poder, no cambiaron nada, fue la continuidad maquillada del pasado.
Sin cambiar el rumbo económico, manteniendo las mismas políticas neoliberales del PRI, con una estabilidad macro y micro económica, con buenos presupuestos públicos, con altos rendimientos provenientes del petróleo y con una estabilidad social controlada, Acción Nacional gano nuevamente en el 2006.
Emergió una clase media ilustrada dañada ayer en su economía, no querían volver a los lastres del pasado priista, López Obrador les causo miedo, las masas pobres del PRI ya no ganan elecciones y un Felipe Calderón Hinojosa esta dejando escapar nuevamente un buen capital humano, que busca cambios de fondo y reconstruir al país.
Con el beneficio de la duda y sin mucho joder al PAN, cabe decir que tampoco han podido desmontar el viejo régimen.
La administración de Fox Quezada fue de la frivolidad y mala, la actual ha cometido muchos errores, sigue pensando que necesita del PRI para sacar sus grandes reformas, le dejo muchos espacios y están a punto de entregarle nuevamente el poder al Revolucionario Institucional.
De lo que estoy convencido es de la lucha en contra de la delincuencia organizada, aquella que sentó sus reales y redes de complicidades con los gobiernos del pasado. Los ciudadanos que viven esta violencia delincuencial lo saben, las familias que han sufrido algún secuestro de uno de sus familiares, conocen en carne propia la desesperación e incertidumbre, para descubrir después la corrupción y complicidad de funcionarios judiciales y policías ministeriales con las bandas del crimen y el secuestro.
Sin nada que los identifique, con pocas ideas políticas, los blanquiazules necesitan reflexionar hoy sobre el país que gobiernan.
Finalmente, pienso que la izquierda tolerante e incluyente, la no dogmatica y sectaria, la que piensa en el presente y como edificar un futuro mejor para los mexicanos, tampoco quiere el regreso del autoritarismo reformado y del viejo régimen representado por el PRI.