Posted inEn Boca de...

Salvar al padre

Salvar al padre
Salvar al padre
Posted inEn Boca de...

Salvar al padre

“No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona, que la necesidad de sentirse protegido por un padre”: Sigmund Freud.

Por Karina Cruz

Hay una preocupación recurrente de los hombres que llegan a consulta psicológica: ser mejores padres que los que ellos tuvieron. La paternidad está subestimada incluso en el psicoanálisis. Esto, a pesar de que es gracias a la función paterna que la madre no devora al hijo. 

Es el padre, según nos indica Freud, quien rompe esa relación incestuosa que tienen madre e hijo, es él quien pone orden al caos, quien funda la llamada Ley. Sin esta realidad del padre no se produce una proyección de futuro, no se produce la castración. El ejemplo más cotidiano de esa ley que operaba era cuando las madres tradicionales de antaño decían: “Ahorita que venga tu papá le voy a decir lo que hiciste” y uno se ponía a temblar porque no sabía si le esperaban solo unas palabras en volumen estéreo o encontrase con un cinturón en la mano del progenitor.

Hoy los tiempos son otros. Los padres de ahora no quieren ser esa figura autoritaria nada más, se preocupan porque sus hijos nos los vean como ellos miraban a sus padres. En consulta me encuentro con muchos hombres que atraviesan la angustia por no poder separarse de una pareja a la que ya no aman o que ya no los ama,  porque no quieren cargar con el rol de lo que hoy se conoce como el “padre ausente”, es decir, quieren ver a sus hijos crecer dentro de  una familia como en un cuento infantil. 

Un colega psicoanalista siempre hacía referencia a la metáfora que Pinocho nos enseña, él quiere ser un niño de verdad, un sujeto de carne y hueso. Para lograrlo debe obedecer a su padre y portarse bien. Pero eso también es un ideal. Y como todo ideal debe caer, asumir que ese superhéroe es un ser mortal que también falla, por eso el cuento narra una serie de contratiempos que terminan con Pinocho y Gepeto adentro del estómago de una ballena, entonces es el hijo quien debe salvar a su padre para advenir como un adulto con posibilidad de fundar una nueva familia. 

Comunicóloga y Psicoanalista con 22 años de trayectoria interdisciplinaria.
Fan de las historias de vida, el cine, la música y la literatura.
Inició como reportera en El Universal de Puebla y Radio Tribuna.
Jefa de producción de Noticias en La Tropical Caliente.
Jefa de la sección de Espectáculos en El Sol de Puebla.
Coordinadora de Contenidos en Estrategia en Línea.
Psicóloga en consultorio privado, docente en sus ratos libres y aspirante a escritora de cuentos.