miércoles, 03 junio 2026
Posted inErica Rubí Ramírez Martínez

Ni “cougars” ni víctimas: simplemente libres (A propósito de la película ¿Quieres ser mi novia?)

Ni "cougars" ni víctimas: simplemente libres (A propósito de la película ¿Quieres ser mi novia?)
Mujer
Posted inErica Rubí Ramírez Martínez

Ni “cougars” ni víctimas: simplemente libres (A propósito de la película ¿Quieres ser mi novia?)

EL MURO DE LOS PREJUICIOS Y EL ECO DE LA TELEVISIÓN

A finales de los años 90, México se detuvo frente al televisor para ver “Mirada de Mujer”. En esa historia, María Inés no solo era una mujer que buscaba una nueva oportunidad; era una mujer que desafiaba la regla más sagrada de la sociedad: “las mujeres deben estar con hombres de su edad o mayores”. Verla enamorada de un hombre mucho más joven provocó un escándalo, pero también una liberación, muchas mujeres se dieron cuenta de que su vida no se terminaba al cumplir los 50.

Hoy, aunque han pasado décadas, el prejuicio sigue ahí. Si un hombre sale con alguien veinte años menor, lo felicitan, pero si una mujer lo hace, aparecen las etiquetas feas: “asaltacunas”, “depredadora” o “mujer desesperada”. ¿Por qué una mujer se arriesga a estas críticas? La respuesta es simple: por su derecho a ser ella misma.

Durante mucho tiempo, a las mujeres se les ha dicho que tienen una “fecha de caducidad”.

Se espera que, al llegar a cierta edad, se vuelvan invisibles o se dediquen solo a cuidar a los demás. Cuando una mujer decide tener una relación con un hombre joven, está rompiendo esa jaula. No es que esté “loca” o “buscando su juventud”, es que está reclamando su derecho a disfrutar de la vida, del deseo y de la compañía de quien ella quiera.

El rechazo de la sociedad viene del miedo, nos da miedo ver a una mujer que no necesita seguir las reglas para ser feliz. Al señalarla como ‘abusadora’, la sociedad intenta quitarle su valor y hacerla sentir culpable, pero la realidad es otra: son mujeres valientes que se atreven a cruzar la barrera del ‘qué dirán’ para vivir una relación basada en la igualdad, donde no son la ‘protegida’ de nadie, sino dueñas absolutas de su presente. En estas relaciones, el poder cambia de manos: por primera vez, ella es quien tiene el control total de la dinámica y de su propio destino. Ya no es una espectadora en su vida amorosa ni espera a que un hombre mayor le dicte el camino; ella es quien aporta la experiencia, la seguridad y la dirección. Al tomar las riendas, rompe con el viejo molde que dice que el hombre siempre debe llevar la batuta, es precisamente ese liderazgo y esa capacidad de decidir cómo y con quién estar lo que tanto incomoda a una cultura acostumbrada a ver a las mujeres en un papel secundario, es hora de dejar de juzgarlas y empezar a respetar su autonomía”.

LO QUE LA CIENCIA NOS DICE Y EL REFLEJO EN EL CINE ACTUAL

Para entender este tema sin prejuicios, hay que ver lo que dicen las personas que han estudiado estas parejas de cerca. Una de ellas es la investigadora Milaine Alarie, ella se dedicó a entrevistar a muchas mujeres en esta situación y descubrió algo que rompe todos los mitos: no son las mujeres quienes “cazan” a los jóvenes, en la gran mayoría de los casos, son los hombres jóvenes quienes buscan a estas mujeres.

¿Por qué las buscan? Porque se sienten atraídos por su seguridad, por su inteligencia y porque, a diferencia de las mujeres de su edad, ellas saben lo que quieren y no tienen miedo de decirlo. Según Alarie, estas relaciones son mucho más libres. En ellas, la mujer se siente con más confianza para ser ella misma, para reírse más y para disfrutar de su cuerpo sin las presiones de los estándares de belleza que nos bombardean todo el tiempo.

Por otro lado, la socióloga Eva Illouz nos explica que el mundo ha cambiado, antes, las mujeres buscaban hombres mayores porque necesitaban a alguien que las mantuviera económicamente. Hoy, las mujeres trabajan, tienen sus propias metas y su propio dinero, al ser independientes, ya no buscan un “proveedor”, sino un compañero de aventuras, si ese compañero es más joven y tiene la misma energía que ellas, ¿por qué tendrían que decir que no?

Un ejemplo moderno de esto lo vemos en las películas mexicanas “¿Quieres ser mi hijo?” y su secuela “¿Quieres ser mi novia?” donde, a pesar del título de comedia, se explora esta dinámica. En la historia, vemos cómo una mujer que se siente “estancada” recupera su alegría y su brillo al convivir con alguien más joven que no la juzga por su edad, sino que la ve como la mujer increíble que es. Al igual que en la película, muchas mujeres hoy están aprendiendo que no tienen por qué conformarse con lo que la sociedad espera de ellas.
Tener una relación con un hombre joven no es un error ni un abuso; es una elección de libertad. Es el derecho de cada mujer a decidir que su felicidad es más importante que un comentario malintencionado en una cena familiar. Al final del día, el amor no debería medirse en años, sino en el respeto y la alegría que dos personas se dan, sin importar quién nació primero.

Contacto:

Instagram: @ericarubipsicologa

Facebook: Erica Rubi Ramirez Martinez

Referencias:

· Alarie, M. (2019): “They’re the Ones Chasing the Cougar”. Un estudio sobre la iniciativa en parejas con diferencia de edad.

· Illouz, E. (2012): Por qué duele el amor. Un análisis sobre cómo la modernidad ha cambiado nuestras elecciones de pareja.

(*) La autora es psicóloga