martes, 21 julio 2026
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EL ALBAÑAL DE GUSTAVO GAYTÁN EN EL SOAPAP (2/2)

EL ALBAÑAL DE GUSTAVO GAYTÁN EN EL SOAPAP (2/2)
Gustavo Gaytán
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EL ALBAÑAL DE GUSTAVO GAYTÁN EN EL SOAPAP (2/2)

Durante más de una década, Gustavo Gaytán Alcaraz hizo del agua de los poblanos una fuente de enriquecimiento ilícito personal sin parangón en la historia del estado.

La que sigue es una detallada y completa relación de las obras realizadas a través del SOAPAP, con recursos federales de la CONAGUA, para cumplir con el pago de derechos.

Son obras que supervisa el SOAPAP, pero que el 50% del costo lo paga Agua de Puebla para Todos y el otro 50%, la propia CONAGUA. 

Las cuatro primeras son empresas de Gaytán (versus Edmundo Rojas) y Daniel Marroquín; sólo es cuestión de cruzarlas con la relación de las empresas que realizaron las obras de los diputados.

La quinta empresa no es de Gaytán, pero arrojó jugosos beneficios a Eduardo Moreno y Guillermo Alfaro, con porcentajes directos de esa obra. 

Y es que, con Gaytán, casualmente, siempre ganaban las mismas empresas, año con año, especialmente las que incluían presupuesto federal.

Otros personajes que formaban parte de la red de complicidades de Gaytán al interior del SOAPAP, y que también están siendo investigados, son: las hermanas Ramírez Molinos: Tatiana, gerente de Saneamiento y Medio Ambiente (abogada con cero conocimiento del tema de saneamiento) y Viridiana, su asistente ejecutiva.

Asimismo, Dulce Beatriz Rodríguez Palacios,  directora Jurídica.

Durante los años que fungió como director General del SOAPAP, Gaytán además se caracterizó por su misoginia y maltrato al personal.

Literalmente se sentía Dios.

Para recurrir a un clásico: “Dios en el poder”.

No por nada una de sus direcciones de correo electrónico es: selealadios@outlook.com

Otra fuente de ingresos para Gaytán y su grupo fue lo relacionado con las acciones de corte, suspensión y cobro por descargas industriales contaminantes a los colectores residuales.

Siempre operó mediante la empresa LUXHUS Corporativo, Asesoría Pública y Privada, cuyo apoderado legal Narciso Peña Jacobo es otro socio de Gaytán.

De hecho esta firma, a pesar de ser privada, tuvo siempre sus oficinas dentro del SOAPAP; en diciembre de 2024 ya se habían mudado porque Gaytán estaba seguro que con el cambio de gobierno seria reemplazado.

Sin embargo, tras ganarse pronto la confianza del nuevo grupo en el poder, se ubicaron nuevamente dentro del Vivero de San Miguel Apetlachica.

El negocio fue el siguiente:

Aunque Agua de Puebla para Todos es la responsable de identificar a las empresas que tienen descargas contaminantes, la única institución que puede hacer estos actos de autoridad es el SOAPAP, pero este lo hizo siempre a través de un despacho.

Empresas que debían pagar 20 o 30 millones de pesos o incluso más, casualmente terminaron pagando 2 o 3 millones de pesos y de forma directa, sin intermediarios.

Las autoridades auditoras ya investigan estos hechos y revisan con lupa los casos de, por ejemplo, RYC, Mondelez e Ibero Puebla.

Un negocio más fue el realizado con los contratos de suministro de agua en pipas.

El desabasto del líquido en múltiples zona de Puebla representó ganancias millonarias, especialmente durante la pandemia de COVID-19.

Gaytán siempre tuvo contratos con “piperos” y siempre se presentó como el gran salvador de la escasez, de la que en todo momento culpó a Agua de Puebla para Todos.

¿Más negocios?

El relacionado con el contrato de auditoria de la inversión mediante la empresa AUDRYC.

El relacionado con el contrato de Revisión de Estándares de Desempeño.

Y el relacionado con el contrato de Plataforma digital SOAPAP, es decir, el GS3 (https://www.gs3.com.mx/), que realmente es una empresa de seguridad privada.

A pesar de que Agua de Puebla para Todos tiene muchos procesos automatizados y una sala de monitoreo y automatización, con información que comparte siempre con el SOAPAP, Gaytán se empeñó en que debía hacer su propia plataforma “por seguridad”.

Gustavo Gaytán siempre fue una persona muy hábil y en 11 largos años hizo literalmente lo que quiso con el SOAPAP.

Entró como un hijo de vecino y salió millonario.

El pasado 27 de enero, tras la destitución de Gaytán y el nombramiento en su lugar de la ex secretaria de Finanzas, Josefina Morales Guerrero, el gobernador Alejandro Armenta Mier anunció una auditoria para conocer el estado en el que se encuentra el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla.

Dijo que no hay persecución, pero que tampoco habrá omisión si se detecta que alguien, quien sea, incurrió en alguna irregularidad o delito.

“Obviamente va a llegar quien era secretaría de finanzas y vamos a revisar, claro que le voy a pedir a la Secretaría Anticorrupción que inicie un proceso de revisión para saber en que estado nos entregan el Soapap, pero el compañero Gaytán está invitado a colaborar; ¿por qué?, porque necesitamos su experiencia. Si cometió algo tendrá que explicar, tiene derecho a explicar y si no, tiene derecho a seguir en la vida pública como cualquier ciudadano”, comentó.

El tamaño del albañal encontrado desde entonces ha sorprendido a propios y extraños.

Dentro y afuera del gobierno.

Y no, Gaytán no saldrá ileso.

Periodista desde 1990. Ha sido reportero de Televisa Puebla, El Universal de Puebla, La Jornada de Oriente y Síntesis.

Fue coordinador editorial de El Universal de Tlaxcala y jefe de información de El Universal de Puebla.

Dirigió la revista Síntesis Policiaca, el área de noticias de Marconi Comunicaciones - donde condujo el noticiario matutino de “La Tropical Caliente” durante cuatro años- y el periódico El Heraldo de Puebla.

Desde 2001 ha publicado su columna “Garganta Profunda” en medios digitales, impresos y electrónicos.

Es director general del periódico digital Puebla Online y del periódico Crónica Puebla.

Trabajó durante 10 años en Televisa Puebla, donde condujo el noticiero nocturno -también el matutino y vespertino en distintas etapas- y fungió como gerente de Noticias por casi un lustro.

En 1990 recibió el Premio Nacional de Periodismo Juvenil, en 1991 el Premio Estatal de Periodismo de Puebla en el género de reportaje y en 1996 el Premio Estatal de Periodismo BUAP-Froylán Manjarrez.

Ha sido jurado del Premio Estatal de Periodismo del Estado de Tlaxcala.

Realizó estudios profesionales en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UPAEP.