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LA DIMENSIÓN DE LA CATÁSTROFE OPOSITORA. ESTAS CENIZAS QUE VES

LA DIMENSIÓN DE LA CATÁSTROFE OPOSITORA. ESTAS CENIZAS QUE VES
LA DIMENSIÓN DE LA CATÁSTROFE OPOSITORA. ESTAS CENIZAS QUE VES
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LA DIMENSIÓN DE LA CATÁSTROFE OPOSITORA. ESTAS CENIZAS QUE VES

A una semana de la jornada electoral y con conteos definitivos, aparece entre los escombros de la oposición un diagnóstico demoledor: si en 2018 perdió abrumadoramente, en 2024 lo ha hecho catastróficamente.

El escenario es desolador para la alianza que conformaron en el país PRI, PAN y PRD y que en Puebla sumó al Pacto de Integración Social (PSI).

Como opción política perdieron votos.

Mientras tanto, el régimen y sus partidos, lejos de los diagnósticos irreales de algunas encuestadoras, se ha fortalecido.

Las matemáticas no mienten.

De acuerdo con un análisis de Forbes México, con base en los números del Instituto Nacional Electoral (INE), los tres partidos de la alianza opositora disminuyeron su votación bruta.

El Partido Acción Nacional (PAN) fue el menos damnificado, pero al fin y al cabo perdedor. En 2018, consiguió 9.99 millones sufragios en el proceso presidencial.

Pero en 2024 apenas logró 9.64 millones. Perdió poco más de 352 mil sufragios.

La comparación es bruta, porque resulta más dolorosa, si se toma en cuenta que la Lista Nominal creció.

En esos términos, Forbes hace la calificación también del tricolor.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) consiguió en 2019, 7.67 millones de votos en la elección presidencial.

Ahora, en 2024, los priístas lograron llevar apenas 5.73 millones de sufragios a las urnas.

En tanto, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que en 2018 consiguió apenas 1.60 millones de votos, en 2024 ha resultado con solamente 1.12 millones.

Esa cifra del partido del Sol Azteca representa apenas 1.86 por ciento de la votación nacional, por lo que perderá inexorablemente el registro.

Por no dejar de mencionarlo, Movimiento Ciudadano tuvo un crecimiento exponencial.

En la elección presidencial de 2018, consiguió apenas poco más de un millón de votos, aunque en la alianza que postuló al panista Ricardo Anaya.

Ahora, en 2024, solo en la boleta con Jorge Álvarez Máynez como candidato, logró 6.2 millones de sufragios.

En tanto, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), sin tomar en cuenta a sus partidos aliados, creció en votación.

En 2018, cuando fue postulado Andrés Manuel López Obrador como su candidato presidencial, obtuvo 25.18 millones sufragios, para sumar a la victoria con 30 millones de votos del tabasqueño.

En 2024, con Claudia Sheinbaum en la boleta, la cifra que alcanzó es de 27.36 millones de sufragios, para abonar al triunfo por más de 35.9 millones de votos, del 2 de junio.

Las matemáticas no mienten, reitero.

La alianza PRIANPRD comprobó su ineficiencia.

El bipartidismo de facto que plantearon, terminó por beneficiar al sistema.

En Puebla, las cosas pintan igual.

Eduardo Rivera Pérez, candidato del PRIANPRD y el local PSI, apenas consiguió un millón 052 mil 216 votos.

En 2018, la fallecida Martha Érika Alonso Hidalgo tuvo más: un millón 152 mil 125 votos.

En contraste, el triunfo de Alejandro Armenta de Morena y otros cuatro partidos, de acuerdo con el recuento final del Instituto Estatal Electoral (IEE), fue contundente, con un millón 908 mil 954 votos.

La oposición ha sido sepultada.

Perdió en 2018 de manera contundente.

En 2024, fue derrotada de manera aplastante.

LA OLA GUINDA

Un error notable están cometiendo los candidatos y las candidatas de la Cuarta Transformación (4T) en Puebla, si se sienten dueños y artífices de sus respectivos triunfos.

No ha sido así.

Algunos, por supuesto, hicieron un esfuerzo notable.

Otros, de plano ni se despeinaron.

Sin embargo, la naturaleza del triunfo de la ola guinda en Puebla y el país tiene la paternidad, principalmente, del presidente Andrés Manuel López Obrador.

También, en candidatos fuertes como Claudia Sheinbaum y Alejandro Armenta.

La embriaguez de la victoria puede nublarle el entendimiento a varios y a varias.

De ahí, el paso siguiente es la soberbia.

Pero es mejor que sepan escuchar los mensajes a su alrededor.

Cuando antes, mejor.

No, no se equivoquen: su torpeza en el análisis puede traer serias consecuencias.

Periodista desde 1990. Ha sido reportero de Televisa Puebla, El Universal de Puebla, La Jornada de Oriente y Síntesis.

Fue coordinador editorial de El Universal de Tlaxcala y jefe de información de El Universal de Puebla.

Dirigió la revista Síntesis Policiaca, el área de noticias de Marconi Comunicaciones - donde condujo el noticiario matutino de “La Tropical Caliente” durante cuatro años- y el periódico El Heraldo de Puebla.

Desde 2001 ha publicado su columna “Garganta Profunda” en medios digitales, impresos y electrónicos.

Es director general del periódico digital Puebla Online y del periódico Crónica Puebla.

Trabajó durante 10 años en Televisa Puebla, donde condujo el noticiero nocturno -también el matutino y vespertino en distintas etapas- y fungió como gerente de Noticias por casi un lustro.

En 1990 recibió el Premio Nacional de Periodismo Juvenil, en 1991 el Premio Estatal de Periodismo de Puebla en el género de reportaje y en 1996 el Premio Estatal de Periodismo BUAP-Froylán Manjarrez.

Ha sido jurado del Premio Estatal de Periodismo del Estado de Tlaxcala.

Realizó estudios profesionales en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UPAEP.