miércoles, 03 junio 2026
Posted inErica Rubí Ramírez Martínez

“Después de la fertilidad, llega la libertad”: Historias que sanan (II)

"Después de la fertilidad, llega la libertad": Historias que sanan (II)
"Después de la fertilidad, llega la libertad": Historias que sanan (II)
Posted inErica Rubí Ramírez Martínez

“Después de la fertilidad, llega la libertad”: Historias que sanan (II)

El renacimiento de Claudia. Claudia, enfermera de 52 años, pasó dos décadas cuidando a otros: hijos, marido, padres. Cuando llegó el climaterio, sintió pánico. “¿Y ahora qué soy?”.

Pero un día, en un taller de pintura, algo hizo click: “Por primera vez, hice algo solo por mí”. Hoy viaja sola, escribe poesía erótica y ríe cuando le dicen “ya no estás en tu prime”. “Mi ‘prime’ es ahora”, responde.

Como Claudia, muchas mujeres descubren que esta etapa trae un regalo inesperado: la libertad de vivir sin pedir permiso. Christiane Northrup lo explica en “The Wisdom of Menopause”: “El cerebro femenino se reconecta. Priorizas tu bienestar sobre los mandatos”.

Ejemplos que inspiran

· Carmen, 48 años: Tras una histerectomía, su suegra le dijo: “Eres media mujer”. Ella respondió: “No, soy una mujer entera con media familia menos tóxica”.

· Elena, 53 años: Le ofrecieron hormonas “para no secarse”. Eligió yoga y terapia. “Mi cuerpo no es un desierto”, dice.

· Rocío, 50 años: Se enamoró después de la menopausia. “El sexo ahora es mejor. Sin miedo a embarazos, sin culpas”.

Cómo escribir tu propia historia

  1. Rompe el silencio: Habla con otras mujeres. Verás que no estás sola.
  2. Desconfía de quien te vende juventud eterna: Envejecer no es una enfermedad.
  3. Celebra lo que ganas: Más tiempo, menos ansiedad, nueva sabiduría.

Para las que aún dudan

Alicia, abuela a los 47, me dijo: “Cuando nació mi nieta, entendí que la vida no se acaba, se transforma”. Esta etapa no es un adiós, sino un encuentro contigo misma.

Querida lectora: tu cuerpo no es un reloj que se agota. Es un río que cambia de cauce, pero sigue fluyendo con fuerza, tallando su propio camino. Esta etapa no es resignación, es reinvención. Las arrugas son mapas de tus risas y batallas; los cambios, señales de una sabiduría que solo el tiempo otorga. No necesitas hormonas para ser válida ni juventud para merecer dicha. Eres fuego que se transforma, no ceniza que se apaga. El mundo te necesita así: entera, libre, dueña de un amor propio que ya no pide permiso. Tu historia más audaz acaba de comenzar.

Referencias:

· Lock, M. (1993). Encounters with Aging: Mythologies of Menopause in Japan and North America.

· Northrup, C. (2012). The Wisdom of Menopause.

La autora es psicóloga.

Contacto Instagram: ericarubipsicologa