En el último mes, la Profeco inmovilizó 225 instrumentos de medición: 59 en Puebla, 32 en Querétaro, 41 en Chiapas, nueve en Hidalgo, 34 en el Estado de México y 50 en Morelos.

Asimismo, tras la verificación de ocho estaciones de servicio en la entidad poblana, se les impusieron sellos de clausura total temporal por falta de Manifestación de Impacto Ambiental.

La venta de litros incompletos representa un delito, por lo que en 10 casos donde se detectó esta falta, la Profeco interpuso las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República (FGR). De dicho total, tres fueron contra estaciones de servicio en Morelos, tres en el Estado de México, dos en Querétaro, una en Puebla y otra más en Chiapas.

Las faltas más recurrentes halladas durante las verificaciones han sido: no vender litros completos de gasolina, discrepancias en los registros electrónicos e incumplimiento en la prueba de retención de información en pantalla durante 80 segundos después de quedarse sin energía eléctrica.

Las acciones de verificación tienen el objetivo de corroborar que se vendan litros completos, que se respeten los precios y se cumpla con los estándares ambientales y de seguridad operativa en las estaciones de servicio.

Esto es parte de los operativos interinstitucionales para verificar estaciones de servicio, encabezados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).