AL MATADERO
Arturo Luna Silva
“Los enviaron al matadero”. Tal fue la dramática, pero certera, conclusión de un miembro de la familia Peña, la misma familia que fue de excursión a la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan, Puebla, y la aventura para celebrar un cumpleaños terminó en una tragedia de la que nadie hasta hoy quiere hacerse responsable. El hecho -que dejó un saldo de 4 personas muertas– evidenció varias negligencias en serie, pero sobre todo fallas críticas de protección civil y supervisión turística. Los errores clave incluyeron la omisión de protocolos ante lluvias, guías sin capacitación adecuada para espeleología y una nula regulación institucional que permite la operación de recorridos de esta naturaleza. ¿Quién supervisa y regula esta clase de servicios? ¿El ayuntamiento, encabezado actualmente por el alcalde Óscar Paula Cruz, quien de repente se volvió mudo? ¿La Secretaría de Turismo del gobierno estatal, más entretenida en las vicisitudes de una temporada más del chile en nogada? ¿El gobierno federal? ¿O es responsabilidad de los tres niveles de gobierno? No está claro. El caso es que los sobrevivientes señalaron que los guías indicaron al grupo ingresar a la cueva para “resguardarse de la lluvia”, una acción que contradice los principios básicos de gestión de riesgos, ya que las precipitaciones provocan crecidas repentinas e impredecibles de ríos subterráneos. La tragedia vino a confirmar lo que ya se sospechaba: los operadores turísticos locales carecen no sólo de equipo para atender emergencias, sino de planes de contingencia y rutas de evacuación formales. Aunque el municipio cuenta con guías certificados, muchos no están capacitados para explorar grutas en condiciones climáticas extremas. ¿Por qué no se alertó o se restringió el acceso a las cavernas y ríos de la zona sabiendo el peligro de la temporada de lluvias? ¿A la cuenta de quién hay que anotar a los muertos? ¿Quién se va a responsabilizar de estas vidas rotas? ¿Cuál es la razón por la cual, a la fecha, no se ha abierto una investigación oficial para saber qué falló y quién falló? ¿Quién en su sano juicio querrá hoy realizar una excursión a las grutas de la Sierra Norte poblana? El caso es sumamente grave y debe llegarse al fondo para que nunca más vuelva a suceder. Porque sí, efectivamente, a los integrantes de la familia Peña los mandaron “al matadero”.