Confirmado. El consejero delegado de Volkswagen (VW), Oliver Blume, reiteró el anunciado recorte masivo que afectará a unos 100 mil empleados, 50 mil de los inicialmente previstos hasta 2030.

En una entrevista interna publicada en la intranet de la empresa, revelada este lunes por el semanario Der Spiegel, el ejecutivo mencionó por primera vez la cifra extra a la ya acordada en VW, Audi y otras marcas del grupo.

¿Las razones?

Los elevados gastos de administración, infraestructura y funciones de apoyo al negocio principal, así como los desafíos de la industria automotriz China.

La medida sería acompañada por el cierre de cuatro fábricas de VW en Alemania.

“La verdad es también que, a día de hoy, aún no podemos confirmar una ocupación competitiva para las plantas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm”, argumentó Blume.

De acuerdo con el semanario alemán, está previsto que la producción de automóviles en estas plantas finalice entre 2031 y 2034.

El jefe de Volkswagen también habría subrayado en la entrevista que las soluciones inteligentes son siempre mejores que cerrar una planta y como ejemplos mencionó los conceptos de uso alternativos y conversaciones como la planta de Osnabrück. Allí Volkswagen espera que la planta sea utilizada por una empresa de armamento.

Actualmente se están llevando a cabo negociaciones con Rafael, un fabricante israelí de sistemas de defensa antimisiles. Sin embargo trascendió que las negociaciones se han estancado porque el emirato de Qatar, un importante accionista de Volkswagen con dos puestos en el consejo de supervisión, ve el proyecto con ojos críticos.

El semanario Der Spiegel interpreta que, con esta entrevista interna, el dirigente de Volkswagen responde a las críticas de la presidenta del comité de empresa de VW, Daniela Cavallo. La sindicalista y miembro del consejo de supervisión de VW había reprochado al director general del grupo que mantuviera a los trabajadores en la ignorancia y la incertidumbre sobre sus planes.

El pasado jueves, Blume ya había presentado al consejo de supervisión su plan de futuro para el año 2030, con el que pretende reducir los costes y reestructurar la red de producción. Sin embargo, su propuesta fracasó debido a la oposición de los trabajadores y del Estado federado de Baja Sajonia. Se espera que las partes negocien durante el verano.

A le fecha se desconoce cómo este recorte afectará a la planta de VW en Puebla. La dirección general del consorcio no ha detallado una cifra exacta de despidos específicos para la planta de Cuautlancingo derivada de este nuevo ajuste global.