Congreso reconoce legado de Monsiváis y Saramago
joomla.2009
La Diputada Rocío García Olmedo, integrante del Grupo Parlamentario del PRI, rindió durante la pasada Sesión Ordinaria del Congreso, un homenaje a la vida de los escritores José Saramago y Carlos Monsiváis, al tiempo de rescatar la historia del también literato, traductor y defensor de las causas indígenas, Carlos Montemayor.
A fin de exponer la importancia de estos íconos de la vida literaria del país, la legisladora García Olmedo mencionó que “no sólo hemos perdido a dos seres humanos, sino que perdemos con ellos todas sus habilidades y cualidades, que nos recordaban en todo momento el valor y la igualdad que todos los individuos tenemos y merecemos”.
Cabe destacar la importante labor del Maestro Monsiváis, quien más allá de ser un pensador clave de los movimientos en los años de 1968 a 1985 y líder de un amplio sector de la sociedad civil, se sumó con todo a la lucha por los derechos de las mujeres, sin dramatizarlas ni victimizarlas, ya que con el trabajo que escribió durante cinco décadas, realizó una contribución al tema de género de manera fundamental.
Esto, agregó García Olmedo, al socializar las normas, valores y expectativas de conducta de importantes grupos sociales, sobre todo para el género femenino, y manifestar una postura en pro de su derecho a decidir, proceso que a la postre produjo la construcción de cambios institucionales y legales.
Durante su exposición, abundó que “de igual manera fue considerado como un extraordinario crítico de los partidos políticos y gobiernos mexicanos. Se hacía llamar “él Rebelde Comunista Libertario”, por sus opiniones cargadas de sentido común e ironía. Reflexionaba que la “sociedad del bienestar y la información” vive ciega en un mundo artificial de consumo; que se encuentra somatizada ante cualquier preocupación de horror que ocurra en otra parte del mundo”.
Encaminado en una línea similar, José Saramago afirmó la diputada, “no se engañaba con la democracia de nuestros tiempos, pues ha sido secuestrada, por el poder económico y gubernamental, puesto que los gobiernos se han convertido en embajadores de los políticos”.
La representante del Distrito 9 recordó, recordó al Premio Nobel de 1998, como un defensor de los derechos humanos, sobre todo como a un crítico de todos los poderes establecidos, e incluso de las instituciones religiosas, y remarcó el ataque del Vaticano contra él, al definirlo como un “populista extremista” de ideología antirreligiosa y anclado en el marxismo.
Finalmente, calificó a estos escritores “como la conciencia lúcida de una época cegada por los mecanismos de poder”. Reiteró en palabras de Saramago, que “el olvido es el lugar donde alguna vez todos nos encontraremos, pero mientras estamos aquí algunos escriben, otros siguen leyendo y releyendo los ensayos, en que esos libros son llamados de alerta, ese es, y no otro, el mejor homenaje, para quienes hicieron de la verdad profesión de fe”.