miércoles, 03 junio 2026
Posted inAlejandro Cañedo Priesca

Nueva York: donde el mundo se encuentra rumbo al Mundial 2026

Nueva York: donde el mundo se encuentra rumbo al Mundial 2026
Nueva York
Posted inAlejandro Cañedo Priesca

Nueva York: donde el mundo se encuentra rumbo al Mundial 2026

Tenía 24 años. Corría 1990 y, gracias a una invitación de la emblemática Pan Am —aquella aerolínea que tenía su imponente edificio en Park Avenue— viajé por primera vez a Nueva York como joven agente de viajes. Era Acción de Gracias.

Me hospedé en el icónico Hilton New York Midtown, en la Sexta Avenida, la Avenida de las Américas. Todo era vertical, dinámico, eléctrico.

Al día siguiente —jueves de Thanksgiving— ocurrió algo que me sorprendió: el famoso desfile de Macy’s. En los años noventa la información no fluía como hoy; muchos detalles se descubrían directamente en el destino. Ver aquellos globos gigantes recorriendo Manhattan fue mi primer gran impacto con la ciudad.

Con el paso del tiempo regresé varias veces. Subí al Empire State Building, observé la ciudad desde el Top of the Rock en Rockefeller Center, caminé sin prisa por Central Park y recorrí el Museo de Historia Natural. Nueva York no se termina; se recorre por etapas.
Fui descubriendo también sus transformaciones urbanas. El High Line, antiguo viaducto ferroviario elevado convertido en parque lineal, es una lección de reinvención: arte público, arquitectura contemporánea y vistas distintas del Hudson. A su alrededor, Chelsea combina galerías, diseño y una oferta gastronómica sofisticada. Más al sur, el Soho conserva su identidad de hierro fundido, moda, galerías y calles adoquinadas que le dan carácter propio dentro del ritmo acelerado de Manhattan.

Y cruzando el East River aparece otro ángulo imprescindible: Dumbo, siglas de Down Under the Manhattan Bridge Overpass. Está en Brooklyn, justo debajo del puente de Manhattan. Antiguas bodegas industriales convertidas en espacios creativos, vistas espectaculares del skyline y esa imagen icónica donde el puente enmarca el Empire State al fondo. Es uno de esos lugares que muestran cómo la ciudad reutiliza su pasado para proyectarlo hacia el futuro.

En lo gastronómico, Nueva York es un universo. La influencia italiana es profunda: pastas, trattorias y pizzerías históricas que forman parte de la identidad urbana. Pero también están los hot dogs callejeros, simples y directos, parte inseparable de la experiencia neoyorquina: comer uno en la calle, caminando, mirando hacia arriba los rascacielos, es casi un ritual.

Con el tiempo entendí algo esencial: Nueva York y Nueva Jersey funcionan como una sola gran región metropolitana. Comparten aeropuertos —LaGuardia, Kennedy y Newark—, puertos y dinámicas económicas. Incluso el estadio del Mundial 2026 está en Nueva Jersey: el MetLife Stadium, sede habitual de la NFL y escenario mundialista.

La ciudad ha sido históricamente puerta de entrada para millones. La Estatua de la Libertad y Ellis Island son testigos de las grandes olas migratorias de finales del siglo XIX y principios del XX. Hoy la diversidad sigue siendo su mayor fortaleza. No es raro encontrarse poblanos trabajando con enorme dedicación en restaurantes, construcción o servicios.

Rumbo al Mundial 2026, esta región volverá a estar en el centro del escenario global. El fútbol encontrará aquí diversidad cultural, infraestructura y una audiencia internacional permanente.

Para mí, todo comenzó aquel Thanksgiving de 1990. Y cada regreso confirma lo mismo: Nueva York no se explica, se vive.

Viajemos juntos.