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Estado fallido y elecciones

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Estado fallido y elecciones
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 30 de junio de 2010

El lamentable homicidio del candidato a gobernador del estado de Tamaulipas, Dr. Rodolfo Torre Cantú, sirvió como fundamento a la firma del Acuerdo para la Paz y Seguridad de Puebla, por el candidato a gobernador Javier López Zavala.

Zavala manifestó en la firma de dicho acuerdo: “la seguridad de los poblanos es la seguridad de mi familia” asumiendo con esto el compromiso de velar por el bienestar y la tranquilidad de la sociedad poblana; hay que recordar que Puebla es el segundo estado con los mejores índices de seguridad pública en todo el país.

El estado de inseguridad y violencia que “la guerra que el gobierno federal declaró al narcotráfico” ha generado, se manifiesta en enormes daños colaterales; primero afectando a la sociedad, cuando cientos de ciudadanos inocentes han sido víctimas en los enfrentamientos callejeros entre narcotraficantes y los cuerpos de seguridad; niños y jóvenes que no pueden asistir a la escuela por la inseguridad en las calles; padres y madres de familia que no encuentran tranquilidad cuando sus hijos salen a divertirse; y por otro lado instituciones  como el ejército y la marina que han sido arrastradas por el desprestigio y la falta de credibilidad en el gobierno de Felipe Calderón y en su política de seguridad pública.

Durante los últimos meses, el país ha desarrollado una estrategia de confrontación contra la delincuencia organizada, que no ha cumplido con el objetivo de rescatar el respeto hacia las instituciones. Desde la perspectiva del Secretario de Gobernación, Gómez Mont los diferentes actores afectados por esta tragedia se han convertido en “tontos útiles obligados” por la política del gobierno federal en materia de seguridad pública. Esto ha llevado a que muchos analistas coincidan que México es un Estado fallido.

En éste contexto ha ocurrido el asesinato del candidato del Partido Revolucionario Institucional al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, que se suma a la desaparición de Diego Fernández de Cevallos y demuestra que en esta confrontación la estrategia de seguridad pública ya no protege a nadie, ni garantiza la tranquilidad y la estabilidad política del país. La pregunta de todos es ¿Qué seguirá en esta muestra de superioridad del crimen organizado sobre el Estado mexicano?

La muerte de Torre Cantú ha conmocionado al país y ha cimbrado a las instituciones democráticas, lo que sin duda obliga a un gran acuerdo nacional para enfrentar el flagelo de la violencia; pero, ¿es posible que el presidente Calderón, tenga la autoridad moral necesaria para convocar a esta unidad?, sí esta enfrentado con las principales fuerzas políticas del país opositoras a su partido, fundamentalmente el PRI y el Partido Verde, que tienen la mayoría en la Cámara de Diputados y ostentan la mayoría de los gobiernos estatales y municipales además de tener mayoría en los Congresos Locales.

¿Es posible recuperar la confianza en la política y en los políticos?, cuando el Presidente Calderón y su partido han abusado de la “guerra sucia”, violando la ley y utilizando la estructura del gobierno federal para tratar ganar elecciones con campañas que enlodan el ejercicio de la política.

El país debe estar por encima de quienes angustiados por los resultados electorales le apuestan al “todo o nada”.  Recordemos que la violencia es el resultado de las contradicciones inherentes a una sociedad y por lo mismo se deben analizar esas “contradicciones” a fondo para evitar que la violencia se traslade hacia otras esferas y afecte a sectores estratégicos como la economía.

En síntesis, se trata de encarar el problema de la inseguridad y de las causas que la generan y no desembocar en un estado policiaco que privilegie sus rasgos autoritarios.

La racionalidad construye el futuro, aunque el camino esté teñido de crueldad y violencia, éste no debe obedecer al mandato de profetas o de delincuentes.

El PRI debe asumir ahora su papel histórico con responsabilidad y enderezar el rumbo del país para atender el tema de la violencia con una política de Estado y no de buenas intenciones. Lo debe hacer antes de que el Estado fallido en que estamos inmersos obligue que el país se le deshaga entre las manos (limpias) al presidente Calderón y  su gobierno. Ésta debe ser la última llamada de atención, porque México y los mexicanos merecemos vivir en paz y con progreso.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009